04/7/18

El invencible coloso que nos anima

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Nuestra historia, es pensada pero también sentida; valores como el amor por la independencia, la convicción de la libertad para la Patria, el orgullo que se puede sentir por nuestros hombres de brillantes campañas, que no han perdido su brillo, pese a la distancia de los 150 años que los separan de nuestro presente.

Escribiré del Titán, nuestro Antonio de la Caridad Maceo y Grajales, nacido en Santiago de Cuba el 14 de junio de 1845, primogénito del matrimonio de Marcos y Mariana, quienes tuvieron ocho hijos más, además de la decena que ambos traían de uniones anteriores.

De Maceo un centenar de anécdotas delatan el sentimiento independentista que lo llevara a defender la causa liberadora cubana. Son las leyendas menos conocidas de su vida, en las que fueron visibles los méritos que lo inmortalizaron como el titán de Bronce.

Pero lo que realmente, a mi juicio, convirtió en leyenda, aconteció el 6 de agosto de 1877, al caer herido en Potreros de Mejías, en Barajagua; montado en su caballo Guajamón, se hace blanco fácil de la infantería española, al arremeter contra esta y varias descargas de fusil atraviesan su cuerpo. Totalmente ensangrentado, sin dar apenas señales de vida, es rescatado velozmente por sus compatriotas. Es llevado ante su amigo y médico Félix Figueredo, quien logra reanimarlo, aunque sin tener esperanza de la salvación, sus heridas son profundas y en el pecho.

Cinco días después, el doctor Figueredo escribe a Gómez y cito: “El estado del enfermo, bastante grave y es de temerse resultado funesto si no ceden los síntomas. La noche pasada ha podido muy poco reconciliar el sueño y en los momentos que dormitaba lo hacía delirando. La fiebre que desde el primer día se presentó, en vez de ceder aumentó y su pulso late lo menos 110 veces por minuto. La lengua pastosa y seca. La sed es intensa. El vientre timpánico y un estreñimiento tenaz, que ayer empezó a ceder mediante lavativas emolientes que yo mismo le puse” Fin de la cita.

Al cuidado de una pequeña escolta que encabeza su hermano, el teniente coronel José Maceo, Antonio es curado amorosamente por María, su fiel compañera que enfrenta el terrible desangramiento, con curas imposibles, usando hiervas del monte, alimentándolo con miel de abejas, caldos de gallina y huevos de pichones; Antonio sobrevive y recupera su capacidad de decidir, ello le permite dirigir a su pequeña escolta, luego de que son delatados por un traidor y varias patrullas españolas suben al monte para capturarle, sabiendo que está gravemente herido.

Llevados en hombros sobre una camilla, el Titán es trasladado de un ligar a otro por su hermano José, el práctico Liberato Portales y otros siete hombres que se baten día y noche sin comer y sin dormir, hasta que llega el momento crucial, el 27 de septiembre, cuando los españoles logran llegar a pocos pasos de Maceo y se disponen a apoderarse de él.

Entonces sucede lo inesperado, lo indecible, Con un esfuerzo sobrehumano, se abraza al cuello de su caballo Guajamón, que ha pedido que le mantengan al lado de su camilla, logra montarlo y escapa al galope hacia el monte, sin que puedan alcanzarlo los disparos enemigos. Aquella proeza lo convirtió en leyenda hasta para los propios españoles.

Antonio fue de los hombres del 68, que ascendió a fuerza de coraje; sargento en su primer combata de Ti Arriba, la noche de su alzamiento; capitán abanderado el 10 de diciembre, comandante el 16 de enero de 1869 y 10 días más tarde, era teniente coronel. Céspedes lo hizo el 22 de marzo de 1872, a pesar del recelo de algunos jefes con limitaciones racistas.

 Otra muestra de sacrificio y entereza del Titán, es la forma en que supera el tartamudeo al hablar que padece desde su infancia; hablando pausadamente, repitiendo las palabras. Ensimismado en las lecturas de los grandes poetas y literatos de su tiempo. Además de la prensa, eran sus lecturas favoritas las obras de Víctor Hugo, el pensador más sólido de aquella época, los poetas cubanos, y sobre todo a Heredia. Era un hombre que creía en la necesidad de la cultura y la información para poder ejercer el mando y dirigir.

Sin dudas es Antonio nuestro invencible coloso que con su ejemplo de cubania, de entrega a los ideales de la independencia nos anima. Pienso que mientras exista la Historia y exista la Isla, no podrá dejarse de hablar de las 27 heridas en su cuerpo, de su temperamento y del legendario hijo de Mariana, bautizado por los cubanos como el Titán de Bronce.

Bibliografía utilizada:

Revista Calibán. Capítulo del libro: Legado y memoria. La Habana, Ediciones Boloña 2009. Eusebio Leal Spengler.

De la leyenda y la bravura, surge un Titán: Antonio Maceo Grajales Radio Cadena Agramonte.

 

03/20/18

El duelo de honor de Guillermón

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Estoy convencido que en Cuba no se pueden definir, ni negros, ni blancos todos somos mestizos, de esa forma es como veo el universo que conforma hoy al pueblo cubano. La presencia negra en nuestras raíces, no se puede ignorar, si así fuera estaríamos atentando contra la unidad nacional.

 Han transcurrido 150 desde el inicio de la guerra grande, que, con la integración de la rama negra y blanca de la nacionalidad, al luchar con los mismos objetivos, nos ofrecen ejemplos de personalidades que son imprescindibles en nuestra historia Patria y que nos crean sentimientos de orgullo, gratitud y admiración.

Por esa puerta de admiración y respeto llegó a nuestras gestas por la independencia, aquel joven negro de 27 años, alzado en la manigua, bajo las ordenes de Donato Mármol y que sus compañeros le llamarían Guillermón por su estatura y coraje pero que su verdadero nombre era José Guillermo Moncada que se consagró como héroe legendario de las luchas cubanas y se destacó por el hábil empleo del machete.

Lo que escribo hoy, versara sobre uno de los hechos de nuestra historia que poco se conoce, el duelo de honor de Guillermón, que se desarrolla dentro del contexto de la radicalización de la guerra iniciada por Céspedes, que fue la invasión a los ricos cafetales y plazas fortificadas de Guantánamo, dirigida por Máximo Gómez Báez en 1871, página gloriosa de nuestra historia mambisa y, como botón de muestra se destaca el duelo entre el integrista Miguel Pérez y el valeroso santiaguero.

Miguel Pérez y Céspedes, era el jefe de una de las bandas de traidores pagados por el oro español para perseguir a las familias de los mambises que estaban en el monte, además de sembrar el terror y asesinar guajiros indefensos. Enterado este, de que Guillermón y sus hombres invadirían la zona de los cafetales de Guantánamo, zona bajo su dominio, mandó a poner en árboles, bohíos, cercas y demás lugares visibles, carteles ofensivos para el jefe Mambí.

Uno de ellos decía lo siguiente:

Guillermón Moncada, donde quiera que se encuentre. Mambí, no está lejos el día en que pueda sobre el campo de la lucha bañado por tu sangre, izar la bandera española sobre las trizas de la bandera cubana.                                                 Firmado. Miguel Pérez

En los mismos lugares donde se encontraba el reto del traidor de Cuba, el patriota cubano, replicaba con mensajes que denotaban sencillez, serenidad y decisión.

Por dicha para mí se aproxima la hora en que mediremos nuestras armas. No me jacto de nada, pero te prometo que mi brazo de negro y mi corazón de cubano tienen fe en la victoria. Y siento que un hermano extraviado me brinde la triste oportunidad de quitarle el filo a mi machete; más, porque Cuba sea libre, hasta el mismo mal es bien.      Guillermo Moncada.

El duelo, no tardó en realizarse, aunque no fue de la manera que Miguel Pérez y su pandilla esperaban. Ambas fuerzas se enfrentaron en un combate que duró cinco horas; pudo más el tesón de los mambises, quienes encerraron en un cerco de hierro y fuego a los bandidos de Miguel Pérez con su jefe dentro. El traidor cayó en manos de los libertadores. El asesino de patriotas indefensos, mujeres y niños fue traído ante el jefe mambí.

 Comenzó el duelo. Ambos eran muy diestros con el arma blanca, el traidor Pérez era valiente, impetuoso en el combate, mañoso y experimentado en estar lides. Pero Guillermón sereno y valiente, fue asentando golpes efectivos con su afilado machete hasta que lo dejó mortalmente herido.  Los acobardados hombres del integrista abatido, que esperaban la muerte, fueron liberados y cargaron con los restos mortales de su jefe.

Aquel duelo, se desarrolló, en un lugar conocido como El Palenque, de la actual provincia de Guantánamo el 16 de mayo de 1871. Moncada envió a Gómez, las insignias y el arma del jefe de la banda que había aterrorizado los campos guantanameros.

En respuesta, el general en una misiva, después del consabido regaño lo asciende a coronel del Ejército Libertador, las fuerzas de Moncada no estaban dirigidas por un jefe cualquiera, era un jefe que los llenaba de orgullo.

Este patriota nació el 25 de junio en Santiago de Cuba, su padre Narciso Veranes que era esclavo liberto, no quiso reconocer a sus hijos por lo que Guillermo tenía como único apellido el de la madre, Dominga Moncada. De niño aprendió a leer y escribir y era carpintero al incorporarse a la contienda.

No fue la espada española quien lo venció, cuando inició la guerra de 1895 y salió al campo de batalla, ya estaba derrotado por la tuberculosis. Fue el propio Martí quien lo designo, jefe de la provincia de Oriente para convocar el inicio de la guerra, era el líder indiscutido del independentismo en el sudeste oriental y el jefe de mayor prestigio en ausencia de Maceo.

Después de dar la orden de alzamiento en Santiago de Cuba, realiza uno de sus actos más valientes y dolorosos, reunió a su Estado Mayor y entregó el mando a Bartolomé Maso. Moriría poco tiempo después, por Alto Songo el 5 de abril de 1895, dejando como heroico legado, su participación en las tres guerras.

03/9/18

Vicente, un General de Cuba

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En octubre de este año, conmemoraremos el 150 Aniversario del inicio de las luchas de independencia contra el colonialismo español, sería Céspedes, en su ingenio Demajagua, quien despertaría a un pueblo oprimido y con la lucha armada como vía, se empeñaría en alcanzar la independencia.

Uno de los primeros en incorporarse a su causa fue Vicente García González quien, de carácter afable y jovial, enamorado de su extraordinario bigote, pero a la vez, inquieto y rebelde, se convertiría en un verdadero azote de la España colonial. El 13 de octubre atacó su ciudad natal y la tomó casi totalmente, retirándose con sus hombres a su cuartel y allí en lo más alto, ondeó la bandera de Cuba.

El 24 de octubre arribó a Las Tunas el coronel español Eugenio Loño que encierra a la familia del jefe cubano en su casa para tratar de doblegarlo. Coloca guardias en las puertas y las ventanas las que mando a clavar y ordenó que no se permitiera ningún tipo de alimento.

Dentro de la vivienda quedaron prisioneras Brígida Zaldívar Cisneros, esposa de García; la madre de Vicente, Rosa González, de más de 70 años de edad y sus pequeños hijos. A los tres días murió de hambre la hija más pequeña del general, María de la Trinidad, de sólo 4 meses de nacida, y poco tiempo después moriría su hijo Saúl. No obstante, la esposa de Vicente García fue incapaz de pedirle a su esposo que se rindiera, a él le quedaban muchos hijos por los que luchar. La repulsa del pueblo y la reacción nacional e internacional hizo que el coronel Loño suspendiera el encierro, pues sabía que el valiente mambí no se doblegaría por aquellos métodos.

Así era, pudo haber escogido una vida tranquila y acomodada gracias a la riqueza de la familia. Las penurias de la guerra, los inimaginables sacrificios del mambí le hubiesen sido ajenos, pero los prefirió antes de ver su Patria esclavizada.

Facilismos, tergiversaciones y, ¿por qué no?, hasta mitos e intrigas personales, han hecho de Vicente García una de las figuras más controvertidas y polémicas de la historia nacional. Quizás porque durante años predominó una enseñanza e interpretación de los hechos del pasado con tendencia al reduccionismo. Todo ello convirtió al León de Santa Rita en un héroe incómodo, causante, no pocas veces, de airadas discusiones o relegado de sitios dedicados a rendir homenaje a los grandes hijos de la Patria.

La historia ha sido dura con él. A lo largo de los años sus errores, ponderados por encima de incontables méritos, lo convirtieron en una figura incomprendida. Sin embargo, los esfuerzos de importantes historiadores por reivindicarlo han recuperado en cierta medida el alcance de su legado.

Sin dudas, sus decisiones no siempre fueron acertadas, y de alguna forma incidieron en la senda de la desunión, pero pienso que no se le puede considerar como el único responsable, otros ejemplos hay que contribuyen también en este sentido, incluyendo por supuesto la actuación del Gobierno de Guáimaro.

El 26 de abril de 1875 las tropas del mayor general tunero Vicente García González se sublevaron en las ruinas del ingenio azucarero Lagunas de Varona, en Las Tunas, arrastrando en su movimiento a las fuerzas orientales que debían avanzar hacia Las Villas para reforzar el contingente invasor que lideraba Máximo Gómez.

El programa de Lagunas de Varona demandaba la deposición del presidente interino Salvador Cisneros Betancourt y la creación de un gobierno provisional de cinco miembros que funcionaría durante cuatro meses, durante los cuales dictaría medidas para que en elecciones populares se eligieran cuatro diputados y dos senadores por cada estado en que se dividía la Isla: Oriente, Camagüey, Las Villas y Occidente.

La sedición y el programa de Lagunas de Varona reflejaban problemas de fondo, anteriores algunos al estallido de la revolución el 10 de octubre de 1868, y agravados en el contexto de la invasión a Occidente. También entre otras causas del pronunciamiento, estaban las divisiones políticas dentro de la dirección revolucionaria, agudizadas por el golpe de estado a Céspedes el 27 de octubre de 1873. Un núcleo importante de cespedistas convergió en Lagunas de Varona, al lado del general García, para oponerse a Cisneros Betancourt.

El general tunero recabó apoyo de Antonio Maceo para su programa mediante una carta en la que solicitaba su adhesión. Pero el jefe de la División Cuba se opuso, expresándole en su respuesta que, aunque comprendía las causas de los problemas señalados en la comunicación recibida y estaba de acuerdo con muchos de los acuerdos señalados en el documento de Lagunas de Varona, no aprobaba los procedimientos empleados, en tanto la desunión y la indisciplina conducirían a la crisis definitiva de la revolución.

En diciembre de 1876, se le ordena al mayor General Vicente García marchar a Las Villas, indicación que aceptó en principio, pero pide para llevarla a efecto, armas y hombres. Desde Las Tunas salió con un buen contingente, pero muchos de aquellos soldados, conociendo de antemano la situación de aquel territorio comenzaron a desertar.

El gobierno había prometido a García, hombres y armas y al final no cumplieron esos ofrecimientos, no obstante, el General cubano marchó hasta Santa Rita en Camagüey, por el camino se encontró con varios jefes que venían de Las Villas y le informaron que con esas fuerzas que él llevaba, era imposible pasar a Las Villas, es necesario tomar en consideración un antecedente que pudo influir en la decisión de Vicente de no avanzar en el cumplimiento de la orden, y fue la postura de Carlos Roloff que ya había impedido que dos generales mejores que él,  actuaran en Las Villas, Gómez y Maceo, lo que podía ocurrir con el Tunero.

En Santa Rita acamparon las fuerzas de Vicente y allí se produjo un movimiento político que se le imputa que definitivamente no fue promovido por él, aunque sí estuvo al tanto.

Aquel movimiento político de 1877, liderado por Charles Philibert Peissot, gran sargento de la Comuna de Paris y que lucho al lado del general con el seudónimo de Aristipo, nuevamente exigía reformas, como que se promulgara una República Federal Social para la que no existían condiciones, en instantes en que la Revolución necesitaba fortalecer la unidad, dada la debilidad que en este sentido se percibía.

Cuando la Protesta de Baraguá, junto al general Antonio, escenificó la gloriosa epopeya, al no estar de acuerdo con una paz sin independencia; durante la entrevista, Martínez Campos le dice a Maceo que ya García había entrado y el general respondió con energía: García está ahí en ese monte, ¿quiere Ud. que se lo presente?

El 16 de marzo de 1878, es electo Vicente General en jefe de los ejércitos de la Republica, logrando nuevas victorias para la Patria como son:  Pozo del Caimán, La Cucaracha, Parada, Vista hermosa y otros.

Una vez definida la conclusión de la contienda, partió a Rio Chico, en Venezuela. Hasta allí lo siguieron quienes, pagados por la Corona española, tenían la misión de asesinarlo y así sucedió, cuando le colocaron vidrio molido en la comida el 4 de marzo de 1886, cumpliéndose este año el 132 aniversario de aquel crimen.

Hermosas fueron las palabras de Martí al conocer de su muerte. «Allá, en un asilo infeliz, moría tiempos hace, en la rústica cama, un General de Cuba, rodeado de sus hijos de armas, y se alzó sobre el codo moribundo, no para hablarles de los intereses de la tierra, sino para legarles, con el último rayo de sus ojos, la obligación de pelear por su pueblo hasta verlo libre del extranjero que le odia y extermina».

Es preciso recordar al General Vicente García y a los valientes soldados que junto a él lucharon, se puede afirmar que contribuyó a la desunión, pero sin dudas lucho por los grandes objetivos, patrióticos y revolucionarios de su momento histórico. Apoyo el alzamiento de Céspedes en Demajagua y se lanzó a la manigua redentora a combatir por la independencia nacional y la abolición de la esclavitud.

02/25/18

Los chinos cubanos, ni traicionaron ni desertaron

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Disfruto cada domingo, con los escritos de Ciro Bianchi, es lo primero que busco en el periódico Juventud Rebelde al finalizar cada semana. Aprendo y quedo de alguna manera enganchado con los temas que propone. En su último artículo me ha interesado lo relacionado con la presencia china en Cuba y su apasionante historia, precisamente en el año que se cumple el aniversario 150 del inicio de las guerras de independencia contra España.

Para 1847 cientos de hombres dejaron su China natal con la ilusión de ganarse la vida en el nuevo mundo, muy rápido desaparece la ilusión y el destino se vuelve cruel con ellos. Cada culí tenía que firmar un contrato que establecía su subordinación a un mismo patrón durante ocho años consecutivos. Cuando llegaban a Cuba eran tratados como animales, conducidos a la localidad habanera de Regla y allí encerrados esperaban que algún rico hacendado los comprara para soportar después extenuantes jornadas de trabajo.

La situación del chino “contratado”, no era diferente a la de los negros traídos de África como esclavos, padecía como uno de los sectores más maltratado por el sistema colonial, era de esperar que el 10 de octubre de 1868, al llamado de la campana de la Damajagua, donde viera la luz el manifiesto de Céspedes, los chinos abrazaran la causa cubana por ser la de los explotados.

Se sabe que los primeros que se incorporaron a la Revolución fueron los de la zona de Manzanillo, lugar al que habían sido llevados para la construcción de las trochas locales, allí fueron protagonistas de una de las hazañas más audaces de Maceo en 1873, en el ataque a la Villa de Manzanillo, conocida desde ese momento como el “Ataque de los chinos” en la que su participación fuera decisiva en la toma de la guarnición, que ellos habían ayudado a construir.

Durante la guerra del 68 combatieron a las órdenes de Ignacio Agramonte, Carlos Roloff, Calixto García, recibiendo el reconocimiento de esos guerreros. Al morir Agramonte, su mando es ocupado por el General Máximo Gómez, quien dirige victoriosamente una serie de combates contra el enemigo español, siendo las Guásimas la más destacada, en ella tres mil soldados españoles de todas las armas fueron derrotados por mil trescientos mambises, de ellos quinientos eran chinos, allí el Capitán Juan Sánchez que su verdadero nombre era Lam Fu King, brilla como guerrero a partir de su experiencia militar adquirida como soldado en China.

En la tropa de Gómez se alistaba el chino José Bu Tan que alcanzó los grados de Capitán y se conocía que era amigo y hombre de confianza del que sería el general en jefe del Ejército Libertador. Bu Tang fue práctico y correo personal de Gómez.

Otra gloria del mambisado chino, el teniente Tancredo, que vivía en la zona de Las Villas, fue hecho prisionero y al oírse llamar con desprecio “chino manila, ripostó, mirando a los ojos del enemigo, que era un teniente del Ejército Libertador y pedía que lo fusilaran.

Ya en el periodo de la guerra necesaria de Martí, el 13 de mayo de 1895, los generales Antonio y José Maceo lograron una de las primeras victorias mambisas de la guerra: la acción de Jobito, en la que participó activamente el Capitán Tolon con doce chinos. Dos meses después se volvieron a destacar en Peralejo, donde fue derrotado el general Martínez Campos. Muchos de estos chinos se ganaron el honor de pertenecer a la escolta de Antonio Maceo en la invasión a Occidente.

Nadie podía vaticinar, que aquellos primeros chinos, llegados a Cuba el 3 de junio de 1847, con los ojos legañosos y marchitos por el salitre de dos océanos, que observaron todavía con júbilo la estrecha boca de la Bahía de la Habana, sus magníficas defensas de piedra y los verdes arboles de aquella ciudad de sueños y sol eterno, sería el día que había comenzado la larga crónica de cubania de aquellos que entraron en nuestras vidas para siempre por el esfuerzo y la sangre derramada durante treinta años de luchas contra el colonialismo.

El 10 de octubre de 1931, se erigió un monumento para honrar el patriotismo de los chinos que lucharon por la independencia de Cuba. Una columna de granito pulido a brillo de espejo, del escultor Fritz Weigel, que en su base se leerían las sentidas palabras “No hubo un chino cubano desertor” “No hubo un chino cubano traidor” la autoría no reconocida en el monumento, corresponde a Quesada.

Definitivamente aquellos hombres nacidos en el gigante asiático, han formado parte indisoluble de la nacionalidad cubana, de su espíritu de libertad e igualdad, de la confraternidad que nace de la mesticidad de nuestra cultura; a lo largo de casi 160 años su aporte ha estado presente en todos los ámbitos de la realidad nacional: la cultura, el deporte, la culinaria, el comercio, la religión etc. Los chinos y sus descendientes continúan hoy, ese proceso de intercambio e influencias mutuas con el resto de los grupos étnicos que conforman el ajiaco cultural cubano, según ha definido Don Fernando Ortiz.

02/3/18

De mulatas y Palmeras

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He de confesar, con cierta pena, que, en toda mi vida, solo una vez visité el Museo Nacional de Bellas Artes, y no lo hice como una visita personal, fue gracias a una visita propiciada por el Ministerio de Educación.

En aquella ocasión, al entrar, sabía lo que quería ver, y me dirigí a la sala donde se expone el arte cubano de inicios del siglo XX y especialmente para ver, la obra de Carlos Enríquez Esteban Gómez.

Este interés de conocer su obra, surge por la curiosidad que me impone un programa de televisión de la UNEAC; “Hurón Azul”, me intriga de donde sale este nombre, que significa y en la indagación llego a la Quinta donde vivió el artista, la historia del Hurón pintado de azul hasta su muerte y finalmente el bautizo del lugar, donde precisamente muere, el artista, después de crear allí obras de infinito valor.

 El Rapto de las Mulatas convierte en celebridad al autor, sin dejar de mencionar otras obras extraordinarias como Campesinos Felices, las Bañistas de la Laguna, entre otras.

La mágica obra, me invito a contemplarla detenidamente, por sus sentimientos encontrados, sensualidad y brutalidad, el amor y el odio, el miedo y la audacia y así fue como terminó en la sala de mi casa una reproducción de la misma.

Según he podido leer, el Rapto de las Mulatas, se refiere a dos campesinos con voraz desafuero que someten a las mulatas a través de violentos movimientos,- en mi opinión no eran campesinos, eran hombres armados, y me sugerían guardias rurales;- los caballos inquietos, los palmares a lo lejos, estableciendo de manera indiscutible la cubania, aquellas mulatas que se defienden y quieren escapar y la lujuria y el desenfreno que dominan a sus captores, estremecen a quien observa la obra y es expresión del alcance y el despertar del arte cubano del siglo XX.

Según la crítica, sus cuadros, fieles a “la pintura del guajiro en su paisaje”, expresan en mi humilde opinión, un estilo surgido a partir de un discurso en el que subyacen historias, leyendas, hazañas y el propio guajiro, personaje preterido de las tierras absorbidas por una minoría dominante de la época, tema de la maduración de la conciencia nacional, reflejo del contexto social y político, siendo sus cuadros ejemplos personificados de estas ideas de época.

Es interesante hacer referencia al contexto histórico en el que nace el Rapto de las Mulatas en 1938, y evaluar las luchas campesinas que se desarrollan, en lo que, en la historia se conoce como la apertura democrática cuando era Federico Laredo Bru quien encabezaba la nación a la sombra de la figura militarista de Fulgencio Batista.

Era un hecho, antecedente a la apertura, que en la década de los años 20 se incrementaban las acciones expansionistas de los grandes terratenientes, pero también adquirió fuerza la resistencia que, para no dejarse arrebatar sus tierras, oponían los campesinos que se iniciaban en la organización para la lucha. Un ejemplo de estas gestas de guajiros es el realengo 18, encabezados por Lino de las Mercedes Álvarez en 1934 que contó con la solidaridad nacional encabezada por el Partido Comunista.

Para el año 1937, en el nuevo clima político creado, se desarrolla el Primer Congreso Campesino, donde se rechazan los desalojos, se pronuncian por el derecho a la tierra y se exigen escuelas y otras mejoras sociales. Estos hechos también caracterizaban la vida del campesino cubano.

Refiriéndose a Carlos Enríquez, autor de esta importante obra, premiada en la II Exposición Nacional de Pintores y Escultores en La Habana; José Antonio Portuondo prestigioso intelectual cubano expresó:

“…fue uno de los más talentosos renovadores de la plática cubana y, entre ellos, el amante más fiel y constante de la tierra cubana y sus criaturas, de sus leyendas y costumbres, en las cuales está la raíz de un auténtico arte cubano”

Carlos Enríquez Gómez, nacido el 3 de agosto de 1900 en Zulueta, población casi rural de la antigua provincia de Las Villas, fue definitivamente un rebelde, que formó parte del grupo de pintores que para 1925, rompieron con el academicismo para crear un nuevo estilo de la pintura cubana.

Este exponente de nuestra cultura, pintor y escritor, fallece acompañado solo por algunos amigos, en la Habana el 2 de mayo de 1957.

 

 

 

12/12/17

En la manigua vivía

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Repensar a Don Fernando Ortiz, el etnógrafo mayor, es para mí un motivo para profundizar en los conocimientos históricos, que fueron legado extraordinario para nuestra cultura y entender la gran aventura del pueblo cubano, su historia.

Son los matices culturales, adquiridos por el criollo en el proceso de transculturación, los que van marcando la diferencia con respecto al español o el africano, llegados a Cuba. Sus sentimientos y sus manifestaciones son el resultado de lo que la naturaleza tropical y la sociedad les ofrece. De sus propias experiencias nacen sus nuevas tradiciones que reafirman su pertenencia a la tierra que los vio nacer y a confirmar su propia personalidad frente a lo externo.

El punto cubano o punto guajiro, de linaje hispánico, surgió en las regiones occidentales y centrales de Cuba en el siglo XVII y se consolidó como género en el siglo XVIII. Aunque de orígenes andaluces y canarios se define como género cubano por su integración con elementos musicales africanos, convirtiéndose en la manifestación lírico musical de mayor arraigo en el campesinado cubano.

Transculturación de tonadas y versos cantados, traídos a la Isla por emigrantes españoles, el punto comenzó sus andaduras en el siglo XVIII y desde entonces en continuo crecimiento y expansión, llego a dominar la cultura campesina, con sus melodías y un tratamiento de temas que recorren desde la épica hasta el humor.

Este género de canto, -acompañado de guitarras, tres, laúd, clave, güiro y guayo, – creado por nuestro pueblo, acompaña también como canción de cuna, canto de trabajo y canto religioso ante los altares y velorios de santos. De igual manera como canto funeral en mortuorios o en serenatas de amor, no escapa a los momentos de diversión, quizás donde se encuentra su función y uso principal improvisando décimas en controversias o en narraciones épicas.

En Cienfuegos, dentro de la diferenciación zonal, ha sido característica la Tonada menor, española o Carvajal, en esta modalidad se ponen en evidencia las características que la aproximan a formas del canto de Andalucía e Islas Canarias, se denomina menor, pues ese es el modo utilizado para entonarla y presenta características del estilo libre. La tonada Carvajal, fue inmortalizada en el siglo XX por Luis Gómez, conocido por el Rey de la Carvajal.

En otras regiones del país surgieron variadas tonadas, como la guantanamera, la tulibamba, así como el punto espirituano, el punto matancero, el punto cruzado entre otras formas de interpretación.

Para mí, pensar en el punto cubano, tiene que ver con personalidades de la cultura cubana como Celina González, autora e interprete que se inició con su esposo Reutilio Domínguez, en un dúo que se conoció por toda América, también en mi recuerdo estarán para siempre Adolfo Alfonso, Inocente Iznaga, Justo Vega, Ramón Veloz y su esposa Coralita; entre otras figuras.

Una de las controversias más famosas, ocurrió entre el mejor poeta campesino del pasado siglo y Premio Nacional de Literatura Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí y otro de los grandes Ángel Valiente, como otras controversias inolvidables que se cantaron por más de treinta años entre Justo Vega y Adolfo Alfonso en el programa de televisión Palmas y Cañas.

El punto cubano o punto guajiro acaba de ingresar en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según informó la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco.

Por tercera ocasión Cuba alcanza una inscripción en la lista representativa de éste organismo, al precederlas la tumba francesa que fue la primera, seguida por la rumba el pasado año.

El punto es la poesía y la música de los campesinos cubanos y aunque es característico del campo, se ha extendido al resto de la población. Mientras las familias que dominan esta disciplina forman grupos, fabrican sus propios instrumentos, y organizan y promueven las representaciones, según avala el expediente de la candidatura presentado

La declaratoria tuvo lugar este miércoles en Jeju, Sudcorea, donde sesionó el comité de la Unesco para la revisión de los expedientes presentados por los Estados miembros del organismo multilateral a fin de valorar las más significativas y vigentes prácticas que dan cuenta de las tradiciones culturales de los pueblos y garantizar su protección.

Al evaluar la presentación cubana quedó en evidencia no solo la autenticidad y arraigo de una manifestación originalmente cultivada, con diversas variantes enriquecedoras, en las zonas rurales del país, y extendida luego a los ámbitos urbanos, sino también su consecuente promoción a escala social en correspondencia con los principios democratizadores que animan la política cultural del Estado revolucionario.

Durante la ceremonia, se proyectó un mensaje audiovisual enviado por el artista cubano Alexis Díaz Pimienta, quien improvisó una décima para celebrar la inscripción.

‘En la Unesco se ha logrado, para el repentismo un hito’, indicó en el inicio de sus versos, que luego continuaron: ‘el punto cubano ha dado un salto internacional, ya está en la lista final, lista de muy alto nivel, representativa del patrimonio inmaterial’.

Es así como esta práctica musical, elemento esencial del patrimonio cultural inmaterial cubano, abierto a todos, que propicia el dialogo y expresa sentimientos, conocimientos y valores, se convierte en Patrimonio de la Humanidad.

Concluyo este homenaje al Punto Cubano, recordando a Ramón Roa, con una de sus décimas de la guerra contra España.

De los malvados patones

y de su necia arrogancia

vienen aquí la ignorancia,

la estafa y contribuciones

Ellos nos roban millones

que para España dan giro

y no nos dejan respiro

y nos insulta un zoquete,

Porque no toca el machete

La música del guajiro

 

Bibliografía utilizada:

Ecured. El punto cubano.

Página de Granma.

Textos de Ramón Roa.

 

11/25/17

Finalmente, no pude decir nada

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 Manos expresivas, que acompañaron el pensamiento que desbordó la Isla y te convirtió en el líder indiscutible, no solo del pueblo cubano, sino también de los preteridos, los olvidados, los más humildes de todo el tercer mundo.

 Pensamiento, síntesis del martiano y del marxista-leninista, que te permitió hacer una Revolución Socialista en Cuba, escrita en español, genuinamente cubana, porque como señalaste, un día en La Habana en 1895:

“En el pensamiento martiano hay cosas tan fabulosas y tan bellas, que uno puede convertirse en Marxista partiendo del pensamiento martiano”.

 Coraje, que hizo posible el triunfo de la contraofensiva contra Batista, a la que opusiste solo 300 hombres armados contra los 10 mil efectivos que utilizó la tiranía para aniquilarte, el que te llevó a comandar el combate de Playa Girón, infringiendo una derrota costosa al imperialismo y haciendo una contribución a que los pueblos americanos fueran más libres.

 Brillaste, con luz propia en los días difíciles de la crisis de los misiles; enfrentaste amenazas, intentos de asesinatos, campañas mediáticas internacionales y que tu única protección fue siempre, el chaleco moral del que siempre hiciste gala.

 Hombre con la rara virtud, de visitar el futuro y contárnoslo con detalles, como lo hiciste al predecir la caída de la URSS y del campo socialista y prepararnos para la contienda más gloriosa, después del triunfo de la Revolución, el periodo especial en tiempos de paz.

Creador de los programas cargados de humanismo, convencido que el camino era dar solución a los problemas de las grandes masas, haciendo suya la enseñanza martiana: “Con todos y para el bien de todos”.

Líder, que puso en práctica la Batalla de Ideas a partir del rescate del niño Elián y nos enseñó, lo que ya Martí nos dejara como legado:

“Una verdad desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”

Opositor decidido del neoliberalismo dejandonos lo dicho el 12 de marzo de 1995, cuando expresaste:

” El neoliberalismo, doctrina de moda impuesta al mundo de hoy, sacrifica despiadadamente en los países subdesarrollados, los gastos de la salud, educación, cultura, deportes, seguridad social, viviendas económicas, agua potable y otras necesidades elementales de la población, es decir, hace imposible el desarrollo social”

Este hombre, el de las manos, pensamiento, coraje, creador extraordinario, el que siempre brillo con luz propia, el humanista, el del concepto revolución; ese, es Fidel y hoy se cumple un año de su partida.

No me importa los que festejaron, siempre en Cuba existieron hombres que se alegraron de la muerte del que dejó una obra, como hicieron con Maceo, cuando resultó muerto, no me importa los que tratan de mancillar su memoria, él partió como vivió, victorioso y así lo recordare siempre, orgulloso de haber compartido su tiempo, sus sueños y sus proyectos.

Cuando volvió a pasar por Cienfuegos, desandando el recorrido de la Caravana de la Victoria, nadie nos convocó para despedirlo, solo teníamos la información de la televisión cubana, vimos su partida desde la Habana, su paso entre multitudes agradecidas, y cuando aquel cortejo pasaba por el pueblo de Cruces, cercano a Cienfuegos, pensamos que era la hora y todos sin acuerdo tácito, hombres, mujeres, niños, nos ubicamos en la calle de nuestra barriada, para dar la despedida merecida, al que siempre fue el primero en todo, al que fue nuestro ejemplo, al que sin dudas amamos por sus valores como ser humano y estadista.

Cuando pasó, frente a nosotros, mi esposa, compañera de casi toda mi vida, puesta su mano en el corazón, exclamó “Adiós Padre” y yo, atragantado con mi personal dolor, finalmente no pude decir nada.

Para ti Padre, el agradecimiento y el recuerdo eterno.

 

 

11/19/17

Ni tantito así, nada

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Como todos, me sentí esperanzado con el anuncio que se dio conjuntamente por el Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba y el presidente norteamericano Obama, de reanudar relaciones diplomáticas entre ambos países; cansados de vivir como en una plaza sitiada, pensé positivamente el anuncio norteamericano de que reconocían una política fracasada la que sostenían con relación a Cuba después de tantos años.

Pero pasó el poco tiempo que le quedaba al presidente norteño y, ahí, estaba el bloqueo, la base naval y las restricciones. Las medidas se aplicaban a cuenta gotas, todos coincidían que el camino sería largo, pero quizás se avanzaría.

Entonces llego Trump y con su Maine Sónico, ha hecho retroceder todo lo que se había logrado:

  • Estados Unidos suspende indefinidamente la emisión de visados a cubanos desde su embajada en La Habana, y ha pedido a los estadounidenses que no viajen a Cuba al asegurar que no puede garantizar su seguridad tras los “ataques acústicos” sufridos por al menos 21 estadounidenses destinados en la isla.
  • Las operaciones rutinarias de visado se suspenden de forma indefinida” en la embajada estadounidense en La Habana.
  • Aumenta las restricciones de viaje para recrudecer la prohibición del turismo de los Estados Unidos a Cuba.
  • La política reafirma el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba.
  • Se opone a las convocatorias en las Naciones Unidas y en otros foros internacionales que apoyan a Cuba y piden el fin del bloqueo.
  • Los viajes con fines educativos no académicos se limitarán y tendrán que ser en grupo.
  • Se prohíbe el viaje individual auto dirigido permitido por la administración Obama.

Guevara, en su tiempo, nos dejó un apotegma, que nos prevenía, cuando expresó: “Al imperialismo no se le puede creer, ni tantito así, nada”, lo dijo para su tiempo, quizás no pensaba en la historia de Cuba, que siempre nos dejó reticentes a creer algo que saliera de los Estados Unidos.

Como siempre afirmo, no me parece correcto el hecho de querer encarcelar la historia, en un discurso político, la historia es ciencia, la historia no es política, pero si su maestra más ilustre, eso lo he afirmado en otras ocasiones.

El más universal de los cubanos, José Martí, no creyó en las administraciones norteamericanas, y nos enseñó a no confiar y lego un escrito que lo confirma: El 14 de diciembre de 1889 en carta a Gonzalo de Quesada y Arostegui.

“Sobre nuestra tierra Gonzalo, hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla a la guerra, para tener pretexto de intervenir en ella y con el crédito de mediador y de garantizador quedarse con ella. Cosa más cobarde no la hay en los anales de los pueblos libres, ni maldad más fría. ¿Morir para dar pie en que levantarse a estas gentes que nos empujan a la muerte para su beneficio”

Es necesario considerar que el maestro, descubrió con 6 años de antelación a la guerra de 1895, el propósito oculto de EEUU para apropiarse de la nación,  y tres años antes de fundar el Partido Revolucionario Cubano.

El 17 de abril de 1894, en su artículo “El Tercer Año del Partido revolucionario Cubano, refiriéndose a Cuba y Puerto Rico expresaba:

(…) No son meramente dos Islas Floridas, de elementos aún disociados, lo que vamos a sacar a la luz, sino a salvarlas (…) frente a la codicia posible de un vecino fuerte y desigual (…)

Finalmente, siguiendo la desconfianza martiana, acerca de los Estados Unidos, hare referencia a dos ideas de su legado político, La Carta Inconclusa, para demostrarlo.

(…) de impedir a tiempo con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los EEUU y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América (…)

“Viví en el monstruo y le conozco las entrañas: -y mi honda es la de David”

La verdadera causa de la hostilidad de los EEUU con Cuba, no es el socialismo, ni tampoco la revolución, ni el odio, expresado desde Miami, a Fidel, líder indiscutible del pueblo cubano. La causa es que los Estados Unidos han sido siempre enemigos de la Independencia de Cuba, con el objetivo de dominar, por eso pienso que las medidas del presidente Trump, representan más de los mismo, es tratar de doblegarnos y dar continuidad a los 60 años de dominación neocolonial.

Un amigo me recomienda leer reflexiones de nuestro canciller de la dignidad Raúl Roa acerca de lo que hace el pueblo cubano, ante la prepotencia y la agresión, quizás a ese cañón sónico se referían:

“El “choteo” y la “trompetilla” no respetan a sus víctimas. Implican que su destinatario no merece respeto: que todo lo que uno puede hacer es burlarse de él, por ser a lo que, en justicia, tiene derecho. No pretenden razonar, argumentar, aunque de algún modo el humor convoque siempre a la inteligencia.”

Hoy los cubanos somos mucho más cultos que ayer, pero no habrá otra cosa desde Cuba, que nuestra histórica y agresiva trompetilla, que la disfrute, Señor Trump. La historia dirá la última palabra.

 

10/21/17

Fue una estrella quien te puso aquí

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Emocionado, pude apreciar el acto por el 50 aniversario de la caída en combate de Ernesto Guevara, el 8 de octubre pasado, en Santa Clara.  El canto de los niños en su homenaje, Epifanía de la vida, conmueve y sugieren recuerdos, que vienen de la mano con la historia.

Recuerdo tu angustiante asma, tu gusto por el café sin azúcar, tu brazo fracturado y tu figura sobre el tren blindado, – último esfuerzo de Batista para frenar el alud de la Revolución, – la toma de Santa Clara que dejó cortado en dos el país, tu tabaco de un metro para obviar una indicación médica, o sencillamente tu firma, que salta el protocolo, y apareces en los billetes de banco, con tu che inconfundible, cuando eras el presidente de esa institución.

No habrá espacio para decir nada nuevo, recordarte con tu utopía al hombro y tu adarga al brazo. ¿Qué hacer?  Pienso que la mejor enseñanza, que la máxima contribución a la historia de la Revolución es citarte, sobre lo que tú mismo dejaste en la memoria de los cubanos, acerca de tu campaña invasora; tu libro Pasajes de la Guerra Revolucionaria, es referente obligado de alumnos y profesores, en el empeño por enseñar la historia. Pues presentaré, para recordarte fragmentos de ese material: Y cito.

“Salimos con las luces apagadas, del puerto de Tuxpan en medio de un hacinamiento infernal de materiales de todas clases y de hombres. Teníamos muy mal tiempo y, aunque la navegación estaba prohibida, el estuario del río se mantenía tranquilo (…) Empezamos la búsqueda frenética de los antihistamínicos contra el mareo, que no aparecían; se cantaron los Himnos Nacional Cubano y del 26 de julio” (…)

“(…) A los diez días exactos de la salida de México, el 5 de diciembre de madrugada, después de una marcha nocturna interrumpida por los desmayos y las fatigas y los descansos de la tropa, alcanzamos un punto conocido paradójicamente por el nombre de Alegría de Pío. (…) el lugar era mal elegido para campamento, pero hicimos un alto para pasar el día y reiniciar la marcha en la noche inmediata” (…)

“(…) tenía delante una mochila llena de medicamentos y una caja de balas, las dos eran mucho peso para transportarlas juntas; tomé la caja de balas, dejando la mochila para cruzar el claro que me separaba de las cañas (…) Así fue nuestro bautismo de fuego, el día 5 de diciembre de 1956, en las cercanías de Niquero. Así se inició la forja de lo que sería el Ejército Rebelde.”

(…) Una madrugada, después de cruzar la carretera de Pilón, y caminar sin guía alguno, llegábamos has la finca de Mongo Pérez, hermano de Crescencio, donde estaban todos los expedicionarios sobrevivientes y en libertad-hasta el momento- de nuestras tropas desembarcadas (…)

(…) Nuestra pequeña tropa se presentaba sin uniformes y sin armamentos (…) la reconvención de Fidel fue muy violenta.

Y cito a Fidel, como fue citado por che: (…) dejar los fusiles en estas circunstancias, se paga con la vida; la única esperanza de sobrevivir que tenían en caso de que el ejército topara con Uds. eran sus armas. Dejarlas fue un crimen y una estupidez” Fin de la cita.

 “(…) La nueva tropa recibió su bautismo de fuego en el combate de Uvero. Esta acción tiene gran importancia porque marca el instante en que realizamos un ataque frontal contra un puesto bien defendido, a la luz del día. Además, fue uno de los sucesos más sangrientos de la guerra, habida cuenta de la duración del combate y la cantidad de participantes en él. A raíz de este encuentro fueron desalojadas por el enemigo las zonas costeras de la Sierra Maestra”. (…) Desde la fecha apuntada hasta los primeros días de enero del año 1958, se produce la consolidación del territorio rebelde; el ejército, para entrar tiene que concentrar fuerzas y avanzar en columnas fuertes; los preparativos son grandes y los resultados escasos, ya que no tienen movilidad.

(…) Otro aspecto de la lucha armada de esta época es el alzamiento de la Base Naval de Cienfuegos, el 5 de septiembre de 1957, dirigido por el teniente San Román, que fuera asesinado a raíz del fracaso del golpe. La base militar de Cienfuegos no estaba destinada a alzarse sola, ni fue una acción espontánea, era parte de un movimiento subterráneo entre las fuerzas armadas, dirigido por un grupo de militares llamados los puros (los no maculados con los crímenes de la dictadura) que estaban – hoy se ve claro- penetrados por el imperialismo Yanqui (…) En el primer momento dominaron la situación pero cometieron el trágico error de no encaminarse a la Sierra del Escambray, distante solo  algunos minutos de Cienfuegos.(…)

(…) El 29 de diciembre iniciamos la lucha. La Universidad había servido en un primer momento, de base de operaciones. Después establecimos la comandancia más cerca del centro de la ciudad. Nuestros hombres se batían contra tropas apoyadas por unidades blindadas y las ponían en fuga, pero muchos de ellos pagaron con la vida su arrojo y los muertos y heridos empezaron a llenar los cementerios improvisados y hospitales (…)

(…) Ya en se momento se habían cortado las comunicaciones entre el centro de Santa Clara y el tren blindado. Sus ocupantes, viéndose rodeados en las lomas del Capiro trataron de fugarse por la vía férrea y con todo su magnífico cargamento cayeron en el ramal destruido previamente por nosotros, descarrilándose la locomotora y algunos vagones. Se estableció entonces una lucha muy interesante en donde los hombres eran sacados con cocteles Molotov del tren blindado, magníficamente protegidos, aunque dispuestos sólo a luchar a distancia, desde cómodas posiciones y contra un enemigo prácticamente inerme, al estilo de los colonizadores con los indios del oeste norteamericano. (…) en pocas horas se rendía la dotación completa con sus 22 vagones, sus cañones antiaéreos, sus ametralladoras del mismo tipo, sus fabulosas cantidades de municiones (Fabulosas para lo exiguo de nuestras dotaciones, claro está).

(…) En ese momento solo quedaba por rendirse el cuartel Leoncio Vidal la mayor fortaleza del centro de la Isla. Pero ya el día 1ero de enero de 1959 había síntomas de debilidad creciente entre las fuerzas defensoras. En la mañana de ese día mandamos a los capitanes Núñez Jimenez Y Rodríguez de la Vega a pactar la rendición del cuartel.

Con esta referencia de che a la toma de Santa Clara ponemos fin a este recorrido mínimo de su campaña escrito en su libro Pasajes. Es allí en la ciudad heroica del Tren Blindado, la estación de policía, donde perdería la vida El Vaquerito, y el Cuartel Leoncio Vidal, donde hoy, principalmente los niños la recordarían como lo que fue, el Guerrillero de América.

10/9/17

Repensar en la enseñanza de la historia

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Repensar, en mi opinión personal, es regresar a lo ya dicho, o lo ya escrito, es la acción de reconocer que incorporamos a nuestro acervo un conocimiento, experiencias, formas de hacer y caminos para lo moral, lo culto y lo patriótico. Es sin dudas la práctica de lo aprendido, es como decían los maestros que nos anteceden, hacer el propio librito.

En lo relacionado con la enseñanza de la historia, siempre he sido seguidor de la manera de hacer de Félix Varela. Tengo la convicción, de que la enseñanza de la historia, no educa sin el razonamiento, sin el ejercicio del pensar, de otra forma no puede rebasar el papel de una crónica descriptiva, que se aprende de memoria, y que no podrá cumplir su función formadora.

Si de contribución al mejoramiento humano se trata, la enseñanza de la asignatura, ha de situar la esencia humana de esta disciplina en el centro del quehacer pedagógico. La historia es sin dudas la gran aventura del hombre, inmersos en sus relaciones económicas y sociales con sus ideas, anhelos, sufrimientos, luchas; con sus valores morales y culturales, sus defectos, sus contradicciones, reveses, sueños y victorias.

Dirigir el aprendizaje de estos programas, es invitar a pensar juntos, para descubrir los nexos internos que existen bajo la diversidad de hechos que se estudian; es enseñar a reflexionar sobre el pasado para contribuir a pensar en el presente, con una voluntad transformadora. Sigo pensando que la historia no es política, aunque es, sin dudas, su maestra más ilustre.

La historia pensada es, ante todo, saber explicarse, saber formularse el porqué de las cosas y seguir encontrando y formulándose nuevas interrogantes;                   la atención desmedida a la descripción de hechos, anécdotas, memorización de fechas y personajes aislados, no logra enseñar a los alumnos a descubrir el porqué del acontecer histórico y las concatenaciones que existen en el mismo.

Contar, narrar lo que sucedió, no tiene que ser contrapuesto a la rigurosidad del análisis. Contar, si se hace bien es tan atractivo como necesario para propiciar la comprensión de complejidades superiores, Contar con hermosura y sentimiento es el camino al corazón, la historia es pensada y sentida. La historia que no cuenta; – ha sentenciado Horacio Díaz Pendás, – es como un canto que no canta.

Insisto, que no deberá desconocerse ese maravilloso oficio, que desempeña la palabra oral para narrar, explicar, problematizar, mover ideas, convencer. La oralidad genuina y convencida, que no se puede confundir con la esterilidad del verbalismo; la oralidad culta, expresión del saber del maestro, se constituyen en instrumentos eficaces de la metodología de la enseñanza.

Pienso que el buen profesor, es capaz de emocionar con su manera de decir, sabe que sus alumnos tienen las condiciones, en la mayoría de los casos, para ser agentes de su propio aprendizaje y desempeñar un papel protagónico en la maravillosa aventura del conocimiento; indagando, buscando, discutiendo y desarrollando decididamente el ejercicio del pensar.

La enseñanza de la historia, dentro de sus propósitos educativos, debe ser expresión cotidiana del dialogo inteligente, y desde él, la convicción, el intercambio de argumentos en pro y en contra, los razonamientos, y la reflexión colectiva, en unidad orgánica con los principios que defendemos.

En resumen, la enseñanza de la historia es una apasionante actividad que reclama ciencia, arte y pasión, donde los hechos probatorios constituyen una base imprescindible para lograr argumentos, demostraciones, explicaciones que permiten arribar a conclusiones científicas. Los hechos probatorios son la base para la educación en valores.

La armonía entre lo probatorio y lo emocional es un requerimiento pedagógico, ya que si es importante la presencia de hechos probatorios es también importante la fuerza emocional que imprime quien se dirige a un auditorio, como también es imprescindible la convicción que evidencia quien aborda el tema. La razón y el sentimiento deben marchar juntos; eso significa enseñar la historia sentida y pensada.

Después de 48 de ejercicio en la enseñanza de la historia, trato de ajustarme a estas ideas, ojalá que nuestras nuevas generaciones de profesores alcancen su propia manera de enseñar y que la enseñanza de la historia pueda seguir contribuyendo a los valores de la Independencia y la Patria.

Bibliografía de consulta: Profesor Horacio Díaz. Notas sobre la enseñanza de la Historia de Cuba. Revista Cuba Socialista 2008.