08/20/17

Don Tomás

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No he podido encontrar explicación, al hecho de que, cubanos, sin importar donde estén, hayan festejado o conmemorado, el nacimiento de la Republica del 20 de mayo de 1902; esto solo puede suceder, a mi juicio, por un total desconocimiento de la historia de Cuba o un esfuerzo por ajustar la historia a un discurso político. Reitero lo que he dicho en otras ocasiones, la historia no es política, aunque puede ser su maestra más ilustre.

He sentido necesidad de ofrecer mi punto de vista y concretar algunas ideas sobre aquel suceso y su personaje protagónico, Don Tomas. Sin la pretensión de juzgar, solo propiciar un acercamiento al conocimiento histórico de lo que para mí fue la Republica Burguesa y esclarecer acerca de ¿quién fue Estrada Palma? Y ¿cuál fue su desempeño en la misma? Argumentando, desde el hecho, lo innecesario de tal conmemoración o festejo.

La Republica surgida el 20 de mayo de 1902, vio la luz con el contra sentido de tener una constitución de corte democrático para la época y al mismo tiempo era convertida en una especie de protectorado de una potencia dispuesta a exprimirle sus riquezas.

 Fue la frustración del sueño martiano. Engaño, traición, apatía y desconfianza fueron, para el pueblo cubano, las primeras consecuencias de aquel experimento norteamericano, donde la independencia y soberanía no fueron otra cosa que la función bufonesca de la bandera, el himno y el escudo.

Aparte del repudio popular a la Enmienda de Orville Platt, que nos dejó sin ninguna independencia, y que tuvo como padre cubano a Don Tomás, la Republica se constituyó sobre la base del ideal político dominante importado de los Estados Unidos, que se convertiría en su devenir, en el emporio donde los ladrones del tesoro público se presentarían como honestos funcionarios, los corruptos como virtuosos, los vende patrias como defensores del interés nacional a nombre de la democracia, la Republica y la libertad.

En conclusión, la Resolución Conjunta y la enmienda Platt, la cual puso a cubierto con hoja de parra jurídica todo el engendro de dominación, traducido en injerencia, desmembración y extorsión comercial mediante tratados, pusieron a Cuba en manos de los Estados Unidos tal como Adams lo había previsto en 1823.

El personaje principal de aquella mascarada, Estrada Palma, encarnaba para Martí y otros muchos revolucionarios cubanos la continuidad histórica, la honradez intelectual y el civilismo democrático. Era visto como la personificación del vínculo de la guerra del 68 y la que predicaba Martí, no solo en una consideración generacional, sino también en un plano institucional, pues había sido presidente de la Republica en Armas, no había claudicado ante el enemigo ni aceptado el Pacto del Zanjón. Además, si bien por proceder del sector terrateniente, en la última década del siglo ostentaba la imagen del profesional honesto que se había forjado a si mismo. La historia ha demostrado que no todo era real en aquella apreciación. Don Tomás era anexionista y como tal actuó.

Las proyecciones de Palma, en el sentido de una dependencia a los Estados Unidos, no son nuevas, si se consideran las revelaciones contenidas en una carta dirigida a los señores Benigno y Plácido Gener en fecha tan remota como 1878, recogidas en el libro “Desde el Castillo de Figueras”. Cartas de Estrada Palma, de Velasco Alvarado, donde considera al pueblo cubano carente de conciencia del deber, lo que impide ejercer con entera independencia la soberanía, asegurando que esta falta de conciencia es el producto de cuatro siglos de dependencia, además de no creer posible la independencia cubana y solo considera posible la anexión a los Estados Unidos, no por gusto el gobierno de Norteamérica le prestaría decisivo apoyo en las primeras elecciones.

En resumen, encontramos a Tomás en 1878, considerando la anexión a los Estados Unidos, como en 1869, el 29 de abril en Guáimaro, demandando junto a otros miembros de la cámara,  la posibilidad de la anexión, lo encontramos otra vez en 1898, sugiriendo a los gobernantes norteamericanos una intervención indirecta, que serviría de garantía moral y por último lo vemos en 1906, demandando al presidente norteamericano Theodore Roosevelt a través del cónsul de la Habana, el envió de barcos de guerra ocasionando una nueva intervención militar, demuestra definitivamente su currículum pro-imperialista, lo que es prueba, de que sustenta una arraigada convicción en la incapacidad del pueblo cubano para el ejercicio del gobierno propio.

No es necesario subrayar, que el primer presidente constituyó un gabinete donde no había un mambí, como tampoco hace falta traer a colación el asesinato de Quintín Banderas, combatiente de todas las guerras, o decir que, en la represión de los tabaqueros huelguistas, quedaron tendidos en la habanera calle de Belascoain, 5 cadáveres y 114 heridos o hacer referencia a la muerte Enrique Villuendas, – nombre que lleva hoy un parque cienfueguero.

En la lectura de una página escrita por Argelio Santiesban, que se titula: Profe, ¿Quién era por fin Don Tomás?, se reseña del texto “Martí, biografía familiar, de Raúl Martí, publicado en 1938 que Doña Leonor, una anciana de 71 años, fue favorecida, por Don Tomas con un empleo subalterno, – de tercera. – en el Ministerio de la agricultura. Que Gloria, – sobrina del maestro, – pasó tanta hambre que la tuberculosis acabó con su existencia. Que Amelia, – la amadísima hermana, – murió en medio de miseria atroz.

En la misma página de Argelio, se citan unas líneas del escritor colombiano Vargas Vila, haciendo referencia al Sr Tomás y dice:

“Yo conozco a ese cacógrafo ruin, desde que era el envidioso atormentado y el enemigo encubierto de José Martí, en Nueva York (…) Él se ocupaba entonces de desalentar a los cigarreros patriotas (…) ansiaba amotinarlos contra el Gran Vidente, a quien su alma ponzoñosa, estática de envidia, apedillaba Loco” –Fin de la cita.

Carente de experiencia política pretendió gobernar una nación salida de una devastadora guerra, con austeridad, por esa razón impuso una economía basada en mayores ingresos que gastos, al punto de conseguir en 1905 u sorprendente superávit de más de 20 millones de dólares. En ese balance, el crecimiento de la hacienda pública, va unido al crecimiento de la miseria; el ahorro de dinero se realiza a costa de las necesidades del pueblo.

Definitivamente, Tomas, fue auspiciador de la profundización de las bases del subdesarrollo, al alentar la hipertrofia azucarera, la ruina del campesinado, la no existencia de un desarrollo homogéneo, el azúcar a costa del resto de los elementos de la economía que resultaban importantes.

Estas características, propias de un modelo neocolonial, que surge a partir del 20 de mayo, con la profundización de la presencia norteamericana, los males republicanos, continuados por veteranos de la revolución, devenidos en profesionales de la política a la sombra del dinero y los negocios con los norteamericanos, servidores por tanto de intereses foráneos, hicieron un colosal daño desde 1902 hasta la primera parte del siglo anterior.

¿Qué celebran?, definitivamente no hay nada que justifique la celebración o conmemoración del 20 de mayo. Era una Republica con personalidad jurídica, pero con vínculos de dominación, quizás lo que se celebra es el sueño de la dependencia, el mismo que, en el pasado, animó a Don Tomás.

07/15/17

Perdón, nosotros somos maestros

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A propósito del final del curso escolar, mi esposa y yo, en nuestras conversaciones recientes, pensando y recordando nuestra vida en los últimos 35 años de convivencia, hemos coincidido en la satisfacción por dedicarnos a la enseñanza, a ser maestros.

Ella, a la danza contemporánea y folklórica y yo a enseñar historia en diferentes niveles de la educación. Atesoramos recuerdos, alumnos que nos han trascendido, anécdotas que de una u otra forma dan cuerpo a nuestra memoria como trabajadores y el balance da un resultado positivo, sentirnos orgullosos por la labor de nuestra vida, sin sentir interés acerca de los que piensan mal sobre la profesión.

Esta carrera, vio nacer a nuestras hijas y con ella le dimos lo mejor de cada uno de nosotros, con esta profesión dejamos un legado de ejemplaridad, trabajo, y convicciones, que las han convertido en personas de bien.

Los tiempos han cambiado, no alcanzamos el reconocimiento social de antaño, somos personas humildes que vivimos de un salario que no alcanza, además de estar expuestos a exigencias que a veces no entendemos. Pero nos sentimos agradecidos al recibir el calor de los alumnos que nos saludan en la calle, que están hoy, la mayoría, construyendo con éxitos sus vidas y que tienen un espacio en sus corazones para nosotros, en eso radica la sabiduría del que enseña, encontrar el camino hacia el corazón de los alumnos. ese es el premio que nadie tiene.

Estamos en una época donde la falta de maestros y la existencia de otros que ejercen la profesión sin tener una profunda vocación de servicio, que se expresa siempre en una manera de ser, de comunicarse, de disfrutar enseñando, de sentir alegría por los avances y triunfos de sus alumnos; de saber ser intransigente con lo mal hecho, inclaudicable en la defensa de los valores y resistentes ante la adversidad, es causa de las insuficiencias de nuestros sistemas tanto de educación como de la cultura..

La familia aspira a que sus hijos tengan buenos maestros, pero no quieren esa profesión para ellos. Su aspiración se encamina a otras profesiones que le permitan viajar, o vivir económicamente mejor y para eso luchan y hasta pagan, resolviendo lo que pudiera faltarle en la escuela.

La escuela si realmente aspira a convertirse en un centro cultural de significación en la comunidad, no puede, para dar solución a la falta de docentes permitir, que alguien enseñe lo que no sabe; que nadie dirija un proceso de aprendizaje de lo que ignora, que él que no sepa aprovechar el potencial educativo de un contenido que no domina lo imparta, de manera que el tema es concebir como una unidad la cultura y la excelencia pedagógica del maestro.

Mi esposa y yo, estamos de acuerdo, que para ejercer la tarea de enseñar hay que tener tres condiciones básicas, “Saber, saber y saber”, no se puede dejar de estudiar un solo día, eso nos sirve de escudo para sutiles y “cultas” invitaciones a que nos desarmemos nosotros mismos. Pensamos que solo la cultura salva.

Nosotros que ya estamos avanzando hacia la jubilación a una velocidad que impresiona, que sentimos el paso del tiempo en nuestro actuar, estamos plenamente convencidos, que la poesía no está solo en los versos que se escriben, la poesía está en la vida misma, en todo lo noble que se crea, en toda la bondad que se irradia, en la cuota de felicidad que se puede brindar a los que más la necesitan, en el bien que se pueda hacer, por eso y solo por eso, estamos orgullosos de estar junto a Martí, cuando creemos en el mejoramiento humano, cuando sentimos que en nuestras vidas ocupamos un lugar honroso cuando nos hicimos maestros.

06/24/17

¡Oh! Naturaleza

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El día 5 de junio, el departamento de informática de la Dirección Provincial de Educación, tuvo la gentileza de invitarme a un juego de roles, en el que participaron alumnos de diferentes países, – Argentina, Bolivia, Colombia, – incluyendo a Cuba y específicamente a las provincias de Holguín y Cienfuegos.

El juego consistía en que los alumnos, el día internacional del medio ambiente, desarrollaran una videoconferencia que, representando a la ONU, cada uno se convirtiera en embajador de un país para discutir sobre el futuro del medio ambiente en el planeta y la necesidad de su cuidado para la preservación de la especie humana.  Fue encomiable la iniciativa, aportó conocimientos y sin dudas hubo investigación por parte de los estudiantes, pero también fue significativo que se incluyeron todos los niveles de la educación.

Mi participación en el evento, me anima a escribir algunas ideas sobre el tema naturaleza, asunto que confieso no fue para mí prioritario, hasta que hace algunos años un amigo llamó mi atención por la casi desaparición del tomeguín del Pinar en la provincia, además de sufrir personalmente la escasez de agua o conocer el inicio de la salinización en tierras de cultivo cienfuegueras, sin dejar de mencionar la contaminación de la joya, que es nuestra bahía.

Pienso que el escenario de vida de los cubanos, su modo de vestir, el tipo de alimentación y sus hábitos de existencia, los sentimientos y sus manifestaciones son el resultado de la naturaleza tropical que dio vida al criollo.

Las luchas del cubano por un destino mejor, por buscar soluciones a las necesidades siempre crecientes de los hombres y mujeres que viven en esta Isla, ha pasado siempre por la defensa de la naturaleza, madre dulcísima, fuente de nuestra vida, protectora y proveedora de nuestros sueños, en fin, somos el resultado del entorno donde vivimos.

En el legado que nos dejó el fundador de la Revolución Cubana, desde Brasil hace 25 años nos alerta y cito:

Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. Fin de la cita.

En 1994, durante la primera Conferencia Mundial sobre el desarrollo sostenible de los pequeños estados insulares, en Barbados, nuestro líder expuso con claridad meridiana. Y cito

“Los pobres y los países pequeños tratamos de saber cómo vamos a sobrevivir en las próximas décadas. Si somos islas… nos preguntamos qué ocurrirá cuando las aguas suban de nivel y si podremos enfrentar las sequías, los ciclones y demás catástrofes climáticas que nos esperan”. Fin de la cita.

Estas ideas del líder de la Revolución, son de una vigencia extraordinaria, estamos sufriendo la respuesta de la naturaleza; la ciencia y el comportamiento de clima en la actualidad corroboran sus reflexiones. El nivel del mar sigue en aumento, los fenómenos meteorológicos extremos, y las inundaciones son cada vez más frecuentes, así como las olas de calor y sequías. El efecto del cambio climático también está presente en otros riesgos identificados, por ejemplo, las grandes migraciones humanas y la seguridad alimentaria.

Nuestro país, sufre como todos los efectos de estos fenómenos, pero la nación se concentra en esfuerzos, luchamos, y estoy seguro que se hará cualquier sacrificio para revertir estas condiciones y, de hecho, hoy ya se hacen, para lograr cuidar y proteger el medio que nos rodea, lo que, para alcanzarlo, la educación seguirá siendo una vía indiscutible.

A mi juicio la cultura medio ambiental, la conciencia de la responsabilidad que tenemos hoy en el concierto de las naciones, tiene que ver, con lo que inculcamos en nuestras instituciones a nuestros niños y jóvenes, la escuela ha de proporcionar las herramientas con las que debemos luchar para producir el cambio.

Estoy convencido, que hay que explicar sin descanso, que las sociedades de consumo siguen siendo las responsables fundamentales de la fatal destrucción del medio ambiente, desde la historia explicar, que estas sociedades de consumo, nacieron de las antiguas metrópolis coloniales, que definitivamente engendraron el atraso y la pobreza, y que son las causantes hoy de la dependencia y el subdesarrollo de la mayoría de la humanidad.

Es en el seno de las instituciones educativas, donde ha de promoverse la discusión inteligente, la polémica, el diálogo necesario que nos llevará al milagro contra el egoísmo, la insensibilidad del ser humano, el desarrollo de una cultura de paz para el mundo, opuesta a cualquier solución donde el ruido de las armas sea la propuesta. Es la enseñanza la fórmula de amor esperanzadora en estos tiempos complejos, donde algunos, en salvaje y errático extravío nos conducen a la desaparición de la humanidad.

Me siento optimista, hoy emprendemos con entusiasmo esta tarea educativa, en lo teórico y lo práctico. La limpieza de las playas, la siembra de árboles, los planes para la recuperación de las costas y supervivencia de los manglares, el proyecto de la sostenibilidad ecológica del turismo, cada día implica más el accionar comprometido de escuelas y alumnos.

Sostenemos la propuesta de que la educación es la esperanza de la naturaleza, la posibilidad de que se pueda concretar la idea que un mundo mejor es posible y desde Martí, seguir confiando en el mejoramiento humano, que solo se sostendrá, cuando aprendamos a amar a la naturaleza.

05/23/17

El 19 de mayo

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Domingo, día lluvioso en Dos Ríos, el maestro monta su caballo Baconao, semental blanco, regalo del General José Maceo. Esa mañana había despertado temprano, alrededor de las cinco de la mañana, andaba de buen ánimo, mejor que el día anterior. Guardó la carta que había dejado inconclusa el sábado dirigida a su amigo mexicano Manuel Mercados, por si tenía un momento para terminarla.

El día 19, cercana ya, la columna española, Gómez requirió a Martí con estas palabras: “Martí, retírese, este no es el lugar de Ud.”

El maestro desobedeció la orden; era natural, momentos antes había enardecido a la tropa con su llamado al sacrificio y la entrega de la propia vida, con el fin supremo de liberar la Patria.

 Cerca de la 1 de la tarde se desarrollaría el drama, que fue recogido en Crónicas de la Guerra de José Miró Argenter. Y cito:

…Martí se hallaba a caballo, con el revolver empuñado, de frente al enemigo, a un lado del monte. ¡Pasó por allí un oficial, ¡Ángel de la Guardia, que iba a unirse al general Masó, después de haber cumplido una orden de este, y dijole a Martí, “¡Joven, vamos a la carga!” y salieron los dos al limpio, al espacio menos intrincado, en medio de la confusión de aquellos momentos. Cayó Martí, tres balazos alcanzaron el cuerpo, uno de ellos mortal, fue herido el caballo que montaba (…) así se desarrolló el drama y se desenlazó en menos de dos minutos (…)

En un artículo publicado en el cubano libre, Serafín Sánchez expresó:

“Fui al Calvario de José Martí como va el creyente sincero a arrodillarse delante del Dios de los ideales santos de su religión (…)

Y afirmaría: “El alma heroica de esta Revolución, tomó forma y aliento en el alma de aquel hombre”.

Ese día, la causa de la independencia recibiría un golpe inesperado, la muerte del maestro conmovió hondamente a los patriotas en armas y sobre todo a la emigración revolucionaria que él había unido y organizado. Esa pérdida debilitaría sensiblemente, – en lo político, ideológico y organizativo, – al Partido Revolucionario Cubano y contribuiría a que se frustraran los objetivos patrióticos, democráticos y socialmente avanzados de la Revolución.

Con la desaparición física del más universal, se perdía al conductor sagaz e inteligente y al más preclaro de sus dirigentes; aquel que había concebido el movimiento que debía conducir al país a la independencia absoluta y a un nuevo tipo de República.

Céspedes, el iniciador del proceso revolucionario cubano en 1868, el presidente de la República en Armas, hombre presente en el pensamiento dialéctico de Martí, estuvo simbólicamente junto a él cuando cayó en Dos Ríos; la escarapela o insignia mambisa entregada a Carlos Manuel luego de ser nombrado en 1869 Presidente, fue la misma llevada por Martí, en su pecho cuando cayó en 1895.

El distintivo fue entregado por Céspedes de recuerdo a su secretario y ayudante, el coronel camagüeyano Fernando Figueredo Socarrás, quien lo regaló a Martí a principios de 1895, cuando este partió rumbo a Republica Dominicana para venir a Cuba posteriormente.

Cuando el maestro fue ascendido, por su pensamiento militar, al grado de Mayor General, por el General en Jefe Máximo Gómez, puso la escarapela en su camisa, y con esta cayó. De allí la recogió el coronel español José Jiménez de Sandoval, quien, a principios del siglo XX, – junto con el cortaplumas y las espuelas de Martí, – la entregó a Justo Gálvez, Ministro de Cuba en Madrid.

Este valioso distintivo que ya tiene más de 148 años, es una diminuta bandera cubana con sus colores. Fue bordada especialmente para el Padre de la Patria por jóvenes bayamesas.

Pero relacionado con el 19 de mayo, existe otro hecho histórico, que convierte esta fecha, en especial y trascendente. 45 años antes de la caída en combate de nuestro apóstol, la expedición del Creole, arribo a Cuba, por la ciudad de Cárdenas, el 19 de mayo de 1850. Narciso López, anexionista de pensamiento, permaneció en la ciudad solo un día, suficiente para que se izara en esa fecha por primera vez, la que sería nuestra enseña nacional

“La sangre derramada por la independencia saneó de su dudoso origen la bandera que se cubriría de gloria en los campos de batalla”, expresó Martí, y así fue el día de su muerte.

Los españoles supieron que habían abatido a alguien importante por los documentos que llevaba. El cadáver fue despojado de sus pertenencias, nunca fue encontrado el anillo, nadie supo que pasó.

El cadáver de Martí llego a Santiago el 26 de mayo, a las 6 de la tarde, custodiados por 81 soldados. Lo llevaron al cementerio Santa Ifigenia y las fuerzas de un batallón custodiaban la necrópolis.

Al día siguiente, a las 8 de la mañana, depositaron la caja en el nicho 134 de la galería sur del cementerio, después de una ceremonia donde el coronel Sandoval dijo las últimas palabras despidiendo el duelo, viendo que nadie iba a decir nada sobre el difunto:

“Señores: Ante el cadáver del que fue en vida José Martí, y en la carencia absoluta de quien ante su cadáver pronuncie las frases que la costumbre ha hecho de rúbrica, suplico a ustedes no vean en el que a nuestra vista está, al enemigo, y si al cadáver del hombre que las luchas de la política colocaron ante los soldados españoles. Desde el momento que los espíritus abandonan las materias, el Todopoderoso, apoderándose de aquellos, los acoge con generoso perdón allá en su seno; y nosotros al hacernos cargo de la materia abandonada, cesa todo rencor como enemigo dando a su cadáver la cristiana sepultura que los muertos se merecen. He dicho”

Nunca supieron los españoles, que allí, en aquel cementerio, descansaría por siempre, el artífice de la independencia de Cuba y que, junto a él, estaría su discípulo más aventajado.

Mi verso crecerá; bajo la tierra

Yo también creceré.

Se ha confirmado con creces su clara profecía.

 

 

 

05/7/17

Una agresión, una convicción y una foto universal

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He afirmado en otras ocasiones, que el hombre es el resultado de su memoria, y hay hechos de tal trascendencia que quedan incorporados por siempre en   nuestra vida como cubanos. Es el caso del sabotaje del barco francés La Coubre, que dejo para la nación un balance de más de cien muertos y cuatrocientos heridos. Eran las primeras horas de la tarde del 4 de marzo de 1960.

Los restos mortales de aquellos trabajadores humildes, fueron llegando al Palacio Central de Trabajadores de Cuba en la madrugada del 5 de marzo. Al mediodía del sábado fueron saliendo de la edificación los sarcófagos que guardaban los restos mortales, cubiertos por banderas cubanas.

Se improvisó una tribuna, donde nuestro Fidel, pronunció las palabras de despedida de duelo, la emoción invadía a todos, el Comandante describió los hechos, los detalles y argumentos que demostraban la imposibilidad de un accidente, para considerar convincentemente que se trataba de una explosión intencional.

En aquel momento de consternación y dolor, Alberto Díaz Gutiérrez, que se desprendería de su apellido y se conocería en Cuba como Alberto Korda, dejaría constancia de la imagen del Che, que ha sido una de las obras más reproducidas de la historia.

Korda, refiriéndose a la foto ha expresado: y cito.

Al pie de la tribuna, toda de luto, el ojo pegado a mi vieja Leica, fotografiaba a Fidel y a todos los que le rodeaban. De repente, frente al objetivo de 90mm surgió el Che. Me sorprendió su mirada…Por reflejo, disparé dos veces: una horizontal y otra vertical. No tuve tiempo de hacer una tercera porque se había estirado discretamente a la segunda fila. De regreso a mi estudio revelé la película he hice algunas copias para el medio Revolución. En vez de sacar la foto vertical, encuadré la foto vertical de Che pues sobresalía una cabeza sobre su hombro. Sin embargo, esa noche la redacción no seleccionó esa foto. La colgué en una pared de mi estudio. Todo ocurrió en medio minuto…¨

La foto del Che se convierte en un mito, es impresionante desde todo punto de vista, con su chaqueta verde olivo cerrada, con su boina negra y la estrella dorada. Su mirada es la expresión de la cólera reconcentrada por aquellas muertes, esta sería la foto de las manifestaciones, de las protestas y se ha publicado en cientos de artículos, en banderas y en poster. La foto de Ernesto Che Guevara tomada por Korda y que él tituló ¨Guerrillero Heroico¨ es hoy en día una de las más famosas del mundo.

En ese día el comandante invicto de la revolución afirmaría:

(…) sabremos resistir cualquier agresión, sabremos vencer cualquier agresión y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de libertad o muerte. Solo que ahora la libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir Patria. Y la disyuntiva nuestra sería, ¡Patria o Muerte! (…)

En este año 2017, en el mes de marzo, se cumplieron 57 años de aquella histórica foto del Che y de aquel monstruoso sabotaje. Seria aniversario también de la decisión, de Patria o Muerte, que asumiría la nación cubana, como reafirmación de lucha por aquellas muertes sin sentido. El guerrillero sería uno de los pilares de aquella decisión y llevó en su corazón hasta sus últimas consecuencias, además de hacerla realidad en toda la Patria Grande.

Tres meses y dos días después, durante la clausura del Congreso de la Federación Nacional de Barberos y Peluqueros que se celebraba en La Habana, en el teatro de la CTC donde fueron velados los restos de los mártires de La Coubre, Fidel hermana por primera vez a la frase ¡Patria o Muerte”, su total convicción de ¡Venceremos! cuando dijo: “[…] Para cada uno de noso­tros, individualmente, la consigna es: ¡Patria o Muerte!, pero para el pueblo, que a la larga saldrá victorioso, la consigna es: ¡Venceremos!

He de añadir para finalizar, que aquel tremendo holocausto no amilanó a nadie, no acobardó a nadie; aquel tremendo sacrificio debió de ser como una advertencia a los enemigos de la patria, a los enemigos de nuestro pueblo.” Y de aquella agresión quedó por siempre la foto de Alberto Korda, la foto del Che. El Guerrillero Heroico.

 

03/18/17

Mis alumnos

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El viernes de la semana que terminó, específicamente el 10 de marzo del 2017, mis alumnos concluyeron, con la prueba de Historia de Cuba, los estudios correspondientes al nivel de preuniversitario. Sin dudas los resultados que alcanzaron me llenaron de felicidad ya que durante dos cursos los ayudé a trabajar en esta disciplina e hice mi contribución a su aprendizaje y a su cultura.

He pensado mucho en ellos durante las últimas semanas, y los he amado como son, parecidos a su tiempo, con inquietudes, inseguridades, esperanzados en que se respeten sus derechos, en que sean consultados y tomados en consideración, a veces irreverentes y rebeldes. Son exponentes de una formación heterogénea al proceder de diferentes escuelas, unos muestran talento, otros son lentos en el aprendizaje; pero creo que el maestro debe aceptarlos tal y como son y hacer esfuerzos para enseñarlos en el manejo de sus fuerzas, sin rendirse, como imperativo para su vida.

Estos jóvenes que terminan han dado en su mayoría, muestras de voluntad para aprender, alcanzando conocimientos por sí, resultado de la indagación, del entusiasmo para resolver problemas, pensando en su pase de futuro al mundo universitario; sin temor a equivocarme, pienso que los profesores que han incidido en ellos han sido guías honrados que han enseñado con la responsabilidad de escuchar y orientar.

Siempre estamos discutiendo de ¿cómo ha de ser el alumno?, no estoy preparado para utopías ni pensar en cosas inalcanzables, quiero un estudiante con la voluntad de aprender, condición necesaria para su rendimiento, estoy convencido que cuando no está presente esa voluntad, no hay posibilidad de enseñar, no se alcanza la necesaria apropiación del conocimiento. Es por eso que disfruto los resultados, no solo en la cantidad sino también en la calidad y me siento feliz con ese regalo y espero más para la prueba de ingreso a la Universidad.

He tenido la suerte de que mis jóvenes alumnos tengan valores adquiridos en el ámbito familiar, sus resultados están vinculados a sus familias, que sin duda constituyen la primera escuela, es allí donde aprendieron a respetar a sus mayores y a ser un fiel referente de la decencia que ha sido una tradición de nuestro pueblo.

Es también en ese ámbito, que han adquirido compromisos de resultados, exigidos por su medio familiar, no es el pelado que usan, ni la música que escuchan, ni su afición a las tecnologías de la comunicación, que en ocasiones su uso desmedido nos desagrada, es su deseo de avanzar. No estoy idealizando alumnos, hay muchos que no tienen estas condiciones, pero los míos, los que concluyen este año, han sido a mi modo de ver una oportunidad para cualquier profesor que se respete.

Estos graduados, son personas que disfrutan su vida, que puede ser digna, sin riquezas, alejados de vicios como el alcohol o las drogas, que son capaces de apreciar lo bello y lo moral, – y pensando desde Martí, – estoy seguro que en el futuro no podrán vivir, sin moral y belleza.

Siempre he considerado que la escuela es una organización de servicio, donde el principal cliente es el alumno, si realmente eso funcionara así, estaríamos contribuyendo a que estos, mis alumnos, no fueran irreverentes cuando dicen lo que no queremos oír, en determinadas situaciones, lo dicen en espacios inadecuados o de forma incorrecta, y llevamos la respuesta en otra dirección, aunque sabemos que son ellos los que tienen la razón.

 Para que mis alumnos perfeccionaran la coherencia entre el pensar y el decir, pudieron haber disfrutado del espacio necesario para expresarse sin rechazos ni ataques, es la época del diálogo inteligente y no del discurso en una sola dirección, deben opinar sobre su escuela, ellos son la razón por la que existe, se pudo tener en cuenta sus prioridades, con la suficiente valentía y honradez para darles la razón cuando la tienen. El tratamiento que se ha de dar, debe ser de respeto por sus intereses, sin llegar a concesiones, para eso, son necesarios los argumentos. Ojalá que en la Universidad encuentren lo que no fuimos capaces de asegurarles en la institución docente.

Quiero desde lo más profundo de mi ser, como maestro, aspirar a que  todos que logren sentir placer en la intimidad de la lectura, que tengan a mano y leer lo mejor de la creación humana ajustados a sus gustos y preferencias y de manera general que disfruten los hechos artísticos para alcanzar una cultura general, que, según el más universal de los cubanos, es la única manera de ser libres.

Finalmente decirles que, el deber es feliz, aunque no lo parezca y el cumplirlo, – decía nuestro apóstol, – eleva el alma. Considerar con responsabilidad que el amor es el lazo que une a los hombres, que la violencia genera más violencia y que mi deseo es que contribuyan a que el mundo sea mejor, para todos.

Me toca agradecer su paciencia, su atención y el cariño que me profesaron durante estos dos años. Con todo mi afecto, siempre estaré aquí para Uds.

 

 

 

01/22/17

Kennedy y la Revolución Cubana

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Kenedy 3

No ha sido una prioridad, hasta ahora, hacer referencia en mis escritos, al golpe de estado de Fulgencio Batista y Zaldívar, realizado el 10 de marzo de 1952, es sin dudas un hecho conocido; y que, como consecuencia, determina la agudización de las contradicciones existentes en Cuba desde 1935, incluso antes de esta fecha, como resultado de la presencia norteamericana y sus implicaciones.

Tampoco es mi intención, escribir sobre los EEUU y su relación con la Revolución Cubana, es de hecho, un asunto en el que se concentra la atención de muchos estudiosos en la Isla y me conducirían a un debate político que de una forma u otra existe en Cuba, desde los tiempos de José Antonio Saco: Independentismo versus anexionismo, y todos los que me conocen saben que participo en el bando de los que prefieren la independencia.

Pero no hay dudas de que el golpe de estado, catalizó la situación de descontento en el país. La inoperancia de los partidos políticos para enfrentar el golpe, abrió el camino a nuevas fuerzas que emergieron de las circunstancias de abandono social y males en que vivía la republica mediatizada.

Los sucesos del 26 de julio dieron a la revolución que se iniciaba, una vanguardia y un programa, que movilizo a amplios grupos de la población para luchar contra la dictadura y alcanzar la justicia, que no fue lograda en 60 años de neocolonia, pese a las luchas del pueblo.

Lo novedoso e interesante para mí, fue encontrar en un ensayo de Carlos Lechuga Hevia, – periodista y diplomático cubano, quien fuera también representante de la Isla en la ONU, – del año 2007; fragmentos de un discurso de J.F. Kennedy, el 6 de octubre de 1960, durante su campaña electoral, en la ciudad de Cincinnati, Ohio, donde hiciera referencia a la situación de Cuba después del golpe de estado y cito:

“En 1953 la familia media cubana tenía un ingreso de seis pesos a la semana. Del 15 al 20% de la fuerza de trabajo estaba crónicamente desempleada. Solo un tercio de las casas de la Isla tenían agua corriente y en los últimos años que precedieron a la Revolución de Castro este abismal nivel de vida bajó aún más al crecer la población, que no participaba del crecimiento económico. Solo a 90 millas estaban los EEUU, – su buen vecino, – la nación más rica de la tierra, con sus radios, sus periódicos y películas divulgando la historia de la riqueza material de EEUU y sus excedentes agrícolas. Pero en vez de extenderle una mano amiga al desesperado pueblo de Cuba, casi toda nuestra ayuda fue en forma de asistencia en armamentos, asistencia que no contribuyó al crecimiento económico para el bienestar del pueblo cubano; asistencia que permitió a Castro y a los comunistas estimular la creciente creencia que EEUU era indiferente a las aspiraciones del pueblo de Cuba de tener una vida decente. De una manera que antagonizaba al pueblo de Cuba usamos la influencia para beneficiar los intereses y aumentar las utilidades de las compañías privadas norteamericanas que dominaban la economía de la Isla. Al principio de 1959 las empresas norteamericanas poseían cerca del 40% de las tierras azucareras, casi todas las fincas de ganado, el 90% de las minas y concesiones minerales, el 80% de los servicios y prácticamente toda la industria del petróleo y suministraba dos tercios de las importaciones de Cuba.”

Y continuó describiendo el cuadro de esas realidades:

“El símbolo de esta ciega actitud está ahora en exhibición en un museo de la Habana. Es un teléfono de oro sólido obsequiado a Batista por la Compañía de Teléfonos. Es una expresión de gratitud por el aumento excesivo de las tarifas que autorizó el Dictador cubano a instancias de nuestro gobierno. Y a los visitantes del museo se les recuerda que EEUU no dijo nada sobre los eventos que ocurrieron el mismo día que se autorizó el excesivo aumento de las tarifas cuando 40 cubanos perdieron su vida en el asalto al Palacio de Batista. Quizás el más desastroso de nuestros errores fue la decisión de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras más sangrientas y represivas de la larga historia de la represión latinoamericana. Fulgencio Batista asesinó a 20 mil cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos guerras mundiales… Voceros de la administración elogiaban a Batista, lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo, en momentos en que Batista asesinaba a miles de ciudadanos, destruía los últimos vestigios de libertad y robaba cientos de millones de dólares al pueblo cubano.

Fin de la cita.

Definitivamente, en los círculos de poder de la Unión, se conocía que Fidel tenía toda la autoridad moral para iniciar la lucha revolucionaria y que expuso claramente en su alegato de autodefensa, cuando expresó:

“Pero hay una razón que nos asiste más poderosa que todas las demás; somos cubanos y ser cubano implica deber, no cumplirlo es crimen y traición (…).

El que sería presidente de los EEUU, tenía convicciones creadas acerca de la situación en que vivía el pueblo cubano, además de tener certeza de que los norteamericanos, con todo su poderío, tenían responsabilidad y nunca extendieron la mano al desesperado pueblo cubano y tenía conciencia, además, de que habían apoyado a un dictador que determinó la muerte de miles de cubanos y que además había robado millones de dólares del erario público, entonces:

¿Por qué la agresión sostenida de EEUU a la Revolución Cubana?

¿Qué sentido tuvo la operación Mangosta?

¿Por qué el bloqueo, la guerra biológica y los intentos de asesinatos a Fidel?

Estas interrogantes solo se explican si se tiene en cuenta que Fidel no hizo la revolución para continuar creyendo que: “Con los americanos todo, sin los americanos nada”

No era la Revolución de 1959 la que permitiría que se beneficiaran las compañías norteamericanas a costa de la pobreza de la Nación; que según refiere J. F. dominaban la economía cubana, sustrayendo los recursos y beneficiándose de la fertilidad de sus tierras y la calidad de sus producciones.

La guerra no declarada, durante los últimos 58 años de la Unión contra Cuba, no obedece, como muchos piensan, a la lucha por la democracia, o su interés en la pluralidad de partidos o la falta de los derechos humanos. Su objetivo como siempre, desde que se estructuró su política con respecto a Cuba en el siglo XIX, ha sido impedir la independencia de Cuba y mantenerla como apéndice natural del vecino norteño.

El egoísmo, las ganancias de las compañías norteamericanas y la prepotencia, le impiden tratar a los cubanos con respeto y en condiciones de igualdad, y se mantienen sin aceptar la obra de la revolución.

No hay dudas de que, si Kennedy no hubiera sido asesinado en Dallas, su esfuerzo hubiera propiciado un nuevo comienzo con relación a la Nación cubana, evitándonos vivir en un país sitiado y bloqueado.

 

 

 

 

 

 

 

01/2/17

Silueta

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Llevo días pensando en cómo hacer un homenaje personal a Fidel, definitivamente he sido fidelista y lo seré, por lo que lamento empezar este año 59 de la revolución sin su presencia física; sé que está allí en su roca y muy cerca el concepto del 1ero de mayo del año 2000, síntesis de la lucha revolucionaria en Cuba y punto de partida para empeños futuros, es un aporte indiscutible, a la causa de los que sueñan que un futuro mejor es posible.

Por eso expresaré lo que me llevó a estimarlo como padre, lo que para mí representa y quedaré tranquilo, ese será mi homenaje:

Fidel es: el honor, la ética, la sabiduría, es, la vocación para defender a los pobres, personifica los valores y principios que nos legó, fue, el que nos enseñó a creer desde Martí, en el mejoramiento humano. Es el que nos indicó el camino de ser el primero en cada tarea, es la honradez y el amor a la Patria.

Fidel se materializa en: La idea martiana de que ser cultos es la única forma de ser libres, es el impulsor de las revoluciones educacionales, que llevan a planos indiscutibles la creciente formación de los recursos humanos en Cuba, se hace presente en las investigaciones científicas, en la salud y la formación de profesionales, para Cuba y para el mundo, es la solidaridad con los pueblos, que tiene su punto de partida en el principio, de no dar lo que nos sobra, sino repartir lo que tenemos.

Fidel protagoniza, la defensa de las causas justas en un mundo cada vez más injusto, el empeño por la independencia de África, considerando a este continente, la madre patria de Cuba al igual que España, donde miles de sus hijos hicieron grande nuestra tierra y formaron parte de la nacionalidad, aportando lo mejor de su espíritu a la cubania.

 Ha sido el gestor del combate antirracista en Cuba y de la lucha contra todo tipo de discriminación, desde siempre ha desempeñado el papel de impulsor de las luchas por la igualdad de la mujer, elevándolas, con toda justicia a ser parte importante para el crecimiento patrio.

Fidel nos ha enseñado a brindar la mano abierta, a tener como premisa la virtud, a valernos por nosotros mismos, a enfrentar las dificultades y no rendirnos por muy altos que puedan ser los obstáculos.

Fidel es presencia en cada niño que asiste a su escuela, en cada canción que se escucha en un círculo infantil, en cada logro de los deportistas cubanos, en cada obra que se inaugura, en cada familia agradecida, nadie será capaz de creer que en su despedida, aquella muchedumbre reunida, integrada por jóvenes, niños, campesinos, soldados y de todos aquellos, que él incluyó en su concepto de pueblo, fue obligada o forzada, nadie pudo dejar de percibir el dolor del pueblo, al paso de aquella caravana, del hombre que se fue invicto en el aniversario 60 de la salida del Yate Granma desde Tuxpan en México.

Nuestro Fidel, trascendió las fronteras de nuestra Isla y se convirtió en líder respetado en el mundo, gracias a él, millones de personas hoy tienen esperanzas, el mundo entero dio muestras de dolor y lo despidió con respeto. Fue luz para Latinoamérica, trabajo como nadie para la integración, influyó con el ejemplo de Cuba en el cambio del mapa político en los pueblos del sur. Su contribución a la paz en Colombia es reconocida y su apoyo a las misiones sociales en Venezuela es hoy su huella en aquel pueblo agradecido.

Decir, finalmente que Fidel es el Martí de nuestra época, que cumplió el programa martiano, de hacer la guerra necesaria, fundar una República nueva en su espíritu y lograr que los pueblos de América fueron más libres a partir del ejemplo de nuestra Patria independiente.

Fue un hombre, por lo tanto, no se puede considerar perfecto, todos somos perfectibles. Que cometió errores, seguro; nadie enfrentó al mayor imperio del mundo desde una isla desconocida en el concierto internacional con solo 32 años, pero tuvo la virtud de reconocerlos de la manera más crítica. Fue querido por el pueblo y su obra es monumental.

Hoy 1ero de enero, lo recuerdo y definitivamente siempre sabré lo que tengo que hacer hasta el último día de mi vida. Descansa en paz padre. Tu silueta se percibe en la montura de tu caballo blanco.

 

 

 

 

12/29/16

Nuestro Rubén

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En este mes de diciembre, Rubén Martínez Villena, cumpliría 117 años; la idea de repensar  su obra y lucha revolucionaria tiene como punto de partida, la lectura de un poema que no conocía, escrito en New York en 1932, “A martillazos”, publicado en la revista neoyorquina, Mundo Obrero; que se inscribe dentro de esa tematica y que expresa:

Forjamos sobre el yunque las rejas del arado

que abrieron en la tierra el surco promisor

a las espigas de oro, de grano fecundado

por la simiente pródiga que arrojó el labrador.

Forjamos el acero de donde se ha plasmado

la máquina que acciona impulsos al motor…

con ella veja y exprime el rico potentado

al miserable paria, la sangre y el sudor.

Pero como forjamos el hierro y el acero

así se forja y templa el alma del obrero

que lucha sin descanso por su liberación.

Para que un día cercano, también a martillazos

Cadenas opresoras, deshechas en pedazos,

¡rueden al estallido de la revolución!

Por coincidencia circunstancial nació el poeta parejamente a la República Mediatizada, que fuera cercenada por la ambición de nuestros gobernantes de turno y la de los vecinos norteños quienes vieron en la Isla fecunda, una presa fácil.

En este tiempo, en una modesta casa en Alquizar,  el hijo de Luciano Martínez Echemendía,- maestro de la enseñanza primaria que con esfuerzo propio se convierte en Catedrático Universitario,- y de María Dolores de Jesús Villena y del Monte,-descendiente de la más alta aristocracia hispana,- vería la luz el 20 de diciembre de 1899.

Desde su tiempo universitario, que se inicia en el año 1917, mediante las lecturas martianas, comprendería que el mayor causante de nuestros males es el imperialismo norteamericano y abrazó la convicción de que echaría su suerte con los pobres de la tierra. En sus versos,-como en ·”El gigante”,- estará presente la savia martiana.

En 1922 se gradúa de abogado con notas sobresalientes. Comienza a brillar con su propia luz en el entorno poético y el futuro le promete grandes satisfacciones.

La Protesta de los 13 de 1923, es clave en la vida de Rubén, no solo porque aparece como líder de la juventud intelectual, sino porque esta constituye el punto de partida para una toma de conciencia del intelectual ante los problemas nacionales, lo que  expone en su “Mensaje Lírico Civil”, escrito a raíz  esta protesta y que constituye uno de los primeros poemas antiimperialistas de la República burguesa.

El pronunciamiento cívico de los trece intelectuales, fue la clarinada que posibilitó el llamado para la Agrupación Falange de Acción Cubana y el grupo Minorista; además de participar, unido con los mambises de las guerras de independencia, en la constitución del Movimiento de Veteranos y Patriotas.

La amistad del joven abogado con Julio A. Mella, no es solo por el entrañable vinculo  que los unió, sino también por la similitud de aspiraciones comunes, por la identidad ideológica. Cuando Mella inició su huelga de hambre de 1925, Rubén se esfuerza por salvar la vida del hermano de ideales, llegando en una entrevista con Machado a llamarlo,- poniendo su propia vida en juego,- “Asno con Garras”.

 Antes de la salida de Mella por el puerto de Cienfuegos con rumbo a Centroamérica en 1926, encargó a Rubén la reorganización de la Universidad Popular José Martí, fruto del Congreso estudiantil desarrollado en 1923, además de reorganizar también la Liga Antiimperialista.

El líder de la Protesta de los Trece, fue sucesor de Mella porque reunía las condiciones necesarias para relevarlo, poseía un gran prestigio intelectual, talento político y sensibilidad revolucionaria.

En la Universidad José Martí, el joven prosiguió la tradición magisterial de su padre, pero esta vez quienes aprendían eran los obreros, aquellos llamados a tomar el poder.

En octubre de 1927 se produce la polémica de Rubén  con Jorge Mañach, que sería su renuncia formal a la poesía intimista que relata sus emociones y vivencias que había escrito hasta ese momento.

 Ante la insidiosa crónica “Elogio a nuestro Rubén”, Mañach exponía el desconocimiento del joven como poeta, negándole obra conocida. Villena, siguiendo la idea martiana: “La justicia primero y el arte después”; lanzó al fuego de la justicia social sus antiguas formas poéticas y cambia la temática de sus versos, desde entonces su prosa y su verso, visten el traje de los hombres que viven del trabajo y escribió para ellos y para su partido de vanguardia.

En su irónica carta réplica al elogio de Mañach escribe:

“Yo destrozo mis versos, los desprecio, los regalo, los olvido; me interesan tanto, como a la mayor parte de nuestros escritores les interesa la justicia social” (…)

En enero de 1929, recibe con dolor infinito, la noticia del asesinato de Mella en México. Ese dolor lo convierte en fortaleza y el 20 de marzo de 1930, organiza y dirige la primera huelga general contra Machado, la que es originada por la ilegalización de la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC).

Su enfermedad pulmonar lo lleva hacia el sanatorio de Georgia, después de su paso por Moscú, donde sus pulmones reposan por primera vez.

En la URSS, recibe la visita de su querida esposa Asela Jiménez, con la que se  había comprometido el 4 de febrero de 1924 y que  la haría su esposa el 1ero de agosto de 1928, de aquella visita, nacería después su hija Rusela el 23 de julio de 1932.

Regresa a Cuba en 1933 y se une a la lucha contra la tiranía Machadista que llega a su fin en agosto de ese mismo año por la acción de las masas. Al caer Machado desenmascara a la burguesía terrateniente que en contubernio con los norteños tratan de arrebatar el poder a los obreros y campesinos.

El luchador Villena, habla por última vez en público el 29 de septiembre de 1933, en el acto de recibimiento de las cenizas del que fuera su hermano de lucha; Julio Antoni Mella y expresa:

“(…) por eso estamos aquí, camaradas, para rendirle de esa manera a Mella el único homenaje que le habría sido grato: el de hacer buena su caída por la revolución de los oprimidos, con nuestro propósito de caer también si fuera necesario (…)

Luego de dirigir agonizando la huelga que derrocó a Machado y de seguir con preocupación y lucidez asombrosa, los acontecimientos que le sucedieron,  combate a los enemigos de fuera y de dentro; el 21 de diciembre, ingresa en el sanatorio La Esperanza y allí termina su vida, el 16 de enero de 1934, a la edad de 35 años, después de una partida de ajedrez con el Doctor Ricardo Sánchez Acosta.

 “desafió mil veces la muerte y quemó alegremente su vida”, así define su amigo Raúl Roa García, con toda exactitud, la personalidad de aquel intelectual y combatiente revolucionario, paradigma de las luchas antiimperialistas y revolucionarias de la nación cubana.

 

12/1/16

El Granma emprende un nuevo viaje

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Estaba consciente que su muerte era inevitable, es finalmente el destino de todo ser humano, pero la noticia nos sorprendió a todos los que amamos a Fidel y pensamos en su historia y en la coincidencia histórica de su desaparición física, cuando se cumplían los 60 años del viaje del Granma al futuro, donde un grupo de hombres encabezados por él, estaban decididos a ser libres o mártires.

No siento vergüenza al confesar que siento su pérdida como la partida del padre, no podía ser de otra forma,, era ejemplo para mi esposa, e hijas y para mí, siempre fue, para nosotros, un referente de valor, de principios éticos, de humanismo y de amor por todo lo que fuera una causa justa en cualquier parte del mundo.

He sido, con orgullo, un soldado anónimo fiel a su causa, me identifique con sus ideas y he luchado a su lado, desde que ingrese en la UJC cuando tenía 14 años y hoy ya tengo 63. Estoy convencido , que seguiré a la revolución, porque siempre confié en ella como única alternativa para los humildes, pero, él, no saldrá nunca de nuestros recuerdos y extrañaré su presencia, porque nadie más pudo ser el comandante de la aurora, el fundador, el que colocó a Cuba en lo más alto de la escena internacional.

El Yate Granma vuelve a partir, pondrá proa a lo eterno, a refugiarse en los corazones de los buenos cubanos, teniendo como Comandante, al hombre de la Reforma Agraria, al preclaro estadista de la Crisis de Octubre, al que sobrevivió a todos los intentos de asesinato, planeados por los reaccionarios, apoyados siempre por el vecino del norte, que definitivamente, siempre derrotó a fuerza de talento y principios.

Se ha ido, como vivió; victorioso, la muerte no pudo derrotarlo, nunca sintió miedo de ella ni tampoco la evitó, brillo en los momentos más difíciles, cuando asalto el Moncada a fuerza de coraje, cuando, salió victorioso al derrotar la Ofensiva de Verano de Batista a la que opuso 300 hombres armados contra más de 10 mil efectivos del ejército y solo resistieron 76 días. Transitó por toda Cuba en la Caravana de la Victoria, donde incluyó a Cienfuegos, por la presencia aquí de los comevacas de Gutiérrez Menoyo.

Su figura creció, con su dirección en los combates de Girón, aquella batalla que resultó decisiva para el futuro y tuvo una trascendencia colosal para toda Latinoamérica, que a partir de aquel momento se hizo más libre.

Dio un aporte extraordinario a la teoría de la revolución, con la fundación del Partido Comunista de Cuba, que nació en el camino de la unidad y fue el fruto de la propia revolución, nadie lo habría hecho como Ud., inicio su lucha con un movimiento de amplia base democrática, cuando el asalto al Moncada y terminó con una organización Marxista- Leninista en el año 1965, consagrada a la justicia social, al mantenimiento de la unidad y a la educación en los principios más sólidos creados por la Revolución Cubana.

A su lado viví páginas gloriosas, pero ninguna como el periodo especial, al que Ud. consideró  como la época más gloriosa de la revolución, cuando encabezó a un pueblo para salir de una crisis económica, ocasionada por la caída del socialismo en la URSS y la profundización de la hostilidad de los EEUU que arreciaron el bloqueo.

Otro pueblo no habría salido victorioso, ningún pueblo habría resistido como el nuestro, siempre supimos que la revolución no dejaría a nadie desamparado y confiamos en su sabiduría, cuando en el norte, muchos preparaban sus maletas para retornar a sus propiedades; nada: ni Torricely, ni Helms-Burton, ni Comisión para asistir a una Cuba libre. Todo quedó en ganas, nada pudieron alcanzar.

Siempre hubo personas que desearon su muerte, que festejan hoy su partida, que expresarán ideas y opiniones terribles sobre Ud., pero no alcanzarán su estatura, ha sido sin dudas una de las personalidades mas descollantes del siglo XX. Millones de personas viven hoy en mejores condiciones por su existencia.

Ha dejado un continente africano agradecido, fue  Ud. quien dirigió la Operación Carlota, ganó toda la autoridad moral para asegurar el fin del apartheid en Sudáfrica, para contar con la amistad de Nelson Mandela. Ninguno de sus adversarios podrá empañar la solidaridad que promovió para los pueblos del mundo, el respaldo que dio a Venezuela y a su amigo Hugo Chávez y su lucha exitosa por la integración de nuestra América.

Hoy, sábado 26 de noviembre, temprano en la mañana, recibí un mensaje de uno de mis estudiantes, y en el expresa: “La historia finalmente se lleva a quien la construye, ojala surja una idea igual de grande que guíe a los jóvenes para no perder el camino, ojala mi generación tome la conciencia necesaria, ojala este país siga por la senda que nos dejó como legado Fidel. Aplaudamos el pasado, lloremos el presente y recemos porque el futuro siempre sea mejor; profe, hoy lloré”.

Y respondí: no te apenes, yo también lloré, ten confianza en el pueblo que hoy amaneció consternado con la noticia y también llora. Estoy seguro que  hará gala, de la fe que nos enseñó el guía de nuestro tiempo, el discípulo aventajado del más universal de los cubanos, será un ejemplo que siempre brillará con luz propia, ha concluido con éxito la obra de su vida, la Patria os contempla orgullosa. Hasta siempre, Padre.