10/21/17

Fue una estrella quien te puso aquí

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Emocionado, pude apreciar el acto por el 50 aniversario de la caída en combate de Ernesto Guevara, el 8 de octubre pasado, en Santa Clara.  El canto de los niños en su homenaje, Epifanía de la vida, conmueve y sugieren recuerdos, que vienen de la mano con la historia.

Recuerdo tu angustiante asma, tu gusto por el café sin azúcar, tu brazo fracturado y tu figura sobre el tren blindado, – último esfuerzo de Batista para frenar el alud de la Revolución, – la toma de Santa Clara que dejó cortado en dos el país, tu tabaco de un metro para obviar una indicación médica, o sencillamente tu firma, que salta el protocolo, y apareces en los billetes de banco, con tu che inconfundible, cuando eras el presidente de esa institución.

No habrá espacio para decir nada nuevo, recordarte con tu utopía al hombro y tu adarga al brazo. ¿Qué hacer?  Pienso que la mejor enseñanza, que la máxima contribución a la historia de la Revolución es citarte, sobre lo que tú mismo dejaste en la memoria de los cubanos, acerca de tu campaña invasora; tu libro Pasajes de la Guerra Revolucionaria, es referente obligado de alumnos y profesores, en el empeño por enseñar la historia. Pues presentaré, para recordarte fragmentos de ese material: Y cito.

“Salimos con las luces apagadas, del puerto de Tuxpan en medio de un hacinamiento infernal de materiales de todas clases y de hombres. Teníamos muy mal tiempo y, aunque la navegación estaba prohibida, el estuario del río se mantenía tranquilo (…) Empezamos la búsqueda frenética de los antihistamínicos contra el mareo, que no aparecían; se cantaron los Himnos Nacional Cubano y del 26 de julio” (…)

“(…) A los diez días exactos de la salida de México, el 5 de diciembre de madrugada, después de una marcha nocturna interrumpida por los desmayos y las fatigas y los descansos de la tropa, alcanzamos un punto conocido paradójicamente por el nombre de Alegría de Pío. (…) el lugar era mal elegido para campamento, pero hicimos un alto para pasar el día y reiniciar la marcha en la noche inmediata” (…)

“(…) tenía delante una mochila llena de medicamentos y una caja de balas, las dos eran mucho peso para transportarlas juntas; tomé la caja de balas, dejando la mochila para cruzar el claro que me separaba de las cañas (…) Así fue nuestro bautismo de fuego, el día 5 de diciembre de 1956, en las cercanías de Niquero. Así se inició la forja de lo que sería el Ejército Rebelde.”

(…) Una madrugada, después de cruzar la carretera de Pilón, y caminar sin guía alguno, llegábamos has la finca de Mongo Pérez, hermano de Crescencio, donde estaban todos los expedicionarios sobrevivientes y en libertad-hasta el momento- de nuestras tropas desembarcadas (…)

(…) Nuestra pequeña tropa se presentaba sin uniformes y sin armamentos (…) la reconvención de Fidel fue muy violenta.

Y cito a Fidel, como fue citado por che: (…) dejar los fusiles en estas circunstancias, se paga con la vida; la única esperanza de sobrevivir que tenían en caso de que el ejército topara con Uds. eran sus armas. Dejarlas fue un crimen y una estupidez” Fin de la cita.

 “(…) La nueva tropa recibió su bautismo de fuego en el combate de Uvero. Esta acción tiene gran importancia porque marca el instante en que realizamos un ataque frontal contra un puesto bien defendido, a la luz del día. Además, fue uno de los sucesos más sangrientos de la guerra, habida cuenta de la duración del combate y la cantidad de participantes en él. A raíz de este encuentro fueron desalojadas por el enemigo las zonas costeras de la Sierra Maestra”. (…) Desde la fecha apuntada hasta los primeros días de enero del año 1958, se produce la consolidación del territorio rebelde; el ejército, para entrar tiene que concentrar fuerzas y avanzar en columnas fuertes; los preparativos son grandes y los resultados escasos, ya que no tienen movilidad.

(…) Otro aspecto de la lucha armada de esta época es el alzamiento de la Base Naval de Cienfuegos, el 5 de septiembre de 1957, dirigido por el teniente San Román, que fuera asesinado a raíz del fracaso del golpe. La base militar de Cienfuegos no estaba destinada a alzarse sola, ni fue una acción espontánea, era parte de un movimiento subterráneo entre las fuerzas armadas, dirigido por un grupo de militares llamados los puros (los no maculados con los crímenes de la dictadura) que estaban – hoy se ve claro- penetrados por el imperialismo Yanqui (…) En el primer momento dominaron la situación pero cometieron el trágico error de no encaminarse a la Sierra del Escambray, distante solo  algunos minutos de Cienfuegos.(…)

(…) El 29 de diciembre iniciamos la lucha. La Universidad había servido en un primer momento, de base de operaciones. Después establecimos la comandancia más cerca del centro de la ciudad. Nuestros hombres se batían contra tropas apoyadas por unidades blindadas y las ponían en fuga, pero muchos de ellos pagaron con la vida su arrojo y los muertos y heridos empezaron a llenar los cementerios improvisados y hospitales (…)

(…) Ya en se momento se habían cortado las comunicaciones entre el centro de Santa Clara y el tren blindado. Sus ocupantes, viéndose rodeados en las lomas del Capiro trataron de fugarse por la vía férrea y con todo su magnífico cargamento cayeron en el ramal destruido previamente por nosotros, descarrilándose la locomotora y algunos vagones. Se estableció entonces una lucha muy interesante en donde los hombres eran sacados con cocteles Molotov del tren blindado, magníficamente protegidos, aunque dispuestos sólo a luchar a distancia, desde cómodas posiciones y contra un enemigo prácticamente inerme, al estilo de los colonizadores con los indios del oeste norteamericano. (…) en pocas horas se rendía la dotación completa con sus 22 vagones, sus cañones antiaéreos, sus ametralladoras del mismo tipo, sus fabulosas cantidades de municiones (Fabulosas para lo exiguo de nuestras dotaciones, claro está).

(…) En ese momento solo quedaba por rendirse el cuartel Leoncio Vidal la mayor fortaleza del centro de la Isla. Pero ya el día 1ero de enero de 1959 había síntomas de debilidad creciente entre las fuerzas defensoras. En la mañana de ese día mandamos a los capitanes Núñez Jimenez Y Rodríguez de la Vega a pactar la rendición del cuartel.

Con esta referencia de che a la toma de Santa Clara ponemos fin a este recorrido mínimo de su campaña escrito en su libro Pasajes. Es allí en la ciudad heroica del Tren Blindado, la estación de policía, donde perdería la vida El Vaquerito, y el Cuartel Leoncio Vidal, donde hoy, principalmente los niños la recordarían como lo que fue, el Guerrillero de América.

10/9/17

Repensar en la enseñanza de la historia

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Repensar, en mi opinión personal, es regresar a lo ya dicho, o lo ya escrito, es la acción de reconocer que incorporamos a nuestro acervo un conocimiento, experiencias, formas de hacer y caminos para lo moral, lo culto y lo patriótico. Es sin dudas la práctica de lo aprendido, es como decían los maestros que nos anteceden, hacer el propio librito.

En lo relacionado con la enseñanza de la historia, siempre he sido seguidor de la manera de hacer de Félix Varela. Tengo la convicción, de que la enseñanza de la historia, no educa sin el razonamiento, sin el ejercicio del pensar, de otra forma no puede rebasar el papel de una crónica descriptiva, que se aprende de memoria, y que no podrá cumplir su función formadora.

Si de contribución al mejoramiento humano se trata, la enseñanza de la asignatura, ha de situar la esencia humana de esta disciplina en el centro del quehacer pedagógico. La historia es sin dudas la gran aventura del hombre, inmersos en sus relaciones económicas y sociales con sus ideas, anhelos, sufrimientos, luchas; con sus valores morales y culturales, sus defectos, sus contradicciones, reveses, sueños y victorias.

Dirigir el aprendizaje de estos programas, es invitar a pensar juntos, para descubrir los nexos internos que existen bajo la diversidad de hechos que se estudian; es enseñar a reflexionar sobre el pasado para contribuir a pensar en el presente, con una voluntad transformadora. Sigo pensando que la historia no es política, aunque es, sin dudas, su maestra más ilustre.

La historia pensada es, ante todo, saber explicarse, saber formularse el porqué de las cosas y seguir encontrando y formulándose nuevas interrogantes;                   la atención desmedida a la descripción de hechos, anécdotas, memorización de fechas y personajes aislados, no logra enseñar a los alumnos a descubrir el porqué del acontecer histórico y las concatenaciones que existen en el mismo.

Contar, narrar lo que sucedió, no tiene que ser contrapuesto a la rigurosidad del análisis. Contar, si se hace bien es tan atractivo como necesario para propiciar la comprensión de complejidades superiores, Contar con hermosura y sentimiento es el camino al corazón, la historia es pensada y sentida. La historia que no cuenta; – ha sentenciado Horacio Díaz Pendás, – es como un canto que no canta.

Insisto, que no deberá desconocerse ese maravilloso oficio, que desempeña la palabra oral para narrar, explicar, problematizar, mover ideas, convencer. La oralidad genuina y convencida, que no se puede confundir con la esterilidad del verbalismo; la oralidad culta, expresión del saber del maestro, se constituyen en instrumentos eficaces de la metodología de la enseñanza.

Pienso que el buen profesor, es capaz de emocionar con su manera de decir, sabe que sus alumnos tienen las condiciones, en la mayoría de los casos, para ser agentes de su propio aprendizaje y desempeñar un papel protagónico en la maravillosa aventura del conocimiento; indagando, buscando, discutiendo y desarrollando decididamente el ejercicio del pensar.

La enseñanza de la historia, dentro de sus propósitos educativos, debe ser expresión cotidiana del dialogo inteligente, y desde él, la convicción, el intercambio de argumentos en pro y en contra, los razonamientos, y la reflexión colectiva, en unidad orgánica con los principios que defendemos.

En resumen, la enseñanza de la historia es una apasionante actividad que reclama ciencia, arte y pasión, donde los hechos probatorios constituyen una base imprescindible para lograr argumentos, demostraciones, explicaciones que permiten arribar a conclusiones científicas. Los hechos probatorios son la base para la educación en valores.

La armonía entre lo probatorio y lo emocional es un requerimiento pedagógico, ya que si es importante la presencia de hechos probatorios es también importante la fuerza emocional que imprime quien se dirige a un auditorio, como también es imprescindible la convicción que evidencia quien aborda el tema. La razón y el sentimiento deben marchar juntos; eso significa enseñar la historia sentida y pensada.

Después de 48 de ejercicio en la enseñanza de la historia, trato de ajustarme a estas ideas, ojalá que nuestras nuevas generaciones de profesores alcancen su propia manera de enseñar y que la enseñanza de la historia pueda seguir contribuyendo a los valores de la Independencia y la Patria.

Bibliografía de consulta: Profesor Horacio Díaz. Notas sobre la enseñanza de la Historia de Cuba. Revista Cuba Socialista 2008.

 

09/27/17

El Mambí y el fascismo

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He recibido con beneplácito de una persona a la que aprecio y respeto, Reymel Delgado; una serie documental, con factura inglesa con el título: “La Segunda Guerra Mundial a Color”, que tiene un valor excepcional, por abordar todos los escenarios del conflicto y el uso de muchas imágenes, para mi inéditas, de aquel hecho.

A partir de un enfoque occidental, el material, a mi juicio, sufre de algunas omisiones, principalmente las relacionadas con el esfuerzo extraordinario del pueblo soviético y como este logró la superioridad en los medios de combate, sobre las fuerzas alemanas, sacrificio que sin dudas fue factor indispensable para la victoria contra el fascismo; pese a todo confieso que aprendí mucho de este audiovisual.

Aunque el ejército cubano no participó en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial que se inicia en 1939, el país dio a la lucha, parte de su producción industrial, sobre todo azúcar, diversa ayuda material, de acuerdo con los limitados recursos del país; y la solidaridad política y moral del pueblo cubano, además, de la participación voluntaria de cierto número de cubanos en los ejércitos aliados.

Cuba sufrió también algunas consecuencias, las aguas adyacentes al Archipiélago Cubano, al igual que toda la región del Caribe, se convirtieron en escenario de acciones navales y los marinos cubanos, tanto de guerra como mercantes, tendrían una participación modesta pero significativa en la contienda bélica mundial.

Setenta y nueve cubanos, trabajadores del mar perdieron la vida como consecuencia de las acciones de los submarinos de la Alemania Nazi contra el tráfico marítimo en aguas cercanas a Cuba.

A casi todo lo largo de 1942, los navíos nazis estuvieron muy activos en el Caribe, Alemania planificó dar golpes espectaculares en las costas norteamericanas del Atlántico Norte, el golfo de México y nuestro mar del Caribe, con un pequeño destacamento de solo cinco submarinos, de gran experiencia combativa, denominando a esta operación Redoble de Tambor, concebida para paralizar el tráfico en la región.

Un espía Nazi, implicado en esos ataques; Heinz August Lunning, fue apresado en la Habana y fusilado en 1942. La modesta Marina de Guerra Cubana hundió uno de los submarinos alemanes.

Sin dudas el pueblo cubano estrecho filas y realizó esfuerzos para contribuir a la Guerra Antifascista, el movimiento obrero acordó renunciar transitoriamente a las huelgas y demás acciones que obstaculizaran la producción y los servicios.

Los cienfuegueros también dieron su cuota de heroísmo y fue a bordo del tanquero “Mambí”, su tripulación la componían 33 hombres, hombres de paz y de mar. En la madrugada del 13 de mayo morirían 23 de ellos víctimas de un torpedo lanzado por un submarino alemán, que lo partió en dos. Trece de las víctimas eran de Cienfuegos, buena parte de ellos de la barriada marinera de Reina.

Andrés Silva Subirats de guardia en su puesto de observación, vio venir sobre su buque aquella estela verde iluminada por la luna y dio con fuerza el fatal aviso: “Torpedo a Estribor”. La explosión lo lanzo contra la pared del puente primero y al agua inmediatamente después. Cuando caía al mar pudo ver que el buque tanquero norteamericano Nickeline que transportaba combustible se iba a pique por impacto similar.

Dos días después, el 15 de mayo de 1943, la lancha cubana CS-13 hundió al submarino fascista alemán U-176, en aguas del Caribe al norte de nuevitas, fue una respuesta al mismo submarino que hundió al Mambí.

El capitán del navío cubano, Mario Ramírez Delgado, avisado por un avión de la presencia del submarino, ordena el zafarrancho de combate y Norberto Collado Abreu que era el operador del ecosonda, ubica al navío alemán, lanzándosele tres cargas, que provocan definitivamente su hundimiento.

Durante el año 1943 fueron hundidos en aguas cercanas a Cuba el buque mercante hondureño “Nicolás Cúneo”, el pesquero cubano “Lolita”, y los buques mercantes cubanos “Manzanillo” y “Santiago de Cuba” llevados a pique un año antes frente a Key West, Florida, perdiendo la vida 31 marinos.

Pero hay una circunstancia histórica significativa, que denota continuidad y heroísmo del pueblo cubano, aquel marino sonarista que ubicó la posición exacta del submarino alemán hundido por la lancha cubana, nombrado Norberto Collado Abreu, trece años después, sería el que condujo como timonel, el Yate Granma a las costas del sur Oriental cubano para realizar la contienda, encabezada por Fidel, que liberaría definitivamente a Cuba, realizando su segundo acto de heroicidad en los mares aledaños de Cuba.

Finalmente, aquellos hombres de Cienfuegos, víctimas del fascismo, fueron inmortalizados por un artista local, en una escultura a su memoria, “Estrella con Caracola y Cuerno” de Mateo Torriente Bécquer.

Muchas gracias Reymel por enviarme la extraordinaria serie documental sobre el derrocamiento del fascismo, aunque los hombres cienfuegueros del Mambí, aquellos de la barriada marinera de Reina, no aparezcan en el material audiovisual, sin dudas será una contribución, para que la humanidad no permita  el desarrollo de otro holocausto. Tiempos peligrosos corren.

Material consultado: Sitio digital del periódico 5 de septiembre.

 

 

 

 

08/20/17

Don Tomás

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No he podido encontrar explicación, al hecho de que, cubanos, sin importar donde estén, hayan festejado o conmemorado, el nacimiento de la Republica del 20 de mayo de 1902; esto solo puede suceder, a mi juicio, por un total desconocimiento de la historia de Cuba o un esfuerzo por ajustar la historia a un discurso político. Reitero lo que he dicho en otras ocasiones, la historia no es política, aunque puede ser su maestra más ilustre.

He sentido necesidad de ofrecer mi punto de vista y concretar algunas ideas sobre aquel suceso y su personaje protagónico, Don Tomas. Sin la pretensión de juzgar, solo propiciar un acercamiento al conocimiento histórico de lo que para mí fue la Republica Burguesa y esclarecer acerca de ¿quién fue Estrada Palma? Y ¿cuál fue su desempeño en la misma? Argumentando, desde el hecho, lo innecesario de tal conmemoración o festejo.

La Republica surgida el 20 de mayo de 1902, vio la luz con el contra sentido de tener una constitución de corte democrático para la época y al mismo tiempo era convertida en una especie de protectorado de una potencia dispuesta a exprimirle sus riquezas.

 Fue la frustración del sueño martiano. Engaño, traición, apatía y desconfianza fueron, para el pueblo cubano, las primeras consecuencias de aquel experimento norteamericano, donde la independencia y soberanía no fueron otra cosa que la función bufonesca de la bandera, el himno y el escudo.

Aparte del repudio popular a la Enmienda de Orville Platt, que nos dejó sin ninguna independencia, y que tuvo como padre cubano a Don Tomás, la Republica se constituyó sobre la base del ideal político dominante importado de los Estados Unidos, que se convertiría en su devenir, en el emporio donde los ladrones del tesoro público se presentarían como honestos funcionarios, los corruptos como virtuosos, los vende patrias como defensores del interés nacional a nombre de la democracia, la Republica y la libertad.

En conclusión, la Resolución Conjunta y la enmienda Platt, la cual puso a cubierto con hoja de parra jurídica todo el engendro de dominación, traducido en injerencia, desmembración y extorsión comercial mediante tratados, pusieron a Cuba en manos de los Estados Unidos tal como Adams lo había previsto en 1823.

El personaje principal de aquella mascarada, Estrada Palma, encarnaba para Martí y otros muchos revolucionarios cubanos la continuidad histórica, la honradez intelectual y el civilismo democrático. Era visto como la personificación del vínculo de la guerra del 68 y la que predicaba Martí, no solo en una consideración generacional, sino también en un plano institucional, pues había sido presidente de la Republica en Armas, no había claudicado ante el enemigo ni aceptado el Pacto del Zanjón. Además, si bien por proceder del sector terrateniente, en la última década del siglo ostentaba la imagen del profesional honesto que se había forjado a si mismo. La historia ha demostrado que no todo era real en aquella apreciación. Don Tomás era anexionista y como tal actuó.

Las proyecciones de Palma, en el sentido de una dependencia a los Estados Unidos, no son nuevas, si se consideran las revelaciones contenidas en una carta dirigida a los señores Benigno y Plácido Gener en fecha tan remota como 1878, recogidas en el libro “Desde el Castillo de Figueras”. Cartas de Estrada Palma, de Velasco Alvarado, donde considera al pueblo cubano carente de conciencia del deber, lo que impide ejercer con entera independencia la soberanía, asegurando que esta falta de conciencia es el producto de cuatro siglos de dependencia, además de no creer posible la independencia cubana y solo considera posible la anexión a los Estados Unidos, no por gusto el gobierno de Norteamérica le prestaría decisivo apoyo en las primeras elecciones.

En resumen, encontramos a Tomás en 1878, considerando la anexión a los Estados Unidos, como en 1869, el 29 de abril en Guáimaro, demandando junto a otros miembros de la cámara,  la posibilidad de la anexión, lo encontramos otra vez en 1898, sugiriendo a los gobernantes norteamericanos una intervención indirecta, que serviría de garantía moral y por último lo vemos en 1906, demandando al presidente norteamericano Theodore Roosevelt a través del cónsul de la Habana, el envió de barcos de guerra ocasionando una nueva intervención militar, demuestra definitivamente su currículum pro-imperialista, lo que es prueba, de que sustenta una arraigada convicción en la incapacidad del pueblo cubano para el ejercicio del gobierno propio.

No es necesario subrayar, que el primer presidente constituyó un gabinete donde no había un mambí, como tampoco hace falta traer a colación el asesinato de Quintín Banderas, combatiente de todas las guerras, o decir que, en la represión de los tabaqueros huelguistas, quedaron tendidos en la habanera calle de Belascoain, 5 cadáveres y 114 heridos o hacer referencia a la muerte Enrique Villuendas, – nombre que lleva hoy un parque cienfueguero.

En la lectura de una página escrita por Argelio Santiesban, que se titula: Profe, ¿Quién era por fin Don Tomás?, se reseña del texto “Martí, biografía familiar, de Raúl Martí, publicado en 1938 que Doña Leonor, una anciana de 71 años, fue favorecida, por Don Tomas con un empleo subalterno, – de tercera. – en el Ministerio de la agricultura. Que Gloria, – sobrina del maestro, – pasó tanta hambre que la tuberculosis acabó con su existencia. Que Amelia, – la amadísima hermana, – murió en medio de miseria atroz.

En la misma página de Argelio, se citan unas líneas del escritor colombiano Vargas Vila, haciendo referencia al Sr Tomás y dice:

“Yo conozco a ese cacógrafo ruin, desde que era el envidioso atormentado y el enemigo encubierto de José Martí, en Nueva York (…) Él se ocupaba entonces de desalentar a los cigarreros patriotas (…) ansiaba amotinarlos contra el Gran Vidente, a quien su alma ponzoñosa, estática de envidia, apedillaba Loco” –Fin de la cita.

Carente de experiencia política pretendió gobernar una nación salida de una devastadora guerra, con austeridad, por esa razón impuso una economía basada en mayores ingresos que gastos, al punto de conseguir en 1905 u sorprendente superávit de más de 20 millones de dólares. En ese balance, el crecimiento de la hacienda pública, va unido al crecimiento de la miseria; el ahorro de dinero se realiza a costa de las necesidades del pueblo.

Definitivamente, Tomas, fue auspiciador de la profundización de las bases del subdesarrollo, al alentar la hipertrofia azucarera, la ruina del campesinado, la no existencia de un desarrollo homogéneo, el azúcar a costa del resto de los elementos de la economía que resultaban importantes.

Estas características, propias de un modelo neocolonial, que surge a partir del 20 de mayo, con la profundización de la presencia norteamericana, los males republicanos, continuados por veteranos de la revolución, devenidos en profesionales de la política a la sombra del dinero y los negocios con los norteamericanos, servidores por tanto de intereses foráneos, hicieron un colosal daño desde 1902 hasta la primera parte del siglo anterior.

¿Qué celebran?, definitivamente no hay nada que justifique la celebración o conmemoración del 20 de mayo. Era una Republica con personalidad jurídica, pero con vínculos de dominación, quizás lo que se celebra es el sueño de la dependencia, el mismo que, en el pasado, animó a Don Tomás.

07/15/17

Perdón, nosotros somos maestros

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A propósito del final del curso escolar, mi esposa y yo, en nuestras conversaciones recientes, pensando y recordando nuestra vida en los últimos 35 años de convivencia, hemos coincidido en la satisfacción por dedicarnos a la enseñanza, a ser maestros.

Ella, a la danza contemporánea y folklórica y yo a enseñar historia en diferentes niveles de la educación. Atesoramos recuerdos, alumnos que nos han trascendido, anécdotas que de una u otra forma dan cuerpo a nuestra memoria como trabajadores y el balance da un resultado positivo, sentirnos orgullosos por la labor de nuestra vida, sin sentir interés acerca de los que piensan mal sobre la profesión.

Esta carrera, vio nacer a nuestras hijas y con ella le dimos lo mejor de cada uno de nosotros, con esta profesión dejamos un legado de ejemplaridad, trabajo, y convicciones, que las han convertido en personas de bien.

Los tiempos han cambiado, no alcanzamos el reconocimiento social de antaño, somos personas humildes que vivimos de un salario que no alcanza, además de estar expuestos a exigencias que a veces no entendemos. Pero nos sentimos agradecidos al recibir el calor de los alumnos que nos saludan en la calle, que están hoy, la mayoría, construyendo con éxitos sus vidas y que tienen un espacio en sus corazones para nosotros, en eso radica la sabiduría del que enseña, encontrar el camino hacia el corazón de los alumnos. ese es el premio que nadie tiene.

Estamos en una época donde la falta de maestros y la existencia de otros que ejercen la profesión sin tener una profunda vocación de servicio, que se expresa siempre en una manera de ser, de comunicarse, de disfrutar enseñando, de sentir alegría por los avances y triunfos de sus alumnos; de saber ser intransigente con lo mal hecho, inclaudicable en la defensa de los valores y resistentes ante la adversidad, es causa de las insuficiencias de nuestros sistemas tanto de educación como de la cultura..

La familia aspira a que sus hijos tengan buenos maestros, pero no quieren esa profesión para ellos. Su aspiración se encamina a otras profesiones que le permitan viajar, o vivir económicamente mejor y para eso luchan y hasta pagan, resolviendo lo que pudiera faltarle en la escuela.

La escuela si realmente aspira a convertirse en un centro cultural de significación en la comunidad, no puede, para dar solución a la falta de docentes permitir, que alguien enseñe lo que no sabe; que nadie dirija un proceso de aprendizaje de lo que ignora, que él que no sepa aprovechar el potencial educativo de un contenido que no domina lo imparta, de manera que el tema es concebir como una unidad la cultura y la excelencia pedagógica del maestro.

Mi esposa y yo, estamos de acuerdo, que para ejercer la tarea de enseñar hay que tener tres condiciones básicas, “Saber, saber y saber”, no se puede dejar de estudiar un solo día, eso nos sirve de escudo para sutiles y “cultas” invitaciones a que nos desarmemos nosotros mismos. Pensamos que solo la cultura salva.

Nosotros que ya estamos avanzando hacia la jubilación a una velocidad que impresiona, que sentimos el paso del tiempo en nuestro actuar, estamos plenamente convencidos, que la poesía no está solo en los versos que se escriben, la poesía está en la vida misma, en todo lo noble que se crea, en toda la bondad que se irradia, en la cuota de felicidad que se puede brindar a los que más la necesitan, en el bien que se pueda hacer, por eso y solo por eso, estamos orgullosos de estar junto a Martí, cuando creemos en el mejoramiento humano, cuando sentimos que en nuestras vidas ocupamos un lugar honroso cuando nos hicimos maestros.

06/24/17

¡Oh! Naturaleza

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El día 5 de junio, el departamento de informática de la Dirección Provincial de Educación, tuvo la gentileza de invitarme a un juego de roles, en el que participaron alumnos de diferentes países, – Argentina, Bolivia, Colombia, – incluyendo a Cuba y específicamente a las provincias de Holguín y Cienfuegos.

El juego consistía en que los alumnos, el día internacional del medio ambiente, desarrollaran una videoconferencia que, representando a la ONU, cada uno se convirtiera en embajador de un país para discutir sobre el futuro del medio ambiente en el planeta y la necesidad de su cuidado para la preservación de la especie humana.  Fue encomiable la iniciativa, aportó conocimientos y sin dudas hubo investigación por parte de los estudiantes, pero también fue significativo que se incluyeron todos los niveles de la educación.

Mi participación en el evento, me anima a escribir algunas ideas sobre el tema naturaleza, asunto que confieso no fue para mí prioritario, hasta que hace algunos años un amigo llamó mi atención por la casi desaparición del tomeguín del Pinar en la provincia, además de sufrir personalmente la escasez de agua o conocer el inicio de la salinización en tierras de cultivo cienfuegueras, sin dejar de mencionar la contaminación de la joya, que es nuestra bahía.

Pienso que el escenario de vida de los cubanos, su modo de vestir, el tipo de alimentación y sus hábitos de existencia, los sentimientos y sus manifestaciones son el resultado de la naturaleza tropical que dio vida al criollo.

Las luchas del cubano por un destino mejor, por buscar soluciones a las necesidades siempre crecientes de los hombres y mujeres que viven en esta Isla, ha pasado siempre por la defensa de la naturaleza, madre dulcísima, fuente de nuestra vida, protectora y proveedora de nuestros sueños, en fin, somos el resultado del entorno donde vivimos.

En el legado que nos dejó el fundador de la Revolución Cubana, desde Brasil hace 25 años nos alerta y cito:

Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. Fin de la cita.

En 1994, durante la primera Conferencia Mundial sobre el desarrollo sostenible de los pequeños estados insulares, en Barbados, nuestro líder expuso con claridad meridiana. Y cito

“Los pobres y los países pequeños tratamos de saber cómo vamos a sobrevivir en las próximas décadas. Si somos islas… nos preguntamos qué ocurrirá cuando las aguas suban de nivel y si podremos enfrentar las sequías, los ciclones y demás catástrofes climáticas que nos esperan”. Fin de la cita.

Estas ideas del líder de la Revolución, son de una vigencia extraordinaria, estamos sufriendo la respuesta de la naturaleza; la ciencia y el comportamiento de clima en la actualidad corroboran sus reflexiones. El nivel del mar sigue en aumento, los fenómenos meteorológicos extremos, y las inundaciones son cada vez más frecuentes, así como las olas de calor y sequías. El efecto del cambio climático también está presente en otros riesgos identificados, por ejemplo, las grandes migraciones humanas y la seguridad alimentaria.

Nuestro país, sufre como todos los efectos de estos fenómenos, pero la nación se concentra en esfuerzos, luchamos, y estoy seguro que se hará cualquier sacrificio para revertir estas condiciones y, de hecho, hoy ya se hacen, para lograr cuidar y proteger el medio que nos rodea, lo que, para alcanzarlo, la educación seguirá siendo una vía indiscutible.

A mi juicio la cultura medio ambiental, la conciencia de la responsabilidad que tenemos hoy en el concierto de las naciones, tiene que ver, con lo que inculcamos en nuestras instituciones a nuestros niños y jóvenes, la escuela ha de proporcionar las herramientas con las que debemos luchar para producir el cambio.

Estoy convencido, que hay que explicar sin descanso, que las sociedades de consumo siguen siendo las responsables fundamentales de la fatal destrucción del medio ambiente, desde la historia explicar, que estas sociedades de consumo, nacieron de las antiguas metrópolis coloniales, que definitivamente engendraron el atraso y la pobreza, y que son las causantes hoy de la dependencia y el subdesarrollo de la mayoría de la humanidad.

Es en el seno de las instituciones educativas, donde ha de promoverse la discusión inteligente, la polémica, el diálogo necesario que nos llevará al milagro contra el egoísmo, la insensibilidad del ser humano, el desarrollo de una cultura de paz para el mundo, opuesta a cualquier solución donde el ruido de las armas sea la propuesta. Es la enseñanza la fórmula de amor esperanzadora en estos tiempos complejos, donde algunos, en salvaje y errático extravío nos conducen a la desaparición de la humanidad.

Me siento optimista, hoy emprendemos con entusiasmo esta tarea educativa, en lo teórico y lo práctico. La limpieza de las playas, la siembra de árboles, los planes para la recuperación de las costas y supervivencia de los manglares, el proyecto de la sostenibilidad ecológica del turismo, cada día implica más el accionar comprometido de escuelas y alumnos.

Sostenemos la propuesta de que la educación es la esperanza de la naturaleza, la posibilidad de que se pueda concretar la idea que un mundo mejor es posible y desde Martí, seguir confiando en el mejoramiento humano, que solo se sostendrá, cuando aprendamos a amar a la naturaleza.

05/23/17

El 19 de mayo

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Domingo, día lluvioso en Dos Ríos, el maestro monta su caballo Baconao, semental blanco, regalo del General José Maceo. Esa mañana había despertado temprano, alrededor de las cinco de la mañana, andaba de buen ánimo, mejor que el día anterior. Guardó la carta que había dejado inconclusa el sábado dirigida a su amigo mexicano Manuel Mercados, por si tenía un momento para terminarla.

El día 19, cercana ya, la columna española, Gómez requirió a Martí con estas palabras: “Martí, retírese, este no es el lugar de Ud.”

El maestro desobedeció la orden; era natural, momentos antes había enardecido a la tropa con su llamado al sacrificio y la entrega de la propia vida, con el fin supremo de liberar la Patria.

 Cerca de la 1 de la tarde se desarrollaría el drama, que fue recogido en Crónicas de la Guerra de José Miró Argenter. Y cito:

…Martí se hallaba a caballo, con el revolver empuñado, de frente al enemigo, a un lado del monte. ¡Pasó por allí un oficial, ¡Ángel de la Guardia, que iba a unirse al general Masó, después de haber cumplido una orden de este, y dijole a Martí, “¡Joven, vamos a la carga!” y salieron los dos al limpio, al espacio menos intrincado, en medio de la confusión de aquellos momentos. Cayó Martí, tres balazos alcanzaron el cuerpo, uno de ellos mortal, fue herido el caballo que montaba (…) así se desarrolló el drama y se desenlazó en menos de dos minutos (…)

En un artículo publicado en el cubano libre, Serafín Sánchez expresó:

“Fui al Calvario de José Martí como va el creyente sincero a arrodillarse delante del Dios de los ideales santos de su religión (…)

Y afirmaría: “El alma heroica de esta Revolución, tomó forma y aliento en el alma de aquel hombre”.

Ese día, la causa de la independencia recibiría un golpe inesperado, la muerte del maestro conmovió hondamente a los patriotas en armas y sobre todo a la emigración revolucionaria que él había unido y organizado. Esa pérdida debilitaría sensiblemente, – en lo político, ideológico y organizativo, – al Partido Revolucionario Cubano y contribuiría a que se frustraran los objetivos patrióticos, democráticos y socialmente avanzados de la Revolución.

Con la desaparición física del más universal, se perdía al conductor sagaz e inteligente y al más preclaro de sus dirigentes; aquel que había concebido el movimiento que debía conducir al país a la independencia absoluta y a un nuevo tipo de República.

Céspedes, el iniciador del proceso revolucionario cubano en 1868, el presidente de la República en Armas, hombre presente en el pensamiento dialéctico de Martí, estuvo simbólicamente junto a él cuando cayó en Dos Ríos; la escarapela o insignia mambisa entregada a Carlos Manuel luego de ser nombrado en 1869 Presidente, fue la misma llevada por Martí, en su pecho cuando cayó en 1895.

El distintivo fue entregado por Céspedes de recuerdo a su secretario y ayudante, el coronel camagüeyano Fernando Figueredo Socarrás, quien lo regaló a Martí a principios de 1895, cuando este partió rumbo a Republica Dominicana para venir a Cuba posteriormente.

Cuando el maestro fue ascendido, por su pensamiento militar, al grado de Mayor General, por el General en Jefe Máximo Gómez, puso la escarapela en su camisa, y con esta cayó. De allí la recogió el coronel español José Jiménez de Sandoval, quien, a principios del siglo XX, – junto con el cortaplumas y las espuelas de Martí, – la entregó a Justo Gálvez, Ministro de Cuba en Madrid.

Este valioso distintivo que ya tiene más de 148 años, es una diminuta bandera cubana con sus colores. Fue bordada especialmente para el Padre de la Patria por jóvenes bayamesas.

Pero relacionado con el 19 de mayo, existe otro hecho histórico, que convierte esta fecha, en especial y trascendente. 45 años antes de la caída en combate de nuestro apóstol, la expedición del Creole, arribo a Cuba, por la ciudad de Cárdenas, el 19 de mayo de 1850. Narciso López, anexionista de pensamiento, permaneció en la ciudad solo un día, suficiente para que se izara en esa fecha por primera vez, la que sería nuestra enseña nacional

“La sangre derramada por la independencia saneó de su dudoso origen la bandera que se cubriría de gloria en los campos de batalla”, expresó Martí, y así fue el día de su muerte.

Los españoles supieron que habían abatido a alguien importante por los documentos que llevaba. El cadáver fue despojado de sus pertenencias, nunca fue encontrado el anillo, nadie supo que pasó.

El cadáver de Martí llego a Santiago el 26 de mayo, a las 6 de la tarde, custodiados por 81 soldados. Lo llevaron al cementerio Santa Ifigenia y las fuerzas de un batallón custodiaban la necrópolis.

Al día siguiente, a las 8 de la mañana, depositaron la caja en el nicho 134 de la galería sur del cementerio, después de una ceremonia donde el coronel Sandoval dijo las últimas palabras despidiendo el duelo, viendo que nadie iba a decir nada sobre el difunto:

“Señores: Ante el cadáver del que fue en vida José Martí, y en la carencia absoluta de quien ante su cadáver pronuncie las frases que la costumbre ha hecho de rúbrica, suplico a ustedes no vean en el que a nuestra vista está, al enemigo, y si al cadáver del hombre que las luchas de la política colocaron ante los soldados españoles. Desde el momento que los espíritus abandonan las materias, el Todopoderoso, apoderándose de aquellos, los acoge con generoso perdón allá en su seno; y nosotros al hacernos cargo de la materia abandonada, cesa todo rencor como enemigo dando a su cadáver la cristiana sepultura que los muertos se merecen. He dicho”

Nunca supieron los españoles, que allí, en aquel cementerio, descansaría por siempre, el artífice de la independencia de Cuba y que, junto a él, estaría su discípulo más aventajado.

Mi verso crecerá; bajo la tierra

Yo también creceré.

Se ha confirmado con creces su clara profecía.

 

 

 

05/7/17

Una agresión, una convicción y una foto universal

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He afirmado en otras ocasiones, que el hombre es el resultado de su memoria, y hay hechos de tal trascendencia que quedan incorporados por siempre en   nuestra vida como cubanos. Es el caso del sabotaje del barco francés La Coubre, que dejo para la nación un balance de más de cien muertos y cuatrocientos heridos. Eran las primeras horas de la tarde del 4 de marzo de 1960.

Los restos mortales de aquellos trabajadores humildes, fueron llegando al Palacio Central de Trabajadores de Cuba en la madrugada del 5 de marzo. Al mediodía del sábado fueron saliendo de la edificación los sarcófagos que guardaban los restos mortales, cubiertos por banderas cubanas.

Se improvisó una tribuna, donde nuestro Fidel, pronunció las palabras de despedida de duelo, la emoción invadía a todos, el Comandante describió los hechos, los detalles y argumentos que demostraban la imposibilidad de un accidente, para considerar convincentemente que se trataba de una explosión intencional.

En aquel momento de consternación y dolor, Alberto Díaz Gutiérrez, que se desprendería de su apellido y se conocería en Cuba como Alberto Korda, dejaría constancia de la imagen del Che, que ha sido una de las obras más reproducidas de la historia.

Korda, refiriéndose a la foto ha expresado: y cito.

Al pie de la tribuna, toda de luto, el ojo pegado a mi vieja Leica, fotografiaba a Fidel y a todos los que le rodeaban. De repente, frente al objetivo de 90mm surgió el Che. Me sorprendió su mirada…Por reflejo, disparé dos veces: una horizontal y otra vertical. No tuve tiempo de hacer una tercera porque se había estirado discretamente a la segunda fila. De regreso a mi estudio revelé la película he hice algunas copias para el medio Revolución. En vez de sacar la foto vertical, encuadré la foto vertical de Che pues sobresalía una cabeza sobre su hombro. Sin embargo, esa noche la redacción no seleccionó esa foto. La colgué en una pared de mi estudio. Todo ocurrió en medio minuto…¨

La foto del Che se convierte en un mito, es impresionante desde todo punto de vista, con su chaqueta verde olivo cerrada, con su boina negra y la estrella dorada. Su mirada es la expresión de la cólera reconcentrada por aquellas muertes, esta sería la foto de las manifestaciones, de las protestas y se ha publicado en cientos de artículos, en banderas y en poster. La foto de Ernesto Che Guevara tomada por Korda y que él tituló ¨Guerrillero Heroico¨ es hoy en día una de las más famosas del mundo.

En ese día el comandante invicto de la revolución afirmaría:

(…) sabremos resistir cualquier agresión, sabremos vencer cualquier agresión y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de libertad o muerte. Solo que ahora la libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir Patria. Y la disyuntiva nuestra sería, ¡Patria o Muerte! (…)

En este año 2017, en el mes de marzo, se cumplieron 57 años de aquella histórica foto del Che y de aquel monstruoso sabotaje. Seria aniversario también de la decisión, de Patria o Muerte, que asumiría la nación cubana, como reafirmación de lucha por aquellas muertes sin sentido. El guerrillero sería uno de los pilares de aquella decisión y llevó en su corazón hasta sus últimas consecuencias, además de hacerla realidad en toda la Patria Grande.

Tres meses y dos días después, durante la clausura del Congreso de la Federación Nacional de Barberos y Peluqueros que se celebraba en La Habana, en el teatro de la CTC donde fueron velados los restos de los mártires de La Coubre, Fidel hermana por primera vez a la frase ¡Patria o Muerte”, su total convicción de ¡Venceremos! cuando dijo: “[…] Para cada uno de noso­tros, individualmente, la consigna es: ¡Patria o Muerte!, pero para el pueblo, que a la larga saldrá victorioso, la consigna es: ¡Venceremos!

He de añadir para finalizar, que aquel tremendo holocausto no amilanó a nadie, no acobardó a nadie; aquel tremendo sacrificio debió de ser como una advertencia a los enemigos de la patria, a los enemigos de nuestro pueblo.” Y de aquella agresión quedó por siempre la foto de Alberto Korda, la foto del Che. El Guerrillero Heroico.

 

03/18/17

Mis alumnos

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El viernes de la semana que terminó, específicamente el 10 de marzo del 2017, mis alumnos concluyeron, con la prueba de Historia de Cuba, los estudios correspondientes al nivel de preuniversitario. Sin dudas los resultados que alcanzaron me llenaron de felicidad ya que durante dos cursos los ayudé a trabajar en esta disciplina e hice mi contribución a su aprendizaje y a su cultura.

He pensado mucho en ellos durante las últimas semanas, y los he amado como son, parecidos a su tiempo, con inquietudes, inseguridades, esperanzados en que se respeten sus derechos, en que sean consultados y tomados en consideración, a veces irreverentes y rebeldes. Son exponentes de una formación heterogénea al proceder de diferentes escuelas, unos muestran talento, otros son lentos en el aprendizaje; pero creo que el maestro debe aceptarlos tal y como son y hacer esfuerzos para enseñarlos en el manejo de sus fuerzas, sin rendirse, como imperativo para su vida.

Estos jóvenes que terminan han dado en su mayoría, muestras de voluntad para aprender, alcanzando conocimientos por sí, resultado de la indagación, del entusiasmo para resolver problemas, pensando en su pase de futuro al mundo universitario; sin temor a equivocarme, pienso que los profesores que han incidido en ellos han sido guías honrados que han enseñado con la responsabilidad de escuchar y orientar.

Siempre estamos discutiendo de ¿cómo ha de ser el alumno?, no estoy preparado para utopías ni pensar en cosas inalcanzables, quiero un estudiante con la voluntad de aprender, condición necesaria para su rendimiento, estoy convencido que cuando no está presente esa voluntad, no hay posibilidad de enseñar, no se alcanza la necesaria apropiación del conocimiento. Es por eso que disfruto los resultados, no solo en la cantidad sino también en la calidad y me siento feliz con ese regalo y espero más para la prueba de ingreso a la Universidad.

He tenido la suerte de que mis jóvenes alumnos tengan valores adquiridos en el ámbito familiar, sus resultados están vinculados a sus familias, que sin duda constituyen la primera escuela, es allí donde aprendieron a respetar a sus mayores y a ser un fiel referente de la decencia que ha sido una tradición de nuestro pueblo.

Es también en ese ámbito, que han adquirido compromisos de resultados, exigidos por su medio familiar, no es el pelado que usan, ni la música que escuchan, ni su afición a las tecnologías de la comunicación, que en ocasiones su uso desmedido nos desagrada, es su deseo de avanzar. No estoy idealizando alumnos, hay muchos que no tienen estas condiciones, pero los míos, los que concluyen este año, han sido a mi modo de ver una oportunidad para cualquier profesor que se respete.

Estos graduados, son personas que disfrutan su vida, que puede ser digna, sin riquezas, alejados de vicios como el alcohol o las drogas, que son capaces de apreciar lo bello y lo moral, – y pensando desde Martí, – estoy seguro que en el futuro no podrán vivir, sin moral y belleza.

Siempre he considerado que la escuela es una organización de servicio, donde el principal cliente es el alumno, si realmente eso funcionara así, estaríamos contribuyendo a que estos, mis alumnos, no fueran irreverentes cuando dicen lo que no queremos oír, en determinadas situaciones, lo dicen en espacios inadecuados o de forma incorrecta, y llevamos la respuesta en otra dirección, aunque sabemos que son ellos los que tienen la razón.

 Para que mis alumnos perfeccionaran la coherencia entre el pensar y el decir, pudieron haber disfrutado del espacio necesario para expresarse sin rechazos ni ataques, es la época del diálogo inteligente y no del discurso en una sola dirección, deben opinar sobre su escuela, ellos son la razón por la que existe, se pudo tener en cuenta sus prioridades, con la suficiente valentía y honradez para darles la razón cuando la tienen. El tratamiento que se ha de dar, debe ser de respeto por sus intereses, sin llegar a concesiones, para eso, son necesarios los argumentos. Ojalá que en la Universidad encuentren lo que no fuimos capaces de asegurarles en la institución docente.

Quiero desde lo más profundo de mi ser, como maestro, aspirar a que  todos que logren sentir placer en la intimidad de la lectura, que tengan a mano y leer lo mejor de la creación humana ajustados a sus gustos y preferencias y de manera general que disfruten los hechos artísticos para alcanzar una cultura general, que, según el más universal de los cubanos, es la única manera de ser libres.

Finalmente decirles que, el deber es feliz, aunque no lo parezca y el cumplirlo, – decía nuestro apóstol, – eleva el alma. Considerar con responsabilidad que el amor es el lazo que une a los hombres, que la violencia genera más violencia y que mi deseo es que contribuyan a que el mundo sea mejor, para todos.

Me toca agradecer su paciencia, su atención y el cariño que me profesaron durante estos dos años. Con todo mi afecto, siempre estaré aquí para Uds.

 

 

 

01/22/17

Kennedy y la Revolución Cubana

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Kenedy 3

No ha sido una prioridad, hasta ahora, hacer referencia en mis escritos, al golpe de estado de Fulgencio Batista y Zaldívar, realizado el 10 de marzo de 1952, es sin dudas un hecho conocido; y que, como consecuencia, determina la agudización de las contradicciones existentes en Cuba desde 1935, incluso antes de esta fecha, como resultado de la presencia norteamericana y sus implicaciones.

Tampoco es mi intención, escribir sobre los EEUU y su relación con la Revolución Cubana, es de hecho, un asunto en el que se concentra la atención de muchos estudiosos en la Isla y me conducirían a un debate político que de una forma u otra existe en Cuba, desde los tiempos de José Antonio Saco: Independentismo versus anexionismo, y todos los que me conocen saben que participo en el bando de los que prefieren la independencia.

Pero no hay dudas de que el golpe de estado, catalizó la situación de descontento en el país. La inoperancia de los partidos políticos para enfrentar el golpe, abrió el camino a nuevas fuerzas que emergieron de las circunstancias de abandono social y males en que vivía la republica mediatizada.

Los sucesos del 26 de julio dieron a la revolución que se iniciaba, una vanguardia y un programa, que movilizo a amplios grupos de la población para luchar contra la dictadura y alcanzar la justicia, que no fue lograda en 60 años de neocolonia, pese a las luchas del pueblo.

Lo novedoso e interesante para mí, fue encontrar en un ensayo de Carlos Lechuga Hevia, – periodista y diplomático cubano, quien fuera también representante de la Isla en la ONU, – del año 2007; fragmentos de un discurso de J.F. Kennedy, el 6 de octubre de 1960, durante su campaña electoral, en la ciudad de Cincinnati, Ohio, donde hiciera referencia a la situación de Cuba después del golpe de estado y cito:

“En 1953 la familia media cubana tenía un ingreso de seis pesos a la semana. Del 15 al 20% de la fuerza de trabajo estaba crónicamente desempleada. Solo un tercio de las casas de la Isla tenían agua corriente y en los últimos años que precedieron a la Revolución de Castro este abismal nivel de vida bajó aún más al crecer la población, que no participaba del crecimiento económico. Solo a 90 millas estaban los EEUU, – su buen vecino, – la nación más rica de la tierra, con sus radios, sus periódicos y películas divulgando la historia de la riqueza material de EEUU y sus excedentes agrícolas. Pero en vez de extenderle una mano amiga al desesperado pueblo de Cuba, casi toda nuestra ayuda fue en forma de asistencia en armamentos, asistencia que no contribuyó al crecimiento económico para el bienestar del pueblo cubano; asistencia que permitió a Castro y a los comunistas estimular la creciente creencia que EEUU era indiferente a las aspiraciones del pueblo de Cuba de tener una vida decente. De una manera que antagonizaba al pueblo de Cuba usamos la influencia para beneficiar los intereses y aumentar las utilidades de las compañías privadas norteamericanas que dominaban la economía de la Isla. Al principio de 1959 las empresas norteamericanas poseían cerca del 40% de las tierras azucareras, casi todas las fincas de ganado, el 90% de las minas y concesiones minerales, el 80% de los servicios y prácticamente toda la industria del petróleo y suministraba dos tercios de las importaciones de Cuba.”

Y continuó describiendo el cuadro de esas realidades:

“El símbolo de esta ciega actitud está ahora en exhibición en un museo de la Habana. Es un teléfono de oro sólido obsequiado a Batista por la Compañía de Teléfonos. Es una expresión de gratitud por el aumento excesivo de las tarifas que autorizó el Dictador cubano a instancias de nuestro gobierno. Y a los visitantes del museo se les recuerda que EEUU no dijo nada sobre los eventos que ocurrieron el mismo día que se autorizó el excesivo aumento de las tarifas cuando 40 cubanos perdieron su vida en el asalto al Palacio de Batista. Quizás el más desastroso de nuestros errores fue la decisión de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras más sangrientas y represivas de la larga historia de la represión latinoamericana. Fulgencio Batista asesinó a 20 mil cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos guerras mundiales… Voceros de la administración elogiaban a Batista, lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo, en momentos en que Batista asesinaba a miles de ciudadanos, destruía los últimos vestigios de libertad y robaba cientos de millones de dólares al pueblo cubano.

Fin de la cita.

Definitivamente, en los círculos de poder de la Unión, se conocía que Fidel tenía toda la autoridad moral para iniciar la lucha revolucionaria y que expuso claramente en su alegato de autodefensa, cuando expresó:

“Pero hay una razón que nos asiste más poderosa que todas las demás; somos cubanos y ser cubano implica deber, no cumplirlo es crimen y traición (…).

El que sería presidente de los EEUU, tenía convicciones creadas acerca de la situación en que vivía el pueblo cubano, además de tener certeza de que los norteamericanos, con todo su poderío, tenían responsabilidad y nunca extendieron la mano al desesperado pueblo cubano y tenía conciencia, además, de que habían apoyado a un dictador que determinó la muerte de miles de cubanos y que además había robado millones de dólares del erario público, entonces:

¿Por qué la agresión sostenida de EEUU a la Revolución Cubana?

¿Qué sentido tuvo la operación Mangosta?

¿Por qué el bloqueo, la guerra biológica y los intentos de asesinatos a Fidel?

Estas interrogantes solo se explican si se tiene en cuenta que Fidel no hizo la revolución para continuar creyendo que: “Con los americanos todo, sin los americanos nada”

No era la Revolución de 1959 la que permitiría que se beneficiaran las compañías norteamericanas a costa de la pobreza de la Nación; que según refiere J. F. dominaban la economía cubana, sustrayendo los recursos y beneficiándose de la fertilidad de sus tierras y la calidad de sus producciones.

La guerra no declarada, durante los últimos 58 años de la Unión contra Cuba, no obedece, como muchos piensan, a la lucha por la democracia, o su interés en la pluralidad de partidos o la falta de los derechos humanos. Su objetivo como siempre, desde que se estructuró su política con respecto a Cuba en el siglo XIX, ha sido impedir la independencia de Cuba y mantenerla como apéndice natural del vecino norteño.

El egoísmo, las ganancias de las compañías norteamericanas y la prepotencia, le impiden tratar a los cubanos con respeto y en condiciones de igualdad, y se mantienen sin aceptar la obra de la revolución.

No hay dudas de que, si Kennedy no hubiera sido asesinado en Dallas, su esfuerzo hubiera propiciado un nuevo comienzo con relación a la Nación cubana, evitándonos vivir en un país sitiado y bloqueado.