06/24/17

¡Oh! Naturaleza

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El día 5 de junio, el departamento de informática de la Dirección Provincial de Educación, tuvo la gentileza de invitarme a un juego de roles, en el que participaron alumnos de diferentes países, – Argentina, Bolivia, Colombia, – incluyendo a Cuba y específicamente a las provincias de Holguín y Cienfuegos.

El juego consistía en que los alumnos, el día internacional del medio ambiente, desarrollaran una videoconferencia que, representando a la ONU, cada uno se convirtiera en embajador de un país para discutir sobre el futuro del medio ambiente en el planeta y la necesidad de su cuidado para la preservación de la especie humana.  Fue encomiable la iniciativa, aportó conocimientos y sin dudas hubo investigación por parte de los estudiantes, pero también fue significativo que se incluyeron todos los niveles de la educación.

Mi participación en el evento, me anima a escribir algunas ideas sobre el tema naturaleza, asunto que confieso no fue para mí prioritario, hasta que hace algunos años un amigo llamó mi atención por la casi desaparición del tomeguín del Pinar en la provincia, además de sufrir personalmente la escasez de agua o conocer el inicio de la salinización en tierras de cultivo cienfuegueras, sin dejar de mencionar la contaminación de la joya, que es nuestra bahía.

Pienso que el escenario de vida de los cubanos, su modo de vestir, el tipo de alimentación y sus hábitos de existencia, los sentimientos y sus manifestaciones son el resultado de la naturaleza tropical que dio vida al criollo.

Las luchas del cubano por un destino mejor, por buscar soluciones a las necesidades siempre crecientes de los hombres y mujeres que viven en esta Isla, ha pasado siempre por la defensa de la naturaleza, madre dulcísima, fuente de nuestra vida, protectora y proveedora de nuestros sueños, en fin, somos el resultado del entorno donde vivimos.

En el legado que nos dejó el fundador de la Revolución Cubana, desde Brasil hace 25 años nos alerta y cito:

Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. Fin de la cita.

En 1994, durante la primera Conferencia Mundial sobre el desarrollo sostenible de los pequeños estados insulares, en Barbados, nuestro líder expuso con claridad meridiana. Y cito

“Los pobres y los países pequeños tratamos de saber cómo vamos a sobrevivir en las próximas décadas. Si somos islas… nos preguntamos qué ocurrirá cuando las aguas suban de nivel y si podremos enfrentar las sequías, los ciclones y demás catástrofes climáticas que nos esperan”. Fin de la cita.

Estas ideas del líder de la Revolución, son de una vigencia extraordinaria, estamos sufriendo la respuesta de la naturaleza; la ciencia y el comportamiento de clima en la actualidad corroboran sus reflexiones. El nivel del mar sigue en aumento, los fenómenos meteorológicos extremos, y las inundaciones son cada vez más frecuentes, así como las olas de calor y sequías. El efecto del cambio climático también está presente en otros riesgos identificados, por ejemplo, las grandes migraciones humanas y la seguridad alimentaria.

Nuestro país, sufre como todos los efectos de estos fenómenos, pero la nación se concentra en esfuerzos, luchamos, y estoy seguro que se hará cualquier sacrificio para revertir estas condiciones y, de hecho, hoy ya se hacen, para lograr cuidar y proteger el medio que nos rodea, lo que, para alcanzarlo, la educación seguirá siendo una vía indiscutible.

A mi juicio la cultura medio ambiental, la conciencia de la responsabilidad que tenemos hoy en el concierto de las naciones, tiene que ver, con lo que inculcamos en nuestras instituciones a nuestros niños y jóvenes, la escuela ha de proporcionar las herramientas con las que debemos luchar para producir el cambio.

Estoy convencido, que hay que explicar sin descanso, que las sociedades de consumo siguen siendo las responsables fundamentales de la fatal destrucción del medio ambiente, desde la historia explicar, que estas sociedades de consumo, nacieron de las antiguas metrópolis coloniales, que definitivamente engendraron el atraso y la pobreza, y que son las causantes hoy de la dependencia y el subdesarrollo de la mayoría de la humanidad.

Es en el seno de las instituciones educativas, donde ha de promoverse la discusión inteligente, la polémica, el diálogo necesario que nos llevará al milagro contra el egoísmo, la insensibilidad del ser humano, el desarrollo de una cultura de paz para el mundo, opuesta a cualquier solución donde el ruido de las armas sea la propuesta. Es la enseñanza la fórmula de amor esperanzadora en estos tiempos complejos, donde algunos, en salvaje y errático extravío nos conducen a la desaparición de la humanidad.

Me siento optimista, hoy emprendemos con entusiasmo esta tarea educativa, en lo teórico y lo práctico. La limpieza de las playas, la siembra de árboles, los planes para la recuperación de las costas y supervivencia de los manglares, el proyecto de la sostenibilidad ecológica del turismo, cada día implica más el accionar comprometido de escuelas y alumnos.

Sostenemos la propuesta de que la educación es la esperanza de la naturaleza, la posibilidad de que se pueda concretar la idea que un mundo mejor es posible y desde Martí, seguir confiando en el mejoramiento humano, que solo se sostendrá, cuando aprendamos a amar a la naturaleza.

05/23/17

El 19 de mayo

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Domingo, día lluvioso en Dos Ríos, el maestro monta su caballo Baconao, semental blanco, regalo del General José Maceo. Esa mañana había despertado temprano, alrededor de las cinco de la mañana, andaba de buen ánimo, mejor que el día anterior. Guardó la carta que había dejado inconclusa el sábado dirigida a su amigo mexicano Manuel Mercados, por si tenía un momento para terminarla.

El día 19, cercana ya, la columna española, Gómez requirió a Martí con estas palabras: “Martí, retírese, este no es el lugar de Ud.”

El maestro desobedeció la orden; era natural, momentos antes había enardecido a la tropa con su llamado al sacrificio y la entrega de la propia vida, con el fin supremo de liberar la Patria.

 Cerca de la 1 de la tarde se desarrollaría el drama, que fue recogido en Crónicas de la Guerra de José Miró Argenter. Y cito:

…Martí se hallaba a caballo, con el revolver empuñado, de frente al enemigo, a un lado del monte. ¡Pasó por allí un oficial, ¡Ángel de la Guardia, que iba a unirse al general Masó, después de haber cumplido una orden de este, y dijole a Martí, “¡Joven, vamos a la carga!” y salieron los dos al limpio, al espacio menos intrincado, en medio de la confusión de aquellos momentos. Cayó Martí, tres balazos alcanzaron el cuerpo, uno de ellos mortal, fue herido el caballo que montaba (…) así se desarrolló el drama y se desenlazó en menos de dos minutos (…)

En un artículo publicado en el cubano libre, Serafín Sánchez expresó:

“Fui al Calvario de José Martí como va el creyente sincero a arrodillarse delante del Dios de los ideales santos de su religión (…)

Y afirmaría: “El alma heroica de esta Revolución, tomó forma y aliento en el alma de aquel hombre”.

Ese día, la causa de la independencia recibiría un golpe inesperado, la muerte del maestro conmovió hondamente a los patriotas en armas y sobre todo a la emigración revolucionaria que él había unido y organizado. Esa pérdida debilitaría sensiblemente, – en lo político, ideológico y organizativo, – al Partido Revolucionario Cubano y contribuiría a que se frustraran los objetivos patrióticos, democráticos y socialmente avanzados de la Revolución.

Con la desaparición física del más universal, se perdía al conductor sagaz e inteligente y al más preclaro de sus dirigentes; aquel que había concebido el movimiento que debía conducir al país a la independencia absoluta y a un nuevo tipo de República.

Céspedes, el iniciador del proceso revolucionario cubano en 1868, el presidente de la República en Armas, hombre presente en el pensamiento dialéctico de Martí, estuvo simbólicamente junto a él cuando cayó en Dos Ríos; la escarapela o insignia mambisa entregada a Carlos Manuel luego de ser nombrado en 1869 Presidente, fue la misma llevada por Martí, en su pecho cuando cayó en 1895.

El distintivo fue entregado por Céspedes de recuerdo a su secretario y ayudante, el coronel camagüeyano Fernando Figueredo Socarrás, quien lo regaló a Martí a principios de 1895, cuando este partió rumbo a Republica Dominicana para venir a Cuba posteriormente.

Cuando el maestro fue ascendido, por su pensamiento militar, al grado de Mayor General, por el General en Jefe Máximo Gómez, puso la escarapela en su camisa, y con esta cayó. De allí la recogió el coronel español José Jiménez de Sandoval, quien, a principios del siglo XX, – junto con el cortaplumas y las espuelas de Martí, – la entregó a Justo Gálvez, Ministro de Cuba en Madrid.

Este valioso distintivo que ya tiene más de 148 años, es una diminuta bandera cubana con sus colores. Fue bordada especialmente para el Padre de la Patria por jóvenes bayamesas.

Pero relacionado con el 19 de mayo, existe otro hecho histórico, que convierte esta fecha, en especial y trascendente. 45 años antes de la caída en combate de nuestro apóstol, la expedición del Creole, arribo a Cuba, por la ciudad de Cárdenas, el 19 de mayo de 1850. Narciso López, anexionista de pensamiento, permaneció en la ciudad solo un día, suficiente para que se izara en esa fecha por primera vez, la que sería nuestra enseña nacional

“La sangre derramada por la independencia saneó de su dudoso origen la bandera que se cubriría de gloria en los campos de batalla”, expresó Martí, y así fue el día de su muerte.

Los españoles supieron que habían abatido a alguien importante por los documentos que llevaba. El cadáver fue despojado de sus pertenencias, nunca fue encontrado el anillo, nadie supo que pasó.

El cadáver de Martí llego a Santiago el 26 de mayo, a las 6 de la tarde, custodiados por 81 soldados. Lo llevaron al cementerio Santa Ifigenia y las fuerzas de un batallón custodiaban la necrópolis.

Al día siguiente, a las 8 de la mañana, depositaron la caja en el nicho 134 de la galería sur del cementerio, después de una ceremonia donde el coronel Sandoval dijo las últimas palabras despidiendo el duelo, viendo que nadie iba a decir nada sobre el difunto:

“Señores: Ante el cadáver del que fue en vida José Martí, y en la carencia absoluta de quien ante su cadáver pronuncie las frases que la costumbre ha hecho de rúbrica, suplico a ustedes no vean en el que a nuestra vista está, al enemigo, y si al cadáver del hombre que las luchas de la política colocaron ante los soldados españoles. Desde el momento que los espíritus abandonan las materias, el Todopoderoso, apoderándose de aquellos, los acoge con generoso perdón allá en su seno; y nosotros al hacernos cargo de la materia abandonada, cesa todo rencor como enemigo dando a su cadáver la cristiana sepultura que los muertos se merecen. He dicho”

Nunca supieron los españoles, que allí, en aquel cementerio, descansaría por siempre, el artífice de la independencia de Cuba y que, junto a él, estaría su discípulo más aventajado.

Mi verso crecerá; bajo la tierra

Yo también creceré.

Se ha confirmado con creces su clara profecía.

 

 

 

05/7/17

Una agresión, una convicción y una foto universal

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He afirmado en otras ocasiones, que el hombre es el resultado de su memoria, y hay hechos de tal trascendencia que quedan incorporados por siempre en   nuestra vida como cubanos. Es el caso del sabotaje del barco francés La Coubre, que dejo para la nación un balance de más de cien muertos y cuatrocientos heridos. Eran las primeras horas de la tarde del 4 de marzo de 1960.

Los restos mortales de aquellos trabajadores humildes, fueron llegando al Palacio Central de Trabajadores de Cuba en la madrugada del 5 de marzo. Al mediodía del sábado fueron saliendo de la edificación los sarcófagos que guardaban los restos mortales, cubiertos por banderas cubanas.

Se improvisó una tribuna, donde nuestro Fidel, pronunció las palabras de despedida de duelo, la emoción invadía a todos, el Comandante describió los hechos, los detalles y argumentos que demostraban la imposibilidad de un accidente, para considerar convincentemente que se trataba de una explosión intencional.

En aquel momento de consternación y dolor, Alberto Díaz Gutiérrez, que se desprendería de su apellido y se conocería en Cuba como Alberto Korda, dejaría constancia de la imagen del Che, que ha sido una de las obras más reproducidas de la historia.

Korda, refiriéndose a la foto ha expresado: y cito.

Al pie de la tribuna, toda de luto, el ojo pegado a mi vieja Leica, fotografiaba a Fidel y a todos los que le rodeaban. De repente, frente al objetivo de 90mm surgió el Che. Me sorprendió su mirada…Por reflejo, disparé dos veces: una horizontal y otra vertical. No tuve tiempo de hacer una tercera porque se había estirado discretamente a la segunda fila. De regreso a mi estudio revelé la película he hice algunas copias para el medio Revolución. En vez de sacar la foto vertical, encuadré la foto vertical de Che pues sobresalía una cabeza sobre su hombro. Sin embargo, esa noche la redacción no seleccionó esa foto. La colgué en una pared de mi estudio. Todo ocurrió en medio minuto…¨

La foto del Che se convierte en un mito, es impresionante desde todo punto de vista, con su chaqueta verde olivo cerrada, con su boina negra y la estrella dorada. Su mirada es la expresión de la cólera reconcentrada por aquellas muertes, esta sería la foto de las manifestaciones, de las protestas y se ha publicado en cientos de artículos, en banderas y en poster. La foto de Ernesto Che Guevara tomada por Korda y que él tituló ¨Guerrillero Heroico¨ es hoy en día una de las más famosas del mundo.

En ese día el comandante invicto de la revolución afirmaría:

(…) sabremos resistir cualquier agresión, sabremos vencer cualquier agresión y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de libertad o muerte. Solo que ahora la libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir Patria. Y la disyuntiva nuestra sería, ¡Patria o Muerte! (…)

En este año 2017, en el mes de marzo, se cumplieron 57 años de aquella histórica foto del Che y de aquel monstruoso sabotaje. Seria aniversario también de la decisión, de Patria o Muerte, que asumiría la nación cubana, como reafirmación de lucha por aquellas muertes sin sentido. El guerrillero sería uno de los pilares de aquella decisión y llevó en su corazón hasta sus últimas consecuencias, además de hacerla realidad en toda la Patria Grande.

Tres meses y dos días después, durante la clausura del Congreso de la Federación Nacional de Barberos y Peluqueros que se celebraba en La Habana, en el teatro de la CTC donde fueron velados los restos de los mártires de La Coubre, Fidel hermana por primera vez a la frase ¡Patria o Muerte”, su total convicción de ¡Venceremos! cuando dijo: “[…] Para cada uno de noso­tros, individualmente, la consigna es: ¡Patria o Muerte!, pero para el pueblo, que a la larga saldrá victorioso, la consigna es: ¡Venceremos!

He de añadir para finalizar, que aquel tremendo holocausto no amilanó a nadie, no acobardó a nadie; aquel tremendo sacrificio debió de ser como una advertencia a los enemigos de la patria, a los enemigos de nuestro pueblo.” Y de aquella agresión quedó por siempre la foto de Alberto Korda, la foto del Che. El Guerrillero Heroico.

 

03/18/17

Mis alumnos

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El viernes de la semana que terminó, específicamente el 10 de marzo del 2017, mis alumnos concluyeron, con la prueba de Historia de Cuba, los estudios correspondientes al nivel de preuniversitario. Sin dudas los resultados que alcanzaron me llenaron de felicidad ya que durante dos cursos los ayudé a trabajar en esta disciplina e hice mi contribución a su aprendizaje y a su cultura.

He pensado mucho en ellos durante las últimas semanas, y los he amado como son, parecidos a su tiempo, con inquietudes, inseguridades, esperanzados en que se respeten sus derechos, en que sean consultados y tomados en consideración, a veces irreverentes y rebeldes. Son exponentes de una formación heterogénea al proceder de diferentes escuelas, unos muestran talento, otros son lentos en el aprendizaje; pero creo que el maestro debe aceptarlos tal y como son y hacer esfuerzos para enseñarlos en el manejo de sus fuerzas, sin rendirse, como imperativo para su vida.

Estos jóvenes que terminan han dado en su mayoría, muestras de voluntad para aprender, alcanzando conocimientos por sí, resultado de la indagación, del entusiasmo para resolver problemas, pensando en su pase de futuro al mundo universitario; sin temor a equivocarme, pienso que los profesores que han incidido en ellos han sido guías honrados que han enseñado con la responsabilidad de escuchar y orientar.

Siempre estamos discutiendo de ¿cómo ha de ser el alumno?, no estoy preparado para utopías ni pensar en cosas inalcanzables, quiero un estudiante con la voluntad de aprender, condición necesaria para su rendimiento, estoy convencido que cuando no está presente esa voluntad, no hay posibilidad de enseñar, no se alcanza la necesaria apropiación del conocimiento. Es por eso que disfruto los resultados, no solo en la cantidad sino también en la calidad y me siento feliz con ese regalo y espero más para la prueba de ingreso a la Universidad.

He tenido la suerte de que mis jóvenes alumnos tengan valores adquiridos en el ámbito familiar, sus resultados están vinculados a sus familias, que sin duda constituyen la primera escuela, es allí donde aprendieron a respetar a sus mayores y a ser un fiel referente de la decencia que ha sido una tradición de nuestro pueblo.

Es también en ese ámbito, que han adquirido compromisos de resultados, exigidos por su medio familiar, no es el pelado que usan, ni la música que escuchan, ni su afición a las tecnologías de la comunicación, que en ocasiones su uso desmedido nos desagrada, es su deseo de avanzar. No estoy idealizando alumnos, hay muchos que no tienen estas condiciones, pero los míos, los que concluyen este año, han sido a mi modo de ver una oportunidad para cualquier profesor que se respete.

Estos graduados, son personas que disfrutan su vida, que puede ser digna, sin riquezas, alejados de vicios como el alcohol o las drogas, que son capaces de apreciar lo bello y lo moral, – y pensando desde Martí, – estoy seguro que en el futuro no podrán vivir, sin moral y belleza.

Siempre he considerado que la escuela es una organización de servicio, donde el principal cliente es el alumno, si realmente eso funcionara así, estaríamos contribuyendo a que estos, mis alumnos, no fueran irreverentes cuando dicen lo que no queremos oír, en determinadas situaciones, lo dicen en espacios inadecuados o de forma incorrecta, y llevamos la respuesta en otra dirección, aunque sabemos que son ellos los que tienen la razón.

 Para que mis alumnos perfeccionaran la coherencia entre el pensar y el decir, pudieron haber disfrutado del espacio necesario para expresarse sin rechazos ni ataques, es la época del diálogo inteligente y no del discurso en una sola dirección, deben opinar sobre su escuela, ellos son la razón por la que existe, se pudo tener en cuenta sus prioridades, con la suficiente valentía y honradez para darles la razón cuando la tienen. El tratamiento que se ha de dar, debe ser de respeto por sus intereses, sin llegar a concesiones, para eso, son necesarios los argumentos. Ojalá que en la Universidad encuentren lo que no fuimos capaces de asegurarles en la institución docente.

Quiero desde lo más profundo de mi ser, como maestro, aspirar a que  todos que logren sentir placer en la intimidad de la lectura, que tengan a mano y leer lo mejor de la creación humana ajustados a sus gustos y preferencias y de manera general que disfruten los hechos artísticos para alcanzar una cultura general, que, según el más universal de los cubanos, es la única manera de ser libres.

Finalmente decirles que, el deber es feliz, aunque no lo parezca y el cumplirlo, – decía nuestro apóstol, – eleva el alma. Considerar con responsabilidad que el amor es el lazo que une a los hombres, que la violencia genera más violencia y que mi deseo es que contribuyan a que el mundo sea mejor, para todos.

Me toca agradecer su paciencia, su atención y el cariño que me profesaron durante estos dos años. Con todo mi afecto, siempre estaré aquí para Uds.

 

 

 

01/22/17

Kennedy y la Revolución Cubana

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No ha sido una prioridad, hasta ahora, hacer referencia en mis escritos, al golpe de estado de Fulgencio Batista y Zaldívar, realizado el 10 de marzo de 1952, es sin dudas un hecho conocido; y que, como consecuencia, determina la agudización de las contradicciones existentes en Cuba desde 1935, incluso antes de esta fecha, como resultado de la presencia norteamericana y sus implicaciones.

Tampoco es mi intención, escribir sobre los EEUU y su relación con la Revolución Cubana, es de hecho, un asunto en el que se concentra la atención de muchos estudiosos en la Isla y me conducirían a un debate político que de una forma u otra existe en Cuba, desde los tiempos de José Antonio Saco: Independentismo versus anexionismo, y todos los que me conocen saben que participo en el bando de los que prefieren la independencia.

Pero no hay dudas de que el golpe de estado, catalizó la situación de descontento en el país. La inoperancia de los partidos políticos para enfrentar el golpe, abrió el camino a nuevas fuerzas que emergieron de las circunstancias de abandono social y males en que vivía la republica mediatizada.

Los sucesos del 26 de julio dieron a la revolución que se iniciaba, una vanguardia y un programa, que movilizo a amplios grupos de la población para luchar contra la dictadura y alcanzar la justicia, que no fue lograda en 60 años de neocolonia, pese a las luchas del pueblo.

Lo novedoso e interesante para mí, fue encontrar en un ensayo de Carlos Lechuga Hevia, – periodista y diplomático cubano, quien fuera también representante de la Isla en la ONU, – del año 2007; fragmentos de un discurso de J.F. Kennedy, el 6 de octubre de 1960, durante su campaña electoral, en la ciudad de Cincinnati, Ohio, donde hiciera referencia a la situación de Cuba después del golpe de estado y cito:

“En 1953 la familia media cubana tenía un ingreso de seis pesos a la semana. Del 15 al 20% de la fuerza de trabajo estaba crónicamente desempleada. Solo un tercio de las casas de la Isla tenían agua corriente y en los últimos años que precedieron a la Revolución de Castro este abismal nivel de vida bajó aún más al crecer la población, que no participaba del crecimiento económico. Solo a 90 millas estaban los EEUU, – su buen vecino, – la nación más rica de la tierra, con sus radios, sus periódicos y películas divulgando la historia de la riqueza material de EEUU y sus excedentes agrícolas. Pero en vez de extenderle una mano amiga al desesperado pueblo de Cuba, casi toda nuestra ayuda fue en forma de asistencia en armamentos, asistencia que no contribuyó al crecimiento económico para el bienestar del pueblo cubano; asistencia que permitió a Castro y a los comunistas estimular la creciente creencia que EEUU era indiferente a las aspiraciones del pueblo de Cuba de tener una vida decente. De una manera que antagonizaba al pueblo de Cuba usamos la influencia para beneficiar los intereses y aumentar las utilidades de las compañías privadas norteamericanas que dominaban la economía de la Isla. Al principio de 1959 las empresas norteamericanas poseían cerca del 40% de las tierras azucareras, casi todas las fincas de ganado, el 90% de las minas y concesiones minerales, el 80% de los servicios y prácticamente toda la industria del petróleo y suministraba dos tercios de las importaciones de Cuba.”

Y continuó describiendo el cuadro de esas realidades:

“El símbolo de esta ciega actitud está ahora en exhibición en un museo de la Habana. Es un teléfono de oro sólido obsequiado a Batista por la Compañía de Teléfonos. Es una expresión de gratitud por el aumento excesivo de las tarifas que autorizó el Dictador cubano a instancias de nuestro gobierno. Y a los visitantes del museo se les recuerda que EEUU no dijo nada sobre los eventos que ocurrieron el mismo día que se autorizó el excesivo aumento de las tarifas cuando 40 cubanos perdieron su vida en el asalto al Palacio de Batista. Quizás el más desastroso de nuestros errores fue la decisión de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras más sangrientas y represivas de la larga historia de la represión latinoamericana. Fulgencio Batista asesinó a 20 mil cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos guerras mundiales… Voceros de la administración elogiaban a Batista, lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo, en momentos en que Batista asesinaba a miles de ciudadanos, destruía los últimos vestigios de libertad y robaba cientos de millones de dólares al pueblo cubano.

Fin de la cita.

Definitivamente, en los círculos de poder de la Unión, se conocía que Fidel tenía toda la autoridad moral para iniciar la lucha revolucionaria y que expuso claramente en su alegato de autodefensa, cuando expresó:

“Pero hay una razón que nos asiste más poderosa que todas las demás; somos cubanos y ser cubano implica deber, no cumplirlo es crimen y traición (…).

El que sería presidente de los EEUU, tenía convicciones creadas acerca de la situación en que vivía el pueblo cubano, además de tener certeza de que los norteamericanos, con todo su poderío, tenían responsabilidad y nunca extendieron la mano al desesperado pueblo cubano y tenía conciencia, además, de que habían apoyado a un dictador que determinó la muerte de miles de cubanos y que además había robado millones de dólares del erario público, entonces:

¿Por qué la agresión sostenida de EEUU a la Revolución Cubana?

¿Qué sentido tuvo la operación Mangosta?

¿Por qué el bloqueo, la guerra biológica y los intentos de asesinatos a Fidel?

Estas interrogantes solo se explican si se tiene en cuenta que Fidel no hizo la revolución para continuar creyendo que: “Con los americanos todo, sin los americanos nada”

No era la Revolución de 1959 la que permitiría que se beneficiaran las compañías norteamericanas a costa de la pobreza de la Nación; que según refiere J. F. dominaban la economía cubana, sustrayendo los recursos y beneficiándose de la fertilidad de sus tierras y la calidad de sus producciones.

La guerra no declarada, durante los últimos 58 años de la Unión contra Cuba, no obedece, como muchos piensan, a la lucha por la democracia, o su interés en la pluralidad de partidos o la falta de los derechos humanos. Su objetivo como siempre, desde que se estructuró su política con respecto a Cuba en el siglo XIX, ha sido impedir la independencia de Cuba y mantenerla como apéndice natural del vecino norteño.

El egoísmo, las ganancias de las compañías norteamericanas y la prepotencia, le impiden tratar a los cubanos con respeto y en condiciones de igualdad, y se mantienen sin aceptar la obra de la revolución.

No hay dudas de que, si Kennedy no hubiera sido asesinado en Dallas, su esfuerzo hubiera propiciado un nuevo comienzo con relación a la Nación cubana, evitándonos vivir en un país sitiado y bloqueado.

 

 

 

 

 

 

 

01/2/17

Silueta

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Llevo días pensando en cómo hacer un homenaje personal a Fidel, definitivamente he sido fidelista y lo seré, por lo que lamento empezar este año 59 de la revolución sin su presencia física; sé que está allí en su roca y muy cerca el concepto del 1ero de mayo del año 2000, síntesis de la lucha revolucionaria en Cuba y punto de partida para empeños futuros, es un aporte indiscutible, a la causa de los que sueñan que un futuro mejor es posible.

Por eso expresaré lo que me llevó a estimarlo como padre, lo que para mí representa y quedaré tranquilo, ese será mi homenaje:

Fidel es: el honor, la ética, la sabiduría, es, la vocación para defender a los pobres, personifica los valores y principios que nos legó, fue, el que nos enseñó a creer desde Martí, en el mejoramiento humano. Es el que nos indicó el camino de ser el primero en cada tarea, es la honradez y el amor a la Patria.

Fidel se materializa en: La idea martiana de que ser cultos es la única forma de ser libres, es el impulsor de las revoluciones educacionales, que llevan a planos indiscutibles la creciente formación de los recursos humanos en Cuba, se hace presente en las investigaciones científicas, en la salud y la formación de profesionales, para Cuba y para el mundo, es la solidaridad con los pueblos, que tiene su punto de partida en el principio, de no dar lo que nos sobra, sino repartir lo que tenemos.

Fidel protagoniza, la defensa de las causas justas en un mundo cada vez más injusto, el empeño por la independencia de África, considerando a este continente, la madre patria de Cuba al igual que España, donde miles de sus hijos hicieron grande nuestra tierra y formaron parte de la nacionalidad, aportando lo mejor de su espíritu a la cubania.

 Ha sido el gestor del combate antirracista en Cuba y de la lucha contra todo tipo de discriminación, desde siempre ha desempeñado el papel de impulsor de las luchas por la igualdad de la mujer, elevándolas, con toda justicia a ser parte importante para el crecimiento patrio.

Fidel nos ha enseñado a brindar la mano abierta, a tener como premisa la virtud, a valernos por nosotros mismos, a enfrentar las dificultades y no rendirnos por muy altos que puedan ser los obstáculos.

Fidel es presencia en cada niño que asiste a su escuela, en cada canción que se escucha en un círculo infantil, en cada logro de los deportistas cubanos, en cada obra que se inaugura, en cada familia agradecida, nadie será capaz de creer que en su despedida, aquella muchedumbre reunida, integrada por jóvenes, niños, campesinos, soldados y de todos aquellos, que él incluyó en su concepto de pueblo, fue obligada o forzada, nadie pudo dejar de percibir el dolor del pueblo, al paso de aquella caravana, del hombre que se fue invicto en el aniversario 60 de la salida del Yate Granma desde Tuxpan en México.

Nuestro Fidel, trascendió las fronteras de nuestra Isla y se convirtió en líder respetado en el mundo, gracias a él, millones de personas hoy tienen esperanzas, el mundo entero dio muestras de dolor y lo despidió con respeto. Fue luz para Latinoamérica, trabajo como nadie para la integración, influyó con el ejemplo de Cuba en el cambio del mapa político en los pueblos del sur. Su contribución a la paz en Colombia es reconocida y su apoyo a las misiones sociales en Venezuela es hoy su huella en aquel pueblo agradecido.

Decir, finalmente que Fidel es el Martí de nuestra época, que cumplió el programa martiano, de hacer la guerra necesaria, fundar una República nueva en su espíritu y lograr que los pueblos de América fueron más libres a partir del ejemplo de nuestra Patria independiente.

Fue un hombre, por lo tanto, no se puede considerar perfecto, todos somos perfectibles. Que cometió errores, seguro; nadie enfrentó al mayor imperio del mundo desde una isla desconocida en el concierto internacional con solo 32 años, pero tuvo la virtud de reconocerlos de la manera más crítica. Fue querido por el pueblo y su obra es monumental.

Hoy 1ero de enero, lo recuerdo y definitivamente siempre sabré lo que tengo que hacer hasta el último día de mi vida. Descansa en paz padre. Tu silueta se percibe en la montura de tu caballo blanco.

 

 

 

 

12/29/16

Nuestro Rubén

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En este mes de diciembre, Rubén Martínez Villena, cumpliría 117 años; la idea de repensar  su obra y lucha revolucionaria tiene como punto de partida, la lectura de un poema que no conocía, escrito en New York en 1932, “A martillazos”, publicado en la revista neoyorquina, Mundo Obrero; que se inscribe dentro de esa tematica y que expresa:

Forjamos sobre el yunque las rejas del arado

que abrieron en la tierra el surco promisor

a las espigas de oro, de grano fecundado

por la simiente pródiga que arrojó el labrador.

Forjamos el acero de donde se ha plasmado

la máquina que acciona impulsos al motor…

con ella veja y exprime el rico potentado

al miserable paria, la sangre y el sudor.

Pero como forjamos el hierro y el acero

así se forja y templa el alma del obrero

que lucha sin descanso por su liberación.

Para que un día cercano, también a martillazos

Cadenas opresoras, deshechas en pedazos,

¡rueden al estallido de la revolución!

Por coincidencia circunstancial nació el poeta parejamente a la República Mediatizada, que fuera cercenada por la ambición de nuestros gobernantes de turno y la de los vecinos norteños quienes vieron en la Isla fecunda, una presa fácil.

En este tiempo, en una modesta casa en Alquizar,  el hijo de Luciano Martínez Echemendía,- maestro de la enseñanza primaria que con esfuerzo propio se convierte en Catedrático Universitario,- y de María Dolores de Jesús Villena y del Monte,-descendiente de la más alta aristocracia hispana,- vería la luz el 20 de diciembre de 1899.

Desde su tiempo universitario, que se inicia en el año 1917, mediante las lecturas martianas, comprendería que el mayor causante de nuestros males es el imperialismo norteamericano y abrazó la convicción de que echaría su suerte con los pobres de la tierra. En sus versos,-como en ·”El gigante”,- estará presente la savia martiana.

En 1922 se gradúa de abogado con notas sobresalientes. Comienza a brillar con su propia luz en el entorno poético y el futuro le promete grandes satisfacciones.

La Protesta de los 13 de 1923, es clave en la vida de Rubén, no solo porque aparece como líder de la juventud intelectual, sino porque esta constituye el punto de partida para una toma de conciencia del intelectual ante los problemas nacionales, lo que  expone en su “Mensaje Lírico Civil”, escrito a raíz  esta protesta y que constituye uno de los primeros poemas antiimperialistas de la República burguesa.

El pronunciamiento cívico de los trece intelectuales, fue la clarinada que posibilitó el llamado para la Agrupación Falange de Acción Cubana y el grupo Minorista; además de participar, unido con los mambises de las guerras de independencia, en la constitución del Movimiento de Veteranos y Patriotas.

La amistad del joven abogado con Julio A. Mella, no es solo por el entrañable vinculo  que los unió, sino también por la similitud de aspiraciones comunes, por la identidad ideológica. Cuando Mella inició su huelga de hambre de 1925, Rubén se esfuerza por salvar la vida del hermano de ideales, llegando en una entrevista con Machado a llamarlo,- poniendo su propia vida en juego,- “Asno con Garras”.

 Antes de la salida de Mella por el puerto de Cienfuegos con rumbo a Centroamérica en 1926, encargó a Rubén la reorganización de la Universidad Popular José Martí, fruto del Congreso estudiantil desarrollado en 1923, además de reorganizar también la Liga Antiimperialista.

El líder de la Protesta de los Trece, fue sucesor de Mella porque reunía las condiciones necesarias para relevarlo, poseía un gran prestigio intelectual, talento político y sensibilidad revolucionaria.

En la Universidad José Martí, el joven prosiguió la tradición magisterial de su padre, pero esta vez quienes aprendían eran los obreros, aquellos llamados a tomar el poder.

En octubre de 1927 se produce la polémica de Rubén  con Jorge Mañach, que sería su renuncia formal a la poesía intimista que relata sus emociones y vivencias que había escrito hasta ese momento.

 Ante la insidiosa crónica “Elogio a nuestro Rubén”, Mañach exponía el desconocimiento del joven como poeta, negándole obra conocida. Villena, siguiendo la idea martiana: “La justicia primero y el arte después”; lanzó al fuego de la justicia social sus antiguas formas poéticas y cambia la temática de sus versos, desde entonces su prosa y su verso, visten el traje de los hombres que viven del trabajo y escribió para ellos y para su partido de vanguardia.

En su irónica carta réplica al elogio de Mañach escribe:

“Yo destrozo mis versos, los desprecio, los regalo, los olvido; me interesan tanto, como a la mayor parte de nuestros escritores les interesa la justicia social” (…)

En enero de 1929, recibe con dolor infinito, la noticia del asesinato de Mella en México. Ese dolor lo convierte en fortaleza y el 20 de marzo de 1930, organiza y dirige la primera huelga general contra Machado, la que es originada por la ilegalización de la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC).

Su enfermedad pulmonar lo lleva hacia el sanatorio de Georgia, después de su paso por Moscú, donde sus pulmones reposan por primera vez.

En la URSS, recibe la visita de su querida esposa Asela Jiménez, con la que se  había comprometido el 4 de febrero de 1924 y que  la haría su esposa el 1ero de agosto de 1928, de aquella visita, nacería después su hija Rusela el 23 de julio de 1932.

Regresa a Cuba en 1933 y se une a la lucha contra la tiranía Machadista que llega a su fin en agosto de ese mismo año por la acción de las masas. Al caer Machado desenmascara a la burguesía terrateniente que en contubernio con los norteños tratan de arrebatar el poder a los obreros y campesinos.

El luchador Villena, habla por última vez en público el 29 de septiembre de 1933, en el acto de recibimiento de las cenizas del que fuera su hermano de lucha; Julio Antoni Mella y expresa:

“(…) por eso estamos aquí, camaradas, para rendirle de esa manera a Mella el único homenaje que le habría sido grato: el de hacer buena su caída por la revolución de los oprimidos, con nuestro propósito de caer también si fuera necesario (…)

Luego de dirigir agonizando la huelga que derrocó a Machado y de seguir con preocupación y lucidez asombrosa, los acontecimientos que le sucedieron,  combate a los enemigos de fuera y de dentro; el 21 de diciembre, ingresa en el sanatorio La Esperanza y allí termina su vida, el 16 de enero de 1934, a la edad de 35 años, después de una partida de ajedrez con el Doctor Ricardo Sánchez Acosta.

 “desafió mil veces la muerte y quemó alegremente su vida”, así define su amigo Raúl Roa García, con toda exactitud, la personalidad de aquel intelectual y combatiente revolucionario, paradigma de las luchas antiimperialistas y revolucionarias de la nación cubana.

 

12/1/16

El Granma emprende un nuevo viaje

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Estaba consciente que su muerte era inevitable, es finalmente el destino de todo ser humano, pero la noticia nos sorprendió a todos los que amamos a Fidel y pensamos en su historia y en la coincidencia histórica de su desaparición física, cuando se cumplían los 60 años del viaje del Granma al futuro, donde un grupo de hombres encabezados por él, estaban decididos a ser libres o mártires.

No siento vergüenza al confesar que siento su pérdida como la partida del padre, no podía ser de otra forma,, era ejemplo para mi esposa, e hijas y para mí, siempre fue, para nosotros, un referente de valor, de principios éticos, de humanismo y de amor por todo lo que fuera una causa justa en cualquier parte del mundo.

He sido, con orgullo, un soldado anónimo fiel a su causa, me identifique con sus ideas y he luchado a su lado, desde que ingrese en la UJC cuando tenía 14 años y hoy ya tengo 63. Estoy convencido , que seguiré a la revolución, porque siempre confié en ella como única alternativa para los humildes, pero, él, no saldrá nunca de nuestros recuerdos y extrañaré su presencia, porque nadie más pudo ser el comandante de la aurora, el fundador, el que colocó a Cuba en lo más alto de la escena internacional.

El Yate Granma vuelve a partir, pondrá proa a lo eterno, a refugiarse en los corazones de los buenos cubanos, teniendo como Comandante, al hombre de la Reforma Agraria, al preclaro estadista de la Crisis de Octubre, al que sobrevivió a todos los intentos de asesinato, planeados por los reaccionarios, apoyados siempre por el vecino del norte, que definitivamente, siempre derrotó a fuerza de talento y principios.

Se ha ido, como vivió; victorioso, la muerte no pudo derrotarlo, nunca sintió miedo de ella ni tampoco la evitó, brillo en los momentos más difíciles, cuando asalto el Moncada a fuerza de coraje, cuando, salió victorioso al derrotar la Ofensiva de Verano de Batista a la que opuso 300 hombres armados contra más de 10 mil efectivos del ejército y solo resistieron 76 días. Transitó por toda Cuba en la Caravana de la Victoria, donde incluyó a Cienfuegos, por la presencia aquí de los comevacas de Gutiérrez Menoyo.

Su figura creció, con su dirección en los combates de Girón, aquella batalla que resultó decisiva para el futuro y tuvo una trascendencia colosal para toda Latinoamérica, que a partir de aquel momento se hizo más libre.

Dio un aporte extraordinario a la teoría de la revolución, con la fundación del Partido Comunista de Cuba, que nació en el camino de la unidad y fue el fruto de la propia revolución, nadie lo habría hecho como Ud., inicio su lucha con un movimiento de amplia base democrática, cuando el asalto al Moncada y terminó con una organización Marxista- Leninista en el año 1965, consagrada a la justicia social, al mantenimiento de la unidad y a la educación en los principios más sólidos creados por la Revolución Cubana.

A su lado viví páginas gloriosas, pero ninguna como el periodo especial, al que Ud. consideró  como la época más gloriosa de la revolución, cuando encabezó a un pueblo para salir de una crisis económica, ocasionada por la caída del socialismo en la URSS y la profundización de la hostilidad de los EEUU que arreciaron el bloqueo.

Otro pueblo no habría salido victorioso, ningún pueblo habría resistido como el nuestro, siempre supimos que la revolución no dejaría a nadie desamparado y confiamos en su sabiduría, cuando en el norte, muchos preparaban sus maletas para retornar a sus propiedades; nada: ni Torricely, ni Helms-Burton, ni Comisión para asistir a una Cuba libre. Todo quedó en ganas, nada pudieron alcanzar.

Siempre hubo personas que desearon su muerte, que festejan hoy su partida, que expresarán ideas y opiniones terribles sobre Ud., pero no alcanzarán su estatura, ha sido sin dudas una de las personalidades mas descollantes del siglo XX. Millones de personas viven hoy en mejores condiciones por su existencia.

Ha dejado un continente africano agradecido, fue  Ud. quien dirigió la Operación Carlota, ganó toda la autoridad moral para asegurar el fin del apartheid en Sudáfrica, para contar con la amistad de Nelson Mandela. Ninguno de sus adversarios podrá empañar la solidaridad que promovió para los pueblos del mundo, el respaldo que dio a Venezuela y a su amigo Hugo Chávez y su lucha exitosa por la integración de nuestra América.

Hoy, sábado 26 de noviembre, temprano en la mañana, recibí un mensaje de uno de mis estudiantes, y en el expresa: “La historia finalmente se lleva a quien la construye, ojala surja una idea igual de grande que guíe a los jóvenes para no perder el camino, ojala mi generación tome la conciencia necesaria, ojala este país siga por la senda que nos dejó como legado Fidel. Aplaudamos el pasado, lloremos el presente y recemos porque el futuro siempre sea mejor; profe, hoy lloré”.

Y respondí: no te apenes, yo también lloré, ten confianza en el pueblo que hoy amaneció consternado con la noticia y también llora. Estoy seguro que  hará gala, de la fe que nos enseñó el guía de nuestro tiempo, el discípulo aventajado del más universal de los cubanos, será un ejemplo que siempre brillará con luz propia, ha concluido con éxito la obra de su vida, la Patria os contempla orgullosa. Hasta siempre, Padre.

 

 

11/21/16

Céspedes y el golpe de estado.

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La Demajagua Publicada: 03/01/2013 Hist0552

La Demajagua
Publicada: 03/01/2013
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Un viernes, el 27 de febrero de 1874, en las horas finales de la mañana, ofrendó su vida a la causa del pueblo, su hijo extraordinario, Carlos Manuel de Céspedes y López del Castillo. Ante la naturaleza hermosa y feraz de Cuba, la soledad súbita fue la última prueba para aquel que había desencadenado a un pueblo entero de la esclavitud y la servidumbre.

Una convicción íntima lo animó desde antes del inicio de la contienda, dejando su testimonio en la reunión de San Miguel del Rompe, cuando expresó: “Señores la hora es solemne y decisiva. El poder de España esta caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!  Así comenzó todo.

Entre los actos del hombre de La Demajagua, ha quedado su programa, el manifiesto del 10 de octubre donde dejó expuestas cinco ideas programáticas, de absoluta trascendencia histórica:

  • La independencia política y económica.
  • La igualdad de derechos para todos los hombres.
  • La libertad para los esclavos africanos.
  • La voluntad de insertar a Cuba en solidaridad activa con los pueblos de América y el mundo.
  • La decisión de iniciar de inmediato la lucha armada como única vía para alcanzar la independencia.

Las sesiones de la Asamblea de Guáimaro concluyeron con el nacimiento de la República, proclamada el 10 de abril de 1869, en una escena emotiva, quedando también constituida la Cámara de representantes a la que se le adjudicó la facultad de elegir al Presidente y al General en Jefe. Aquel día, donde Céspedes recibiera los atributos de presidente se escucharía su enérgica palabra cuando expresó:

“Cubanos: Con vuestro heroísmo cuento para consumar la independencia, con vuestra virtud para consolidar la República” “Contad vosotros con mi abnegación”

José Martí, refiriéndose a lo ocurrido el 10 de abril expresó:

“… hubo en Guáimaro junta para unir las divisiones del centro y del oriente. Aquella había tomado forma republicana; esta la militar.- Céspedes se plegó a la forma del centro; pero creía inconveniente las disensiones.- Sacrificaba su amor propio.- lo que nadie sacrificaba. (Carlos Manuel de Céspedes. El Diario Perdido. Eusebio Leal)

El primer presidente de la República en Armas se desempeño en su cargo por espacio de cuatro años y seis meses, en ese tiempo la revolución experimento momentos de apogeo, resistió la reacción y el embate de un ejército poderoso, capaz y experimentado en tácticas de contrainsurgencia.

Su acción tuvo varias proyecciones; en lo internacional, alcanzó para la República en Armas el reconocimiento diplomático y la simpatía de las repúblicas del hemisferio, que una tras otra pronunciaron su adhesión, su correspondencia surco mares y cruzo fronteras y ese clamor hallo en unos cruel indiferencia, entre ellos nuestro vecino del norte, pero alcanzó también ardorosa simpatía.

La destitución de Céspedes como presidente de la República en Armas, el 27 de octubre de 1873 en Bijagual, se produjo como resultado de las contradicciones iníciales que aparentemente habían sido resueltas en Guáimaro, pero que seguían latentes, habían estado presentes la destitución de Manuel de Quesada, fueron agudizadas por su designación como agente especial de Cuba en los Estados Unidos y fueron favorecidas por la caída del mayor general Ignacio Agramonte y Loynaz, el 11 de  mayo de 1873, lo que dejo las manos libres a la Cámara de representantes para actuar contra el presidente, para lo cual esta contó con la conformidad de los mayores generales Calixto García, Vicente García, Modesto Díaz y Manuel Calvar, así como de personalidades civiles como Salvador Cisneros Betancourt, Tomas Estrada Palma y otros con la presencia de 1500 hombres armados, lo que evidenció que la Cámara no tenía fuerza propia para adoptar acuerdo tan significativo.

Estoy firmemente convencido de que la destitución fue jurídicamente ilegal, éticamente inmoral y políticamente catastrófica, definitivamente fue un golpe de estado y visto con un poco más de profundidad una asonada militar.

Es necesario considerar de que, de los 15 miembros efectivos que poseía la Cámara, solo estaban presentes siete, y de estos solo cinco votaron a favor de la destitución, lo que indica que fue una decisión adoptada en minoría, sin considerar que se necesitaban nueve votos para una decisión de tamaña envergadura,  además debe tenerse en cuenta que el Mayor General Francisco Vicente Aguilera, vicepresidente de la República, quien por derecho propio debía cubrir la vacante, cumplía misiones en el extranjero y además se encontraba enfermo y no podía regresar a Cuba; entonces se nombró como presidente a Salvador Cisneros Betancourt.

Sobre el nombramiento de Cisneros definitivamente fue una violación de la Constitución de Guáimaro, que establecía en su artículo quinto: “El cargo de representante es incompatible con todos los demás de la República”, lo cual incapacitaba a Cisneros para acceder a la presidencia. El procedimiento correcto hubiera sido que Cisneros renunciara primeramente a su cargo para luego ser elegido presidente. Quiere decir que la Cámara no solo no podía ajustada al derecho, destituir a Céspedes de su alta posición sino que tampoco podía proponer a Cisneros para sustituirlo.

Por otra parte, al apoyarse en un grupo de jefes militares y sus tropas para validar su acto de Bijagual, la Cámara dejaba sentado el peligroso precedente de que los jefes militares podían influir decisivamente en cuestiones de política y hasta quitar y poner presidentes. Apenas un año y seis meses después, Cisneros sufriría en carne propia las consecuencias de la situación creada a partir de Bijagual, cuando fuera obligado a renunciar a viva fuerza por los amotinados en Lagunas de Varona.

Como se observa, el proceso previo a la reunión de Bijagual, fue una jugada política hábilmente preparada para quitar al presidente, quien se había convertido en un obstáculo a las aspiraciones de poder y reconocimiento político de los miembros de la Cámara y de un grupo de altos jefes militares. Podemos sin temor a equivocarnos afirmar, que el acto de Bijagual fue un atentado a la legalidad y a la unidad revolucionaria.

La historia de la nación cubana, no puede escribirse sin exponer la vida patriótica del Padre de la Patria, se equivocan o mienten los que han afirmado que el levantamiento en Demajagua fue un acto coyuntural, dictado por intereses clasistas. Desconocen que por encima de los privilegios de clases, existe siempre una vanguardia capaz de hacer dejación de cualquier fortuna en aras de un sentimiento nacional, en esa vanguardia estaba el hombre que no cambió a su hijo Oscar por un general español.

 Es nuestra responsabilidad recordar con toda nuestra, admiración las palabras escritas por el prócer el 28 de octubre de 1873 al conocer la noticia de su deposición:

“Ya sin responsabilidad estoy libre de esta carga. La historia proferirá su fallo. A todos he recomendado prudencia y que sigan sirviendo a Cuba, como yo lo haré mientras pueda (…)

Debe terminar toda palabra, la historia ha pronunciado su fallo.

 

Bibliografía utilizada.

Carlos Manuel de Céspedes: El diario perdido. Eusebio Leal Spengler.

Historia de Cuba. Nivel medio superior. Colectivo de autores.

Enciclopedia Carlos Manuel de Céspedes.

 

10/17/16

Curso de verano

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Se produjo agitación en el mundo estudiantil cienfueguero a finales del mes de septiembre, a propósito del curso de verano convocado por una agencia norteamericana, seleccionando a jóvenes entre 16 y 18 años para construir, sin dudas, nuevos caminos a la subversión y aportar fórmulas para el cambio de régimen en Cuba.

Nada nuevo, otros cursos de verano antecedieron a este con propósitos similares. Esta es una historia de 1899, cuando Cuba no pudo disfrutar de la independencia conquistada a fuerza de machete durante treinta años.

Cuando se inicia la guerra contra España en 1895, era intención martiana, crear una barrera a la expansión norteamericana en América, con la independencia de Cuba. Con la entrada de los EEUU en el conflicto se produce un giro total en este propósito; firmada la paz en 1898, aparece la necesidad de ensayar una política diferente a la de las otras islas anexadas, estableciendo una estructura política republicana, con soberanía limitada y creando medios efectivos de penetración económica.

La ocupación evitaba el riesgo de una sublevación como la de las Filipinas y las contradicciones de la anexión de un país cuya independencia había defendido acaloradamente la prensa y la opinión pública norteamericana, como justificación de la participación de los EEUU en la guerra, y el propio congreso con la aprobación de la Resolución Conjunta de abril de 1898.

Entre 1899 y 1902, época de la preparación para la dominación, la presencia norteamericana adquirió una misión civilizadora, acorde a los contenidos de una ideología imperialista basada en la superioridad anglo-sajona para dictar normas de gobierno a otras naciones, promoviendo valores y nuevas conductas e instituciones, que propiciarían una estabilidad social y una posible anexión voluntaria en el futuro.

Este proceso estabilizador estuvo dirigido básicamente a programas educativos, que nos conducía a una norteamericanización de la vida y que nos afectó en diferentes órdenes.

Para orientar todas las reformas educativas, llegó a Cuba como superintendente el pedagogo norteamericano Alexis Everett Freyre, quien fuera auxiliado por cubanos, este nuevo funcionario, aprobado por Wood, había conseguido que el presidente de la Universidad de Harvard, invitara a 1256 maestros cubanos para recibir “un curso de verano” en aquel centro de educación superior. Para el gobernador general en la Isla, así como las instituciones que se sumaron a la tarea, como la “Cuban American League” o la Cuban Educational Associaton parecía ser una manera eficaz de apoderarse del alma cubana.

Para Leonardo Wood, estadounidense con un nivel académico superior, era comprensible que sería la escuela el medio con mayores perspectivas para que el pueblo que debía ser anexado se pudiera incorporar al suyo propio. Resultaba cuestión vital para el desarrollo de la sociedad capitalista, disponer de una fuerza de trabajo lista para ocupar su puesto en la producción y no podía haber trabajadores formados sin maestros.

En Cuba quedaba pendiente la tarea de ganar a los cubanos para la incorporación de su país a los Estados Unidos, era necesario además inculcar hábitos de vida al estilo anglo-sajón y desenraizar las costumbres españolas. Para todo esto resultaba elemental conquistar a los maestros, crear un magisterio anexionista.

Una mirada sobre el programa de estudios que recibirían los maestros en aquel verano, ponía en claro que el objetivo era ganar la mentalidad de los docentes. En Historia de Cuba e Hispanoamérica sobresalía la relación con Estados Unidos (allí se hablaría de la gratitud que debían sentir, porque ese país hubiese cortado la subordinación a España); la Geografía general estaba destinada a enseñarse, como aspecto primordial, con un enfoque geopolítico; se añadía la Historia de la Revolución en los Estados Unidos, como paradigma para el propio quehacer cubano y se recibirían dos clases diarias de ingles. La organización y Dirección escolar serviría para crear admiración en las instituciones de aquel país y su posterior copia en Cuba. El intento de americanización del magisterio cubano estaba en marcha.

Para concluir lo relacionado con la incidencia ideológica en los niños cubanos, además de la creación de un magisterio anexionista, los libros de textos que se utilizarían en la enseñanza serían literalmente traducción de los empleados en las escuelas estadounidenses. Los niños cubanos no sabrían quien era Martí, pero conocerían a personalidades del capitalismo norteamericano.

El 25 de junio de 1899 habían partido 900 maestras y 550 maestros rumbo a los Estados Unidos, no caben dudas del apoyo oficial que recibiría aquella operación de seducción, sin faltar la elegante recepción que ofreció a los maestros cubanos en la Casa Blanca, el propio presidente de los Estados Unidos.

Los barcos que transportarían a los pedagogos serían facilitados por el gobierno de los Estados Unidos y la secretaría de guerra pondría vehículos militares a su disposición. A los educadores se les pagarían los gastos de manutención y alojamiento, además de pagársele un sueldo durante todo el periodo.

Definitivamente aquel proyecto, como otros orquestados contra la nación cubana, no logro triunfar, el magisterio cubano había registrado, desde tiempos lejanos una vocación profundamente patriótica. Sus raíces se hundían en Varela, quien había sembrado una lección de acendrado amor al lugar en que se había nacido, y a este seguirían maestros de la talla de José de la Luz y Caballero, quien si reformista en política, no vacilo nunca en defender con garra y saber la idea de la Patria y moldear en ella a sus educandos; Rafael María de Mendive, maestro y padre espiritual de José Martí, quien con sus enseñanzas como legado, seria paradigma del magisterio cubano en todas las épocas futuras.

En un libro de autógrafos de la Universidad de Harvard, uno de aquellos maestros dejo escrito: “De paso por esta gran Republica, imperio indiscutible de la grandeza, moralidad y civilización, rindo sincero homenaje a sus tradicionales virtudes y hago votos porque selle de una vez su universal prestigio, realizando sin demora la necesaria constitución de la Republica de cubana, absolutamente independiente y soberana”. Pienso que esa será siempre la suerte de los cursos de verano, el fracaso.

Bibliografía utilizada:

Cuba: Las Máscaras y las Sombras. La primera ocupación militar. Tomo I. Rolando Rodríguez García.

Sitio digital del periódico trabajadores.